Sporting de Gijón 2011: Otro año de sufrimiento
Desde que el equipo logro el ascenso, las dificultades deportivas han sido constantes, aunque todas ellas con un final más que feliz. La casi destitución de Preciado, la victoria en El Bernabéu, la permanencia y esta nueva temporada han sido lo más destacado del 2011 para el Sporting.
El principio y el final del 2011 no serán recordados como agradables para el entorno del Real Sporting. De nuevo Manuel Preciado volvía a ser cuestionado tras la mala marcha del Sporting a comienzo de año. Tanto es así, que se podría decir que el cántabro estuvo muy cerca de ser destituido. Los máximos dirigentes rojiblancos ser reunieron en busca de una solución que favoreciese al equipo, y ello parecía pasar por los cambios en el banquillo. El gijonés Marcelino sonó con mucha fuerza, incluso el ahora técnico del Sevilla admitio los contactos con el Sporting de Gijón. Diego Castro apareció entonces para salvar la cabeza de su entrenador, y un estelar Nacho Cases hizo acto de aparición para dar el equilibrio necesario al equipo de El Molinón.
Enero fue un mes "movido" también en el mercado de fichajes. Portilla y Matabuena abandonaban el barco rojiblanco y llegaba "el deseado", André Castro. El "toma y daca" de José Ángel con el Málaga también fue noticia, aunque finalmente el lateral se quedaría en Gijón hasta verano. La situación se empezaba a estabilizar, y los rojiblancos empezaban a ganar posiciones en la tabla.
La vuelta del "matagigantes"
Si hay alguna nota positiva digna de destacar en 2011, más allá de la permanencia, es la lucha del Sporting con los dos grandes, con el Barça y el Madrid. El 12 de febrero el Barcelona visitaba El Molinón, las apuestas estaban con los de Guardiola, pero Barral en una estupenda cabalgada ponía en jaque al "Pep Team" y hacía soñar a El Molinón, que recuperaba sensaciones ya vividas antaño. Ya en abril llegaría el mejor momento de 2011 para el sportinguismo. Los asturianos se plantaban en El Bernabéu con los de Mourinho jugándose la liga. El equipo aguantaba bien el marcador, incluso se podía soñar con un empate cuando De las Cuevas quiso elevar los sueños de los aficionados del Sporting a lo más alto. Un chut ajustado al palo daría la épica victoria a los visitantes, el "matagigantes" estaba de vuelta.
La confirmación de la permanencia
A cuatro jornadas del final de la temporada, el Sporting recibía al Deportivo de La Coruña. Un empate en El Molinón hubiera sido lo necesario para los locales, quienes gracias a la ayuda del árbitro, rascaron un difícil empate ante los de Lotina, que recibieron un duro golpe del que no podrían recuperarse. El Sporting confirmó la permanencia en casa, con una victoria por 2-1 ante el Racing de Santander, con otra nueva polémica referente al "pacto de Llanes".
Un verano de despedidas
El mercado de traspasos estuvo más marcado por las salidas que por las llegadas. Rafel Sastre abandonaba la entidad rojiblanca tras muchos años en la disciplina del Sporting. Pero la salida más polémica fue la de Diego Castro. Durante varios meses se había hablado de la renovación del gallego, quien finalmente pondría rumbo a Getafe tras no llegar a un acuerdo con el que había sido su equipo durante los últimos años. José Ángel por su parte tomaba un avión a Roma, motivado sobre todo por la llegada del asturiano Luis Enrique al club italiano. En cuanto a las llegadas, Damián Suárez, Óscar Trejo y Ricardo eran las llegadas más madrugadoras. Algo más tardó André Castro en aterrizar en Gijón, de nuevo en calidad de cedido.
El comienzo de una nueva temporada
Con un equipo a priori inferior al de la pasada campaña debutaba el Sporting en El Molinón, con una derrota ante la Real Sociedad que pasaría factura. Una mala racha para el Sporting que volvió a poner en la cuerda floja a Preciado, ya acostumbrado a este tipo de situaciones. Los rojiblancos volvieron a tomar aire tras la victoria en casa por 2-0 ante el Granada. Una racha de cinco partidos sin perder, que finalizaría con un doloroso 4-0 ante el Levante marcaría los meses de octubre y noviembre. La victoria por 1-3 ante el Rayo ha sido la última alegría de un 2011 con muchos altibajos.




