Valencia 2011/12: sin pena ni gloria

El Valencia C.F. cumple su objetivo principal en la temporada, pero no encandila a su afición. El tercer puesto ha sido suficiente para salvar económicamente el ejercicio, se ha dado un salto cualitativo respecto a la temporada anterior al llegar a dos semifinales, pero el equipo no ha demostrado tener una personalidad marcada.

Valencia 2011/12: sin pena ni gloria
Unai Emery no supo transmitir su mensaje a la plantilla.

Terceros con 61 puntos, a 30 del segundo, el F.C. Barcelona. El Valencia ha sumado en esta liga 10 puntos menos que la temporada pasada, cuando sumó 71 puntos a 29 del segundo clasificado, el R. Madrid.

La cuarta temporada de Unai Emery tenía un marcado reto para el entrenador: transmitir una idea de juego al equipo. En la pretemporada el entrenador dijo aquello de "en la liga: a full, en la copa: a full, y en la Champions: a full". Los continuos cambios de jugadores, la poca confianza que transmitió a los mismos al no repetir onces, hizo que ese mensaje nunca llegara a calar.

En cuanto a nombres, el equipo perdió a su mejor jugador, Juan Mata, que fue traspasado al Chelsea para cubrir las necesidades económicas del club.  También se desprendió otro hombre importante en ataque como era Joaquín, además de Isco, Vicente, César, David Navarro, Chori Domínguez, Moyá y Stankevicius. Se consiguió la cesión de Canales, y se trajo a Alves, Parejo, Piatti, Adil Rami, Víctor Ruiz y Barragán. Se puede decir que el único fijo e indiscutible ha sido el francés, los demás no han mostrado una regularidad durante la temporada.

El Valencia empezó la temporada con tres triunfos consecutivos, ante Racing, Atlético y Sporting, con un Soldado en racha que anotó 5 goles. Víctor Ruiz y Rami demostraban ser centrales de una gran categoría. Llegó el partido contra el F.C. Barcelona, Mestalla se vistió con sus mejores galas, y el equipo respondió. Se jugó de tú a tú contra el equipo de Guardiola, y solo con el empuje final de los catalanes lograron empatar un partido en el que el Valencia mostró su mejor cara.

 

Pero esta buena imagen duró poco tiempo. La jornada siguiente el Valencia visitó el Sánchez Pizjuán, y el equipo no supo dar la cara. Una tarde calurosa de Septiembre, un gol de Kanouté tumbó a los valencianistas que ya empezaban a mostrar su cara más oscura. Una autoexpulsión de Aduriz, cuando el equipo estaba acercándose con más intensidad a la portería de Varas, hizo que la esperanza de empatar el partido quedara en nada.

La siguiente jornada se ganó 1-0 contra el Granada, con un gol en el minuto 3 de Sergio Canales. El jugador, cedido por el R. Madrid, empezaba a demostrar el por qué de su llegada creando juego y siendo decisivo en momentos claves. Dos empates consecutivos a 1, ante Mallorca y Athletic de Bilbao, frenaron un poco las aspiraciones del equipo.

Una racha de tres triunfos consecuitos ante Zaragoza, Getafe y Levante, ponían al equipo en confianza antes del partido ante el R. Madrid. El conjunto de Mourinho, asaltó el campo de Mestalla, jugando con un trivote inicial y dejando a Higuaín en el banquillo. Soldado, con dos goles, no fue suficiente ante los tres que marcó el Madrid. El Valencia dejó una buena imagen, de lucha, garra e intensidad, pero se vio superado por un gol de Cristiano Ronaldo, en el que Diego Alves no estuvo muy acertado. En los últimos minutos, el árbitro J.A. Teixeira Vitienes no quiso ver una mano dentro del área de Higuaín.

Tras este varapalo, el Valencia encadenó dos victorias consecutivas, ante el Rayo 1-2 y ante el Espanyol 2-1, demostrando que era superior a ambos equipos. Pero, siguiendo con su línea irregular, la siguiente jornada, la decimosexta, el Valencia se dejó remontar en el descuento ante el Betis. Era el primer momento en que se vio la fragilidad mental de este grupo de jugadores, y la poca personalidad que se transmitía desde el banquillo. Víctor Ruiz y Rami, los centrales titulares, que habían empezado tan bien la temporada, empezaban a hacer aguas.

En la siguiente jornada, el Valencia se midió a un rival directo por la Liga de Campeones, el Málaga. Un Soldado extraordinario, tumbó con un doblete al equipo malacitano en la vuelta de Joaquín e Isco a Mestalla. En el partido inmediatamente posterior, ante el Villarreal, se consiguió un empate en los últimos minutos. El equipo amarillo se adelantó por dos veces en la primera parte, pero Feghouli recortó distancias casi llegando al descanso. Aduriz, tras un mal despeje del colombiano Zapata, empató el partido en el minuto 87.

La jornada decimonovena nos dejó otra derrota del Valencia en casa, frente a la R. Sociedad. Empezaron los rumores que decían que Unai Emery no iba a continuar, y el ambiente empezó a enrarecerse en Mestalla. A continuación se viajó a Pamplona, donde se empató en el partido aplazado por la huega de la 1ª jornada de liga. Soldado marcó en el 85 y cuando ya se celebraba la victoria, Lolo empató en el 92, con otro despiste de la defensa valencianista.

Segunda vuelta

En Santander, en la jornada 21, el Valencia se volvió a dejar empatar en el descuento. Dos goles de Aduriz remontaron el gol de Adrián en los primeros minutos de juego. Bernardo, en el área pequeña, empató en el 88, volviendo a demostrar una gran falta de concentración en los últimos minutos.

