El Sporting de Gijón se desquicia en el Villamarín
Los de Manolo Preciado perdieron por dos tantos a cero en un partido en el que fueron netamente inferiores - La expulsión de Lora al filo del descanso, clave para cortar la reacción que parecían experimentar los rojiblancos.
AVANCE. El Sporting de Gijón sumó una nueva derrota tras caer por dos goles a cero en su visita al Benito Villamarín ante un Betis que fue mejor y mereció con creces la victoria, que pudo incluso ser más abultada. La adelantada línea defensiva dispuesta por Manolo Preciado para afrontar este envite fue un regalo para la velocidad de los delanteros béticos, que se pusieron las botas ante unos zagueros que concedieron multitud de ocasiones. Desde el primer minuto los locales asedieron la portería de Juan Pablo, el mejor de los rojiblancos esta tarde. Rubén Castro y Santa Cruz se mostraban muy activos, y gozaban de oportunidades gracias a las internadas por las bandas de Juanma y Montero, que desbordaban continuamente a sus parejas de baile. Fue el ecuatoriano quien más llegadas protagonizó, pero mostró una terrible falta de temple en los metros finales, lo que ayudó a mantener con vida a un Sporting que salía a cuentagotas.
Cuando las fuerzas parecían igualarse, llegó un aviso en forma de disparo desviado del propio Montero y poco después Roque Santa Cruz abriría la lata. El delantero paraguayo aprovechó un fabuloso pase de Bñat, una indecisión de la zaga asturiana que despejó sin contundencia un balón sencillo, para batir con maestría a Juan Pablo. El cancerbedo leonés nada pudo hacer para evitar un tanto que hacía justicia a lo visto en el campo. Lejos de reaccionar, el Sporting quedó aturdido por el gol y la distancia pudo ampliarse de no ser por el palo, que desvió un disparo de Rubén Castro. Cuando por fin parecía desperezarse el equipo asturiano, llegó la expulsión de Lora por doble amarilla, pocos minutos antes de que ambos equipos ganaran el tunel de vestuario con un 1-0 justo pero quizás exiguo.
Con uno menos, el Sporting se vino arriba con más corazón que cabeza, y Barral fue el único que llevó algo de peligro a la meta defendida por Casto, que desbarató con acierto el poco trabajo que tuvo. Los cambios ofensivos del técnico cántabro, que sacó a Carmelo y Luís Morán, no surtieron efecto y propiciaron un correcalles que beneficiaba claramente a los locales, que así lograron en el tiempo añadido el segundo y definitivo gol, obra de Jorge Molina. Con esta victoria, el Betis se asienta en la zona cómoda y el Sporting continúa en la 19ª plaza. En unos momentos, Alejandro Bascoy ampliará la información relativa a este encuentro.




