El Sporting celebra su Junta Anual con sobresaltos
La tradicional Junta General de Ordinaria de Accionistas de la entidad de Mareo se llevó a cabo el pasado jueves con la presencia de varias personas críticas con la gestión de la actual Directiva - Algunas partidas del presupuesto, el acuerdo con Doyen o el mandato en la sombra de José Fernández fueron los principales temas de debate - También hubo críticas al cuerpo técnico, personalizadas en la figura de Manolo Preciado así como del secretario técnico, Emilio de Dios.
El pasado jueves tuvo lugar en el Hotel Palacio de La Llorea la Junta General Ordinaria de Accionistas del Real Sporting de Gijón. Pese a lo intempestivo del horario, a las 18:00 de un día laboral, fueron varias las personas que no sólo acudieron a dicha Junta sino que intervinieron en la misma para hacer conocedor al Consejo de sus quejas, convirtiéndose así el acto en bastante más movido que los de ejercicios anteriores, donde apenas existieron voces en contra.
El primer punto del día fue el relativo a la aprobación de las Cuentas Anuales. Intervinieron hasta tres personas manifestando todas ellas su desacuerdo con respecto a la aprobación de las mismas. Diego del Valle tomó la palabra e hizo hincapié en dos partidas de gasto cuanto menos extrañas, Servicios profesionales independientes y Otros servicios, en las que el club se gastó una cifra de 3.518.000 €. El propio Diego del Valle apuntó también que del cacareado beneficio de un millón de euros que se presentó, 900.000 correspondían a una sentencia favorable al Real Sporting de la Agencia Tributaria, con lo cual la cifra real era de unos escasos 100.000 €, números paupérrimos para una entidad tremendamente conservadora en el dispendio y con una espectacular masa social detrás. La respuesta de Vega Arango a estos temas fue sorprendente por el tono que adquirió, mostrándose el presidente tremendamente alterado y calificando a Diego de "indigno", llegando a decir incluso que no quería "gente como él en el club". Tras ello, pasó de puntillas por las cuestiones planteadas y trató de insistir en el tan manido beneficio, haciendo oídos sordos a los datos aportados anteriormente y poniendo al Sporting como modelo de gestión. Parecía en este punto que a Don Manuel Vega-Arango se le habían olvidado las palabras del juez Javier Antón Guijarro, que en su día les había calificado como ineptos.
Otro de los asistentes que había solicitado intervenir, Jesús Monteserín, preguntó a la Directiva por el acuerdo con Bittia, vendido en su día como una fabulosa decisión que reportaría pingües beneficios pero que parecía no haber dado resultado alguno. Le dio respuesta el secretario del Consejo y director general del club, Alfredo García Amado, quien confirmó que el acuerdo publicitario había sido roto, sin suponer costes para el club pero sin hablar de ningún beneficio que dicho acuerdo hubiera generado. Cerró el primer punto del día nuevamente el señor Vega-Arango, que se refirió a los supuestos detalles que a su juicio tiene el Sporting con su afición (aspecto que la mareona no comparte en absoluto) y evitando de nuevo dar explicaciones sobre los puntos escabrosos, dejando para el anecdotario la frase "las Sociedades Anónimas son así", con la que evidenció no estar preparado para el debate que los tres accionistas le habían planteado con anterioridad.
A continuación se trató el aspecto social, que fue tan polémico o más que el anterior. Afloraron aquí las críticas a Manolo Preciado, sostenidas principalmente en la eliminación en Copa del Rey a manos del Mallorca, y que se hicieron también extensibles al secretario técnico por la mala confección de una plantilla sensiblemente descompensada. Cabe recordar que el presupuesto del Sporting para fichajes y jugadores sigue siendo terriblemente limitado, pero quizás Hermógenes García y José de la Vega, los accionistas que hicieron estas críticas al cuerpo técnico, no repararon en este detalle. La respuesta de Vega-Arango fue de apoyo total al entrenador, transmitiendo su confianza en él y basando su decisión en la paciencia, gracias a la cual el equipo milita por cuarto año consecutivo en la Liga Adelante.
Siguiendo aún con la perspectiva social, volvió a tomar la palabra Diego del Valle, quien reconoció la labor del Consejo pero adujo a la importancia de la figura del máximo accionista del club, José Fernández, desligado en la teoría pero que en la práctica tiene una influencia total en las decisiones que toma la directiva. Llegó incluso a proponer un plan para que el club regrese en pocos años a manos de los socios, una paulatina ampliación de capital basada en el precio de los abonos. Vega-Arango rechazó taxativamente esa idea por lo inviable de la misma, dijo que José Fernández tiene nula injerencia en el día a día del Sporting y añadió que éste estaría dispuesto a vender sus acciones, pero requiere que el comprador sea alguien asturiano. También aprovechó para defenderle, por haber puesto en su día grandes cantidades de dinero en el club.
Posteriormente el tono de la Junta fue rebajándose, y Alfredo García Amado aprovechó para comentar que se tomaba buena nota de las ideas que se estaban proponiendo, así como de las que al club le llegan a través de Internet. Algunas de éstas fueron las de vender entradas por medio de la web o de cajeros automáticos, quitar o rebajar sensiblemente el canon de entrada a nuevos socios o llegar a acuerdos con otros clubes para disponer de entradas a precios populares, algo importante para una afición tan viajera como es la del conjunto gijonés. Destacó en este segundo punto del día la pregunta de Jesús Monteserín acerca de los criterios de la entidad para elaborar, o no, comunicados oficiales. Con esa intervención se ponía de manifiesto el enfado de parte de la hinchada rojiblanca al ver cómo su club sí opta por hacer comunicados para cuestiones banales, como responder a alocuciones radiofónicas de aficionados, y no hace lo mismo cuando llegan ataques externos tanto al club como al entrenador, como en su día sucediera con la famosa "guerra" entre Mourinho y Preciado. Entonces, el Real Madrid defendió públicamente al entrenador luso y la entidad presidida por Vega Arango optó por callar. La respuesta que obtuvo Jesús Monteserín fue escueta: "No hay ningún criterio".
Finalmente, ya en el último punto del día, se procedió a la lectura del contrato suscrito entre el Sporting y Doyen Group, un fondo de inversión que está aterrizando en el fútbol español, especialmente en Gijón, algo a lo que la afición se ha mostrado totalmente reacia. Alfredo García Amado procedió a leer el contenido de dicho contrato, que reveló una relación estrictamente publicitaria que termina en junio de 2012. No obstante, Vega-Arango añadió a continuación que si bien no se han vendido los derechos de ningún jugador, sí es algo que puede estudiarse y ejecutarse en caso de reportar beneficios y financiación al club, dando así pábulo a que sigan las especulaciones, desoyendo a los aficionados y ni mucho menos zanjando el debate surgido.
Tras la finalización de la Junta, que se prolongó hasta pasadas las 20 horas en contraposición con las de ejercicios anteriores, cuya duración apenas sobrepasaba la media hora, tanto Vega-Arango como los demás miembros de su Consejo se encontraron al salir con decenas de aficionados que portaron pancartas donde se podía leer "Fernández vete ya", en alusión al máximo accionista, "Doyen no" o "Prensona cómplice", refiriéndose así a la colaboración con el club de varios periodistas de los principales medios de comunicación locales, que optan por defender la actuación del Consejo optando en su lugar por atacar al cuerpo técnico, tratar de vender las supuestas bondades de Doyen Group o incluso dirigir sus iras hacia los propios aficionados.




