Sangoy gana las vacaciones para el Sporting

Un tanto del argentino en el minuto 62 dio los tres puntos a los locales, de vacaciones ahora hasta el día 29, en un mal encuentro - El Huesca se mostró como un rival tremendamente inferior.

Sangoy gana las vacaciones para el Sporting
Sangoy celebra su gol. (Foto: Joaquín Bilbao | El Comercio)
Sporting
1 0
Huesca
Sporting: Juan Pablo; Luis H, Gregory, Iván H, Canella; Mandi (Carmona '85), Cases, Barrera (Carmelo '46), Sangoy, David (Lora '69) y Bilic
Huesca: Luis; Diogo, Helguera, Rivas, Llamas; Sorribas (Novo '76), David López; Núñez (Jorge Larena '69), Camacho, Annunziata (Lázaro '67) y Tariq
MARCADOR: 1-0, min. 62, Sangoy.
ÁRBITRO: Arcediano Monescillo. Amonestó a los locales Barrera, Iván, Mandi, Bilic y Gregory, a este último en dos ocasiones, por lo que fue expulsado. Por el conjunto visitante vieron cartulinas amarillas Diogo, Helguera, Núñez, David López, Jorge Larena y Llamas.
INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la décimo novena jornada de la Liga Adelante que enfrentó en El Molinón a Sporting de Gijón y Huesca ante unos 16.000 espectadores, en una noche invernal calurosa en torno a los 16 grados.

"Si no ganamos al Huesca quizás no nos merezcamos las vacaciones" declaraba José Ramón Sandoval en la previa del encuentro ante el conjunto oscense. Dicho y hecho. Sus pupilos, aunque no lo hicieron de verdad hasta después del descanso, se pusieron las pilas y cumplieron con su parte del trato al vencer por 1-0 en un encuentro muy romo, pero en el que el Huesca evidenció el porqué de su clasificación y apenas puso en apuro la meta defendida por Juan Pablo.

Primera parte para olvidar

Pese a la citada afirmación de Sandoval, sus jugadores saltaron al verde sin tener aparentemente demasiadas ganas de irse a descansar. El juego del conjunto local fue durante los primeros cuarenta y cinco minutos tímido, lento y previsible. Apenas sorprendían las incursiones esporádicas en ataque de ambos laterales, especialmente activo Canella, si bien no fue la tarde del lavianés en la labor del centro. No hicieron demasiado tampoco sus compañeros, que se limitaron a estar serios en defensa. En ataque, Bilic y David Rodríguez solo aparecían en la presión, cargando Gastón Sangoy con todo el peso ofensivo, con más ganas que peligro. Acusaba el equipo la ausencia por acumulación de amonestaciones de Óscar Trejo. El argentino, habitual conductor de la mayoría del juego y las ocasiones de los rojiblancos, fue reemplazado hoy por Álex Barrera, quien tuvo una actuación muy pobre.

El Huesca por su parte no inquietaba lo más mínimo. Nerviosos desde el principio -a los diez minutos ya habían visto dos cartulinas-, los de Ángel Royo trataban de dar buen trato a la pelota pero sin conseguir conectar más de tres pases seguidos en campo contrario. Annunziata era el único que ponía algo de pimienta en el ataque de los visitantes, con Tariq perdido en batallas absurdas y más preocupado de simular faltas o disimular las cometidas que de jugar al fútbol. Pese a todo le dio tiempo a marcar un gol en los compases iniciales, que sería anulado por falta previa sobre Gregory.

Reacción tras el descanso

Como sucediera la pasada semana ante el Xerez, el Sporting se transformó al salir de vestuarios. Sandoval envió un mensaje ofensivo a los suyos dando entrada a Carmelo por un muy desentonado Barrera, y aunque el canario firmó una primera media hora espantosa al menos el equipo captó la indirecta. Volcado más arriba e iniciando antes y mejor los mecanismos de presión, encerró por momentos al Huesca, si bien las ocasiones no terminaban de llegar.

Tuvo que ser Gastón Sangoy, el más vertical de su conjunto, quien encontrara el gol cuando el tiempo empezaba a correr en contra de los locales. El argentino, un tanto entrompicado, se adentró en el área visitante por el perfil derecho. Habilidoso, se deshizo del marcaje de su par sacando el tiempo justo para armar el disparo, que ejecutó con suavidad por encima de Luis para hacer el tanto que a la postre daría los tres puntos a los suyos. Un golazo de categoría de Sangoy, habituado a marcar quizás con menos frecuencia de la deseada pero haciendo tantos de gran belleza.

No se amilanó el Sporting con el tanto y trató de buscar el segundo gol que cerrar el partido, aprovechando la poca picardía del Huesca y la debiliad de su zaga, especialmente la de uno de sus hombres más veteranos como es el exbético Rivas, gracias a quien Bilic gozó de una ocasión de oro para ampliar la ventaja, pero el disparo del croata a puerta vacía dio en la madera. No pasaba apuros el Sporting, que reforzó la medular con Lora, pero entonces llegó la expulsión de Gregory a falta de apenas un minuto para la conclusión del tiempo reglamentario. Una acción con Tariq supuso la expulsión del central galo, y con un hombre más el Huesca apeló a la heroica. Colgando balones al área gijonesa sembró la duda en un par de jugadas con muchos rebotes, pero la defensa local demostró la firmeza de la que ha adolecido en muchos encuentros a lo largo de la temporada y logró mantener su portería a cero, con la ayuda de un buen Carmelo en el tramo final que asumió galones, trabajó en defensa y dio pausa en ataque.

Así llegaría el pitido final tras tres minutos de añadido y el Sporting cosechaba de nuevo dos victorias consecutivas que le colocan por primera vez en mucho tiempo más cerca del ascenso -a siete puntos- que del descenso -ocho por encima-, y le permiten irse de vacaciones con una sonrisa y algo más de confianza.

Foto: Sangoy celebra el tanto de la victoria | Joaquín Bilbao (El Comercio).