La Eurocopa se tiñe de rojo
Este artículo no habla de la selección española ni de ninguna otra a pesar de que el título pueda llevar a engaño, no. Tampoco se analizará ninguna táctica de fútbol o se mencionará spot o anuncio deportivo ninguno. Este artículo se centrará en las barbaridades que Ucrania, país organizador de la Euro 2012 está llevando a cabo para “limpiar” las calles de su país.
Todos los países anfitriones que celebran grandes eventos, ya sean europeos o mundiales, normalmente suelen trabajar a fondo y con mucha antelación en todos los detalles posibles para que la gran cita sea un éxito.
Ucrania no ha querido ser menos y lleva preparando el próximo torneo desde hace ya unos cuantos años, pero son muchas las voces que se han alzado en el último año, denunciando lo que ha salido a la luz pública con mayor impacto en las últimas semanas a través de vídeos en todos los telediarios.
El problema radica en que Ucrania tiene una sobrepoblación de animales callejeros, así que el gobierno ucraniano ha decidido terminar con esto exterminando de manera cruel e inhumana a todos los perros y gatos que viven en la calle. ¿Cómo lo han hecho? Pues han invertido en una serie de métodos dignos de la Inquisición para lograrlo. Los animales han sido inyectados con una droga ilegal llamada “Ditiline”, que al ser inyectada lo que hace es paralizar los músculos respiratorios, obviamente, haciendo que dejen de funcionar. Por la noche los operarios los envenenaban y por la mañana recogían los cadáveres por la calle.
La ciudad de Lysychansk (al este de Ucrania) ha invertido en unos camiones llamados “crematorios sobre ruedas”. El coste de cada camión ha sido de alrededor de unos 20,500 euros y el hecho de solo pensar en cuantos animales pudieron haber sido esterilizados por ese dinero es realmente escalofriante. Según la información difundida por algunos portales en contra de esta medida, el equipo humano que conduce el crematorio, comprado por el gobierno local, los animales son metidos dentro de sacos para ser arrojados al horno de 900 grados C.
Pero no todo acaba ahí. Según informa el diario británico The Sun, en la ciudad de Donetsk se pagaron 35 euros por cada perro sacrificado en una perrera. Además, hubo denuncias de que usan la piel de los animales muertos para hacer gorros.
Aunque quizás la mayor crueldad realizada por estos “mercenarios del odio” es la de encerrar de manera demoníaca a todos los animales en las denominadas “estaciones de la muerte” donde la gran mayoría muere de hambre o de sed, pero los que sobreviven ante la situación de desesperación a la que se ven expuestos, acaban haciendo del canibalismo entre ellos su manera de subsistir.
Las protectoras y defensores de los animales, llevan tiempo denunciando esta situación, llegando incluso a ponerse en contacto con el presidente de la Uefa Michel Platini, para mediar con el gobierno ucraniano. Tras una serie de reuniones entre la UEFA y las autoridades ucranianas, Mykola Zlochevsky, ministro de medio ambiente de Ucrania ha anunciado oficialmente la prohibición inmediata de las matanzas callejeras.
Las autoridades ucranianas han informado además de que se construirán refugios para animales y de que aquellos que no puedan ser acogidos serán esterilizados antes de ser soltados. También se adoptarán nuevas leyes para hacer obligatorio a los alcaldes el refuerzo de las nuevas normativas si no quieren incurrir en un delito.
La UEFA ha hecho una donación al SPA (Sociedad para la Protección de los Animales) para ayudar a financiar las actividades de protección de los perros.
A pesar de haber puesto remedio, todas estas medidas llegan demasiado tarde. Más de veinte mil perros y gatos han sido obligados a decir adiós a su existencia, solamente porque unos pocos decidieron que su imagen dañaría un evento que tendrá un gran impacto mediático.
Con este escrito he querido rendir un pequeño homenaje a todas esas almas perdidas, que carecen de voz pero no de sentimientos. Al final de la Eurocopa, todos recordarán al campeón, a quien marcó aquel gol en el último minuto o a la primera selección que cayó eliminada y nadie (o muy pocos) pensarán en todo el sufrimiento que tuvieron que pasar cientos de miles para que otros muchos pudieran disfrutar durante un mes de un torneo que ya ha quedado escrito con letras rojas.
La inteligencia criminal siempre asesina la inocencia animal.