La siguiente semana se viajó al Calderón, donde un Valencia muy bien plantado empató a cero ante el Atlético. El equipo aplicó una gran intensidad en el juego, cerrando espacios y conteniendo a los talentos del equipo colchonero.

Un 4-0 ante el Sporting, que ya tenía muy mala pinta, sirvió para cargar moral de cara al partido contra el F.C. Barcelona de la jornada 24. El equipo llegó al Camp Nou con ganas de sacar un resultado positivo, pero no pudo ser. Un tiro de Feghouli pudo haberlo cambiado todo, pero salió a la derecha de la portería de Valdés. El técnico seguía haciendo cambios inexplicacbles, en este caso situó a Diego Alves en la portería en detrimento de Guaita, que lo estaba haciendo francamente bien. El resultado final, 5-1 para los de Guardiola, con 4 goles de Messi que remontaron el gol inicial de Piatti.

Encadenaría el Valencia un total de cuatro partidos consecutivos sin ganar en Mestalla, ante Sevilla (1-2), Mallorca (2-2), Zaragoza (1-2) y Levante (1-1). Las victorias fuera de casa ante Granada (0-1) y Athletic de Bilbao (0-3 con hat-trick de Soldado, en el mejor partido de la temporada), no fueron suficientes para mantener la distancia respecto a sus competidores, que se iba reduciendo cada vez más. 

En la jornada 32 el Valencia visitaría el Santiago Bernabéu. Se temía lo peor, tras el ridículo ante el F.C. Barcelona y la mala racha que se llevaba en los últimos meses. Además el equipo estaba jugando también la Europa League, y las fuerzas escaseaban. El conjunto de Emery salió muy bien plantado al terreno de juego, y como en San Mamés, se dio una muy buena imagen. Un tiro de Tino Costa al larguero pudo cambiar el partido, pero es justo decir que el R. Madrid también pudo marcar en alguna de las ocasiones que Vicente Guaita se encargó de neutralizar. Al final, un 0-0 que dejó a la afición con muy buen sabor de boca.

Encarrilaba el Valencia los últimos seis partidos de liga frente a rivales teóricamente inferiores, y finalmente consiguió su propósito de ser tercero. Con tres victorias ante Rayo, Betis y Villarreal fue suciente para mantener su posición en liga. No hay que obviar la contundente derrota que se sufrió en la jornada 34 ante el Espanyol (4-0), y el decepcionante partido que planteó Emery en Málaga, que se saldó con derrota por 1-0. La derrota final frente a la Real Sociedad fue intrascendente, pues ya estaba cumplido matemáticamente el objetivo y ninguno de los dos equipos se jugaba nada.

COPA DEL REY

El equipo de Emery cayó en semifinales frente al F.C. Barcelona. Hasta ahí puede parecer normal, incluso se puede considerar que se hizo una buena competición. Pero lo que dolió al aficionado valencianista fue la forma de caer eliminados. Hasta llegar a semifinales el entrenador había utilizado las rotaciones, para mantener el nivel competitivo en las tres competiciones. No le había salido mal del todo. Pero al llegar a esas alturas, el equipo tuvo que intentar darlo todo. La ida se jugó en Mestalla, donde los valencianistas empataron a uno. No era un mal resultado, y se dio una buena imagen. Pero la vuelta en el Camp Nou fue una catástrofe. El equipo salió sin actitud, sin ganas, como si no se jugaran estar en una final. El resultado final de 2-0 fue un duro varapalo para los aficionados que se desplazaron a la ciudad condal, y Emery empezó a cavar su propia tumba.

CHAMPIONS LEAGUE Y EUROPA LEAGUE

Pobre imagen la que dio el Valencia en Champions League. No se consiguió pasar la fase de grupos y se cayó a la segunda división europea, la antigua copa de la UEFA.

El empate a cero en Genk presagió lo que iba a ocurrir posteriormente. El conjunto de Emery no supo ganar en el campo del rival más débil del grupo, y junto con el empate en casa ante el Chelsea, hizo que se tuviera que ir en la última jornada a Stamford Bridge jugándose el ser o no ser en la competición. Al final, y como tantas veces con el entrenador vasco en el banquillo, no se dio la cara en el momento decisivo, y se quedó fuera de la Champions.
En Europa League se empezó muy bien, pasando sin problemas ante Stoke City, PSV y AZ Alkmaar. Pero en semifinales, ante el Atlético de Madrid, el equipo volvió a dar una imagen terrorífica. El equipo de Simeone le puso mucha más intensidad al juego, y sólo con eso consiguieron pasar. Una primera parte en el Calderón desastrosa dejó al Valencia con muy pocas opciones para la vuelta, y Falcao finiquitó al Valencia en la vuelta en Mestalla.

Balance Final

El Valencia ha dado un salto cualitativo esta temporada, al llegar a dos semifinales, cosa que en los años anteriores no se consiguió. Se mantuvo el nivel en liga, aunque se amplió en 10 puntos la distancia con el segundo. La imagen del equipo en algunos partidos hizo que en general la afición se mostrara descontenta.

El entrenador

Unai Emery realizó su mejor temporada como entrenador del Valencia. Sus resultados globales lo demuestran, pero eso no quita del hecho de que el equipo no jugaba a nada, no mostró una personalidad en el terreno de juego, hubo demasiada alternancia de jugadores y la falta de carácter que demostró en cuanto a la resolución de las faltas de disciplina hicieron que la situación fuera insostenible, finiquitando sus opciones para renovar su contrato. 

Los jugadores

Se han mostrado demasiado selectivos en cuanto a los partidos en los que querían entregarse a fondo. No han mostrado una regularidad en su juego, y sólo Feghouli, la sorpresa de la temporada, puede salvarse de la quema. Canales también dejó detalles el poco tiempo que estuvo, y las grandes decepciones fueron Piatti y, sobretodo, Parejo.