Pacheta, un año vestido de azul
José Rojo Martín “Pacheta” (23 de marzo de 1968, Salas de los Infantes) cumple un año al frente del Real Oviedo, en el que se ha ganado el cariño y la admiración de la afición. La confianza en el técnico burgalés es total, tras cambiar por completo a un equipo que se encontró en plena crisis deportiva. El de Salas de los Infantes ostenta el récord de victorias seguidas en el Nuevo Carlos Tartiere, con 9, superando las 7 de Radomir Antić y Pichi Lucas.
Martes, 15 de febrero de 2011. La derrota contra el Sporting de Gijón B en el Carlos Tartiere dos días atrás seguía machacando la cabeza de los aficionados carbayones. El equipo, diseñado en un principio para luchar por lo máximo, se encontraba a un solo punto de las posiciones de descenso. José Manuel Martínez no era capaz de remontar la dinámica negativa que el conjunto azul arrastraba desde el principio de la temporada, todavía dirigido por Pichi Lucas y que le había costado su destitución. Los puestos altos de la tabla se habían alejado hasta los 15 puntos, y la posibilidad del ascenso se había convertido en una utopía.
A las 6 de la tarde, el Real Oviedo anunciaba la contratación de un nuevo técnico. José Rojo “Pacheta” llegaba a la capital del Principado como un desconocido. Un breve período al frente del Numancia en el año 2009, en Primera División, era todo su historial como entrenador. José Manuel Martínez dejaba así el banquillo azul para seguir centrándose en su puesto de director deportivo.
La escasa experiencia de Pacheta no tardó en levantar la desconfianza del aficionado oviedista. No duró mucho. En su primer partido como técnico azul, el Real Oviedo lograba la victoria ante el Eibar, que se encontraba en una respetable segunda posición. La desconfianza se había transformado en incredulidad. Y la incredulidad pronto dio paso a la esperanza.
El transcurso de las jornadas fue mostrando un Oviedo que iba de menos a más. Se había levantado después de tocar fondo y parecía que su margen de mejoría no tenía fin. Las victorias se habían convertido en el resultado habitual y el equipo iniciaba una escalada en la clasificación que llegó a hacer soñar a los oviedistas con el milagro de alcanzar las posiciones de privilegio “in extremis”. La esperanza había vuelto para quedarse. Había nacido el "método Pacheta".
El Real Oviedo terminó la temporada octavo, tras sumar 32 de 39 puntos posibles con Pacheta en el banquillo. Unos números de campeón que le dieron la clasificación para disputar la Copa del Rey, y que habían alejado definitivamente los fantasmas del pasado.
365 días después de la llegada del burgalés, el Oviedo se encuentra en plena lucha por acabar la temporada entre los cuatro mejores equipos del Grupo I de la Segunda División B y poder disputar la fase de promoción. Tras 24 jornadas, el equipo de la capital asturiana es el sexto clasificado, a tan sólo 3 puntos del segundo puesto y a 9 del liderato. Real Madrid Castilla, Tenerife, Lugo, Albacete… Todos ellos luchan por lo máximo y hacen más difíciles los objetivos. Pero la afición no pierde la fe, y pone la vista y la esperanza en un ascenso que devuelva a su equipo al fútbol profesional. Y por qué no, con Pacheta en el banquillo.



