El Villarreal hunde al Sevilla de Marcelino al contragolpe
El Villarreal se adelantó primero con un toque sutil de Borja Valero. Respondió el Sevilla con un centro de Jesús Navas que golpea en Bruno Soriano y que bate así a Diego López. El partido lo finiquitó Camuñas, a falta de diez minutos del final, con un fantástico disparo desde el borde del área, en una buena contra de los amarillos.
Los castellonenses se impusieron a los sevillanos (1-2) en uno de los partidos más disputados de la jornada. El Villarreal, rencontrándose con su mejor versión por minutos y jugando al contragolpe, consigue salir de los puestos de descenso con la importante y trabajada victoria en el Sánchez Pizjuán. Los de Molina suman su tercer partido consecutivo sin perder y demuestran el efecto renovador de su entrenador. Los sevillistas vuelven a caer en casa y ya son siete las jornadas en las que los de Marcelino no conocen la victoria, desde el 5 de diciembre. Los hispalenses continúan perdiendo puntos que les acerquen a los puestos europeos que marcan los objetivos. Marcelino, con el agua al cuello, ha perdido el escaso apoyo que tenía de la afición y se hace muy cuesta arriba su continuidad en el banquillo sevillista.
Las principales novedades en los onces que saltaron al campo se situaban en las delanteras. Marcelino García Toral volvía a confiar en Frederic Kanouté para acompañar a Álvaro Negredo en la punta de ataque, quedándose en el banquillo José Antonio Reyes, por unas molestias físicas. En el Villarreal, Molina daba el protagonismo ofensivo a Joselu. El joven delantero de Cartaya y con ficha del filial se perfiló como la baza ofensiva amarilla en el Sánchez Pizjuán.
El partido comenzó sin dominador claro. Más verticales y dominadores los hispalenses, mientras que los castellonense buscaban sorprender a la contra. La primera ocasión no se hizo esperar. En el minuto 2, un disparo de Manu del Moral se marchó fuera del marcó defendido por Diego López, tras una buena conducción del jiennense desde la banda izquierda hacía el interior.
Durante los veinte minutos siguientes el Villarreal cambió las tornas del encuentro, se fue desperezando y se hizo el dominador claro del partido. El Sevilla ponía la agresividad en el centro del campo, mientras el Villareal jugaba a gusto con juego de toque entre líneas y buscando constantemente pases en profundidad ante una defensa sevillista muy frágil. Borja Valero servía al encuentro la calidad y el descaro. De las botas de éste se inició y finalizó el primer tanto de la contienda. En el minuto 21, el internacional español abre una pelota al carril diestro de Ángel, el lateral canario centra y Borja Valero, libre de marca y de primeras, bate a Javi Varas e introduce el balón la red. El jugador madrileño solo necesitó tocar el esférico para dirigirlo con gran precisión sobre el marco sevillista.
Intranquilidad en el Pizjuán
Al Sevilla le tocaba responder ante los leves silbidos y nervios surgidos desde la grada. Los de Marcelino buscaron con intensidad la portería del rival con dos oportunidades que obligaron a estirarse a Diego López. Navas, en el minuto 27, con un disparo escorado desde la derecha y Kanouté con un potente remate de cabeza tras un córner, en el minuto 30. Pero ya se sabe que a la tercera … bala vencida. El más peligroso de los sevillistas, Jesús Navas, centraba desde la banda derecha un balón al área del Villarreal que golpea en Bruno Soriano quien lo dirige involuntariamente a su propia portería, rebasando así a Diego López en el minuto 32. El Sevilla respondía al primer zarpazo del Villarreal y calmaba así a su propia parroquia.
En los sucesivos minutos y con el empate en el marcador, el partido no reflejaba un dueño claro, mucho equilibrio e intensidad por ambos conjuntos. Un encuentro loco, de idas y venidas constantes. El Villarreal disfruta de dos ocasiones en las botas de su mismo hombre: Joselu. Primero, lanzando un buen desmarque y un disparo raso que Javi Varas manda a córner, en el minuto 38; y en el 40 realizando lo propio, pero sin encontrar recompensa. El partido fue ganando en ocasiones a igual que en minutos. Fazio, por los sevillistas, mandó fuera un remate tras un córner en el minuto 45.
La polémica llegó al borde del descanso, cuando todos los jugadores del Villarreal pedían un penalti por una posible mano de Gary Medel tras un centro de Ángel desde la banda derecha. La pelota golpea en la extremidad del chileno, que estaba pegada a su propio torso. De esta forma se llega al descanso con un resultado empatado, a igual que en ocasiones y con dos equipos tanteando más por la victoria que por evitar la derrota.
Arriesga Marcelino con los cambios
El entrenador asturiano decide redibujar el once tras el descanso, con una restructuración arriesgada y muy ofensiva. Medel y Coke, centrocampista y lateral, dejan sus puestos para dar entrada a Reyes y Trochowski, mediapunta y centrocampista, respectivamente. Marcelino se la juega, sabedor de que un empate no calmará la crispación creada en la parroquia sevillista y lo que replantearía su continuidad al frente de los de Nervión.
Si el partido en la primera parte era un correcalles de idas y vueltas, en la segunda parte, con la aparición de espacios por el doble cambio de Marcelino, lo era aún más. El Villarreal disfrutó de una ocasión clarísima en el minuto 53, con una preciosa triangulación de Borja Valero en el área sevillista que ni entendió ni pudo finalizar Joselu. El centrocampista madrileño continuaba siendo el protagonista, encontrando en esta segundo periodo en Cani a su socio perfecto.
Mateo Musacchio manda el esférico a la madera en labores de delantero centro tras una mágica jugada de los hombres de Molina, en el minuto 61. El Sevilla, en la cabeza de Fazio, disfruta de otra ocasión que se marcha lejos de Diego López. Oportunidades en ambos equipos, con un Sevilla mucho más impulsivo y un Villarreal recuperando el buen fútbol de toque que había perdido en la primera vuelta de la ida.
El Villarreal mata al contragolpe
A falta de 10 minutos para el final, cuando más achuchaba el Sevilla, con ocasiones claras de Jesús Navas, Negredo y Trochowski, en un contragolpe castellonense, Camuñas vuelve a adelantar a los amarillos con un disparo desde el borde de área, imposible para Javi Varas. El Villarreal atento para pescar en alguna contra, como así hizo, frente a un Sevilla volcado con más ganas que fluidez sobre el marco de un inconmensurable Diego López bajo los palos.
Los hispalenses, tocados anímicamente, no pusieron en demasiados aprietos al portero lucense en los minutos finales, salvo la última ocasión del encuentro en la que Manu del Moral no encuentra el marco rival tras un buen remate con la testa.
El Villarreal se marcha del Pizjuán con el botín de los tres puntos que les hace salir de puestos de descenso y con tres partidos consecutivos sin conocer la derrota. Por el contrario, gritos de indignación en la parroquia sevillista tras el pitido final, que reflejan el descontento de la afición con el rendimiento de la plantilla. El Sevilla continúa perdiendo puntos vitales para acercarse a los puestos europeos. Ésta es la séptima jornada sin conocer la victoria en la Liga BBVA, desde el 5 de diciembre del año pasado. Puede que este haya sido el último partido de Marcelino al frente del Sevilla, lo que sí está claro es que esta noche los sevillistas estarán atentos a noticias: ratificación o destitución.




