El viaje de Fernando Torres

De niño a hombre. El delantero del Chelsea ha pasado cinco años lejos de su segunda casa. La última vez que pisó el Vicente Calderón fue en junio de 2007. Casi 2.000 días después, Fernando Torres regresa a su hogar.

El viaje de Fernando Torres
Foto: Jaime del Campo (VAVEL)

Tenía cinco años cuando daba sus primeras patadas en el Parque 84 y disputaba su primer maratón de fútbol en Fuenlabrada. Aficionado a la serie Óliver y Benji, Fernando Torres desarrollaba su filia con el balón soñando con ser aquel delantero nipón que lograba destrozar las redes sorteando con envidiable facilidad a todos los defensas, después de abandonar la idea de ser Benji Price como producto de un balonazo que se saldó con un par de dientes rotos. Coincidía con el momento que su abuelo Claudio, sin querer desvelarle una sorpresa, le invitaba a subir al coche. “Acompáñame, vamos a un sitio especial”, decía.  Ocho ligas españolas, ocho Copas del Rey, una Intercontinental o una Recopa de Europa. Fue la primera toma de contacto de Fernando Torres con el Atlético de Madrid, gracias a la visita a la sala de trofeos del Vicente Calderón.

Un año más tarde, más de media centena de goles con el Rayo 13 fueron suficientes para ser preseleccionado para las pruebas del Atlético de Madrid. Respiraba el sentimiento colchonero por los cuatro costados. Mientras guardaba aún en el recuerdo la plata y el oro que relucía en aquel estadio de la mano de su abuelo Claudio, su otro abuelo, Eulalio, le explicaba lo maravilloso que era ser rojiblanco con un plato del Atleti presidiendo el salón de la casa de  Valdeavero, un municipio madrileño próximo a Guadalajara donde vivían sus abuelos maternos. Había ya entrado en la gran familia del conjunto colchonero. “El día que te canses no volvemos más, no te sientas obligado a seguir en el fútbol”, le decía su madre tras cada entrenamiento. Pero aquel niño, con pelo a tazón, sonrisa atrevida y pecas sobre los mofletes, no se agotó de marcar goles. El destino le reservaba una oportunidad especial.

Siete maravillosos años. Jamás se le olvidará la primera vez que pisó el Vicente Calderón con la casaca rojiblanca, un 27 de mayo de 2001 frente al Leganés a los 17 años. Siete temporadas, con 127 partidos (125 con la camiseta del Atlético de Madrid) corriendo por la estepa de la ribera del Manzanares y sintiendo el nexo con la grada en hasta 52 ocasiones (un gol con la selección). Tiempo suficiente para desarrollar un vínculo emocional y afectivo con el respetable del Calderón, al cual idolatran por su condición de indio sin fronteras. “Aquí siempre me sentiré como en casa y mi corazón siempre será rojiblanco. Allá donde vaya siempre seré atlético porque el Club ha sido mi familia. Mi corazón siempre será rojiblanco”. Llegó el momento de partir. 

La transformación a The Kid

Lo que muchos se resistían a creer que sería un hecho verídico, tuvieron que tragar, respirar dos veces y comprender la venta de Fernando Torres al Liverpool. Había aguantado un año más y había hecho oídos sordos a una suculenta oferta del Newcastle United. “El niño” del Manzanares pasó a ser “The Kid” de Mersey. En Liverpool se rindieron al impacto “Towers”. Aquella temporada fue el único nominado español entre los candidatos al FIFA World Player, fue escogido futbolista del mes de febrero en la Premier League, igualó a Jack Balmer (1946) en la historia del Liverpool marcando tres hattricks de forma consecutiva en dos partidos y anotó más de 20 goles en su primera temporada en Inglaterra, algo que solo Robbie Fowler en la 1995/96 había conseguido. La Premier League conocía la mejor versión de Fernando Torres.

Roman Abramovich comenzaba a soñar con él. Cuando al magnate ruso se le coloca un deseo entre ceja y ceja, no cesa hasta conseguirlo. Desoyó las palabras de Roy Hodgson en las que aseguraba que el Liverpool no vendería a Fernando Torres. Tras varios intentos, el delantero de Fuenlabrada recibía la llamada de Londres para fichar por el Chelsea, entrando en la historia de los fichajes más caros en Inglaterra con una transferencia superior a los 50 millones de euros.

No ha sido una etapa difícil. Dos años con unos números pobres, en el que incluso llegó a probar las mieles del fracaso, relegado al banquillo y sintiendo sensaciones que jamás había experimentado un jugador que desde bien joven se echó a las espaldas un equipo. “En muchos momentos me he sentido perdido, no tenía claro qué hacer y sentía que no sabía dónde estar”, aseguró. Tras ser objeto de bromas, burlas y comentarios jocosos por su poca efectividad de cara al gol, Fernando Torres ha encontrado su mejor versión en Cobham: 4 goles en 7 partidos.

Regreso a casa

"Es un escenario especial. Será la primera vez que voy a volver. He tenido la suerte de jugar en el Calderón estando en el Atlético y fue especial. Ahora lo será con más motivo. Son muchos años en los que no he podido volver a jugar allí. Estoy contento porque la afición pueda volver a verme con España y en un partido como el de Francia", explicó durante la semana Fernando Torres a los medios de comunicación tras el enfrentamiento contra Bielorrusia.

De niño a hombre. Fernando Torres ha emprendido un largo viaje hasta regresar de nuevo al Vicente Calderón, su casa. Han pasado cinco años desde la última vez que el jugador del Chelsea pisó el césped del estadio madrileño. Durante este período, la historia le ha tentado en varias ocasiones, con eliminatorias europeas con el Liverpool contra el Atlético de Madrid, sin embargo, varios problemas físicos lo apartaron de la cita, incluso, del enfrentamiento contra su exequipo, que tuvo que esperar hasta la final de la Supercopa de Europa de agosto.

La última vez que jugó en el Vicente Calderón data de junio de 2007, contra el Celta de Vigo en la penúltima jornada de Liga. No pudo despedirse ante su público de la mejor forma posible, pues acabaron derrotados 2-3 y sin ver portería (doblete de Maxi Rodríguez). En la cúspide del debate sobre el falso 9 y su funcionalidad, Vicente del Bosque podría atender al emotivo acontecimiento y hacer a Fernando Torres de la partida inicial.