Un partido por la paz
Óscar Arias y Rigoberta Menchú, premios Nobel de la Paz, serán homenajeados en el partido de esta noche en San José.
El encuentro que España afronta esta noche en San José tendrá grandes dosis de emotividad para el gentilicio costarricense. Dos en concreto. La primera estará sobre el césped, ya que podrán disfrutar en vivo del primer campeón del Mundo en activo. Y la segunda, y quizás más especial, estará en el palco, ya que el último partido internacional del año para ambos combinados servirá para rendir tributo a dos personas que no cesan en su lucha por la paz: Óscar Arias y Rigoberta Menchú.
Ambos han sido galardonados con el Premio Nobel de la Paz. En el caso de la activista guatemalteca, el reconocimiento llegó en 1992 dada su ferviente lucha en pos de los derechos de los indígenas. Sin embargo, hay algo respecto al otro homenajeado de la noche que no ha podido alcanzar: la presidencia de su país.
Óscar Arias (Heredia, Costa Rica; 1940) fue el cuadragésimo presidente la Costa Rica, en un período que abarcó entre 1986 y 1990 y en el que fue galardonado con el Premio Nobel de la Paz. De familia siempre afiliada a la política costarricense, Arias se adhirió al Partido Liberación Nacional con tan sólo 20 años. Con él llegó a ser ministro y diputado de su país natal antes de convertirse en la cara más visible del partido.
En 1985 llegó a la presidencia de la República de Costa Rica, donde su más férrea preocupación era la pacificación del país. Las guerrillas y la inestabilidad política fueron, junto a la deuda externa del país, factores que azotaban al país centroamericano. Sin embargo, no desistió en su propósito y, en 1987, impulsó el Plan Arias para la Paz, el cuál iba destinado a rebajar las tensiones existentes entre El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y su país.
La iniciativa resultó tan brillante y cosechó tal éxito que, tan sólo un año después (1988), fue designado como Premio Nobel de la Paz y Premio Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional. Entre 2006 y 2010 repitió mandato en Costa Rica hasta que, en mayo de dicho año, cedió el testigo a su hasta entonces vicepresidenta, Laura Chinchilla.
El político centroamericano no puede ocultar su satisfacción por el homenaje que se le atribuirá en la noche de hoy. “Para mí es un placer muy grande que hayan pensado dedicarme el encuentro”, el cuál califica que será “por la paz en el mundo”. Respecto a su visión sobre el partido, el expresidente augura “un encuentro muy lindo y que nos deje llenos de enormes satisfacciones”, puesto que para él “el deporte une mucho a los pueblos”.
Tanto el veterano economista y abogado como su familia estuvieron presentes en el entrenamiento que la selección española llevó a cabo ayer en San José. Tras la sesión, pudieron saludar personalmente y fotografiarse con Vicente Del Bosque e Iker Casillas. Sin embargo, la foto más especial será la que, junto a Rigoberta Menchú, dejará en un partido histórico para España y Costa Rica.




