La fiesta del fútbol español

Emoción, felicidad, admiración. España está de enhorabuena, engalanada de triunfos y de bellos recuerdos que engrandecen con decoro y elegancia una historia que sigue escribiendo los capítulos más hermosos, brillantes e inolvidables.

La fiesta del fútbol español
Javi Martínez levanta el tercer Europeo sub-21

Nuestro fútbol sigue siendo un manantial de calidad, una fuente inagotable de futbolistas con talento, humildad e inconformismo. Una de las ciudades más antiguas de Dinamarca, Aarhus, fue espectadora de privilegio de esa noche del veinticinco de junio que ya habita en la memoria de nuestro balompié, entusiasmado y colapsado de alegrías. Es bonito apreciar la fortaleza, el compromiso y la unión de una selección que ha sabido querer y poder, incluso en los instantes donde la esperanza y la fe servían de medicina ante la adversidad. El enfrentamiento ante Bielorrusia basta de ejemplo para describir cómo el temperamento y el convencimiento de una plantilla esgrimen para superar ese obstáculo que supone la derrota. Porque cuando los premios no son perfectos, cuando la espera es demasiado eterna, cuando las agujas del reloj avanzan a la velocidad extrema de los latidos, creer en las posibilidades es demasiado importante si quieres remontar y seguir hacia adelante. España ha conquistado Europa con destreza, señorío y calidad.  Los jugadores han peleado y defendido a un país soñador, entregado a un combinado repleto de potencial y unas ganas bárbaras de triunfar. Es fantástico tener una selección como la nuestra, comprometida y con una madurez privilegiada. Goza de una salud extraordinaria y atesora tantas virtudes que es imposible no elogiar el trabajo no sólo de los futbolistas sino también el de tantas personas que trabajan en la sombra y que aportan su granito de arena.

No hay duda. Estamos disfrutando de tiempos magníficos, aquellos con los que tanto soñábamos que un día se hicieran realidad. Quién no recuerda aquella Eurocopa o aquel Mundial en Sudáfrica. Son instantes que jamás se borrarán de nuestro corazón y que habitarán en nuestra memoria para siempre. Sí, pero no olviden dejar un hueco para este Campeonato de Europa sub-21.