Recuerdos de Dinamarca

Aunque los protagonistas, técnicos y jugadores, insistan en mantener viva la eliminatoria, el recuerdo es lo que más está impregnando estos días la mente de alguno de los internacionales sub-21. No en vano, el verde danés se convirtió en 2011 en la eclosión de alguna de sus carreras deportivas. Ahora vuelven, con cinco goles bajo el brazo, pero vuelven.

Recuerdos de Dinamarca
Mariño, De Gea, Muniain y Montoya posan juntos sobre el verde danés de Aalborg. (Foto: RFEF.com)

Salvo por la responsabilidad de la camiseta, aquella selección que comandaba Luis Milla hace más de un año llegaba con poca renta a Dinamarca. Las dudas eran latentes alrededor de un equipo que con un arranque de rabia había alcanzado el anterior play off como segundo de grupo y superado el mismo a base de compromiso. Tocaba crecer en plena fase final y vaya que si lo hizo, sobre todo con la ayuda de algunos imberbes.

Por edad (nacidos a partir del 1 de enero de 1990) hay otros de aquellos campeones de Europa Sub-21 que podrían estar aquí. Thiago Alcántara sería un fijo en este equipo, o lo sería tal vez a un nivel superior de no ser por una mala racha de lesiones. Bojan, por su parte, lleva ya un tiempo en esa búsqueda de sí mismo para saber qué piel y qué alcance de futbolista tiene. Por cualidades tendría un puesto, pero el que fuera precoz talento del Barcelona y de las selecciones inferiores necesita autorreafirmarse de nuevo. Milán es su última escala.

Los que sí han tenido tiempo de respirar el verde danés y recordar aquel mes de junio de 2011 han sido De Gea, Mariño, Monotoya y Muniain. Tres de ellos fueron de la partida en la recordada final ante la Suiza de Xherdan Shaqiri, una de las flamantes incorporaciones del Bayern de Múnich. Los tres tienen la posibilidad de salir de inicio en Aalborg, si Julen Lopetegui lleva hasta el final sus insinuaciones antes de un partido de vuelta que cualquiera podría pensar que es de trámite.

“Queda la mitad de la eliminatoria y todavía tenemos que completar la tarea”, dijo el seleccionador sub-21 tras la goleada en el Plantío (5-0). Lo cierto es que el espíritu competitivo y grupal advierte de que todavía no hay nada que celebrar, aunque en la concetración española se respire una calma serena. Y las palabras del técnico pueden advertir de que el once que salga en la ciudad danesa no difiera tanto del de la ida, pero este grupo cuenta con mucha calidad en el banquillo como para poder sacar otro equipo de garantías.

Mientras, continúan asomando los recuerdos en algunos jugadores. Sin duda, momentos de reflexión merecidos tras una inmaculada fase de clasificación repleta de ramalazos de calidad y goles. Diego Mariño, portero del Villarreal, tiró de nostalgia para repasar lo duro que fue clasificar al torneo y aseguró recordarlo todo: "Desde que empezamos, lo que costó llegar hasta él, y luego el grupo que se formó, que lo pasamos bien. En la semifinales estuvimos a punto de quedar fuera, nos costó mucho, y por eso lo celebramos tanto tras la final, con todos los compañeros. Es algo muy bonito”.

A pocas horas del desenlace de una eliminatoria bien encarrilada, repasar lo sucedido y reconfortarse por ello no debiera ser un síntoma de debilidad, sino una señal más de identificación con lo que se está haciendo.