Respira el Huesca, respira Ángel Royo

La SD Huesca se ha impuesto 1-3 al Nàstic de Tarragona en un encuentro en el que los oscenses se han mostrado muy superiores a su rival, incluso con 10 hombres sobre el césped tras la expulsión de Clavero. Ángel Royo, que se encontraba contra las cuerdas, toma aire con este resultado.

Respira el Huesca, respira Ángel Royo
Nástic
1
3
SD Huesca
Nástic: Rubén, Juste, Arzu, Ortiz, Xisco, Seoane, Longás, Bueno (Viguera, min.55), Gila (Peragón, min.55), Galindo (Luna, min.46) y Powel.
SD Huesca: Cabrero, Rafa Sastre, Josetxo, (Corona, m.60) Luis Helguera, Clavero, Molina, Luís Sastre, Camacho, Toni, Gilván (Esparza, min.77) y Roberto (Sorribas, min.67).
MARCADOR: 0-1: Camacho, min.17. 0-2: Camacho, min.30. 1-2: Powel (p), min.58. 1-3: Jokin Esparza, min.94.
ÁRBITRO: Piñeiro Crespo, (Colegio asturiano). Expulsó (min.57) a Clavero por doble amonestación. Mostró cartulina amarilla a Toni, Powel, Molina, Lluís Sastre, Rafel Sastre, Luna, Xisco, Camacho y Cabrero.
INCIDENCIAS: Partido disputado en el Nou Estadi de Tarragona, ante unos 3.500 espectadores, correspondiente a la quinta jornada de la Liga Adelante.

Tras cinco jornadas de Liga, al fin, la SD Huesca ha logrado estrenar su casillero de victorias. Lo ha hecho frente a otro rival necesitado, el Nàstic de Tarragona, que ha mostrado unas grandes carencias tantos defensivas como ofensivas y no ha logrado ser superior al conjunto azulgrana ni cuando estos se quedaron se quedaron en inferioridad numérica. El Huesca se ha ido al descanso con dos goles de ventaja en el marcador, gracias a dos tantos de Juanjo Camacho. En la segunda parte un penalti de Clavero sobre Peragón dejaba a los visitantes con un hombre menos y Powel recortaba distancias. En el tiempo de descuento ha llegado el gol de la tranquilidad, obra de Jokin Esparza.

El Nàstic salió desde el comienzo con la intención de llevar el peso del partido, algo que no conseguiría. El conjunto catalán solo rondaba los dominios de Jesús Cabrero mediante tímidas aproximaciones que no inquietaban al guardameta de Bolea. Por su parte, Gilvan Gomes, volvía locos a sus rivales en el flanco diestro del ataque azulgrana. No tardaría mucho el Huesca en plasmar su superioridad en el marcador, a los 15 minutos un corner botado por Toni era cabeceado por Juanjo Camacho al fondo de las mallas. El Nàstic se mostraba como un equipo vulnerable y cada vez más se iba encerrando en su área. El segundo tanto visitante no tardaría en llegar. Un balón al cielo de Tarragona, con fallo incluido de la defensa catalana, era aprovechado por Camacho para batir nuevamente a Rubén y poner tierra de por medio en el marcador.

En la segunda mitad parecía que nada había cambiado. El Nàstic ponía más corazón que cabeza mientras que Manu Molina gozaba de una clara ocasión para sentenciar el choque. Merced a ese ímpetu del equipo local, llegaría el empate. Clavero cometía un penalti sobre Peragón que le costaba la segunda tarjeta amarilla, y Powel recortaba distancias para los catalanes. El Nou Estadi se venía arriba y con él su equipo, pero Ángel Royo reaccionó brillantemente y dio entrada a Corona en sustitución de Josetxo, que estaba amonestado, y de Sorribas en detrimento de Roberto para apuntalar la defensa. El tiempo se acababa y el Nástic cada vez estaba más volcado en la portería de Jesús Cabrero, perdiendo completamente el orden táctico. Uno de esos desordenes fue aprovechado por Jokin Esparza, que había entrado minutos antes, para sentenciar el encuentro tras un contragolpe. Un tanto que permitía respirar al Huesca, a Huesca, a sus aficionados y en especial a su entrenador, Ángel Royo.