El Valencia echa el resto por Bruno Soriano

Ofrece más de 10 millones de euros al Villarreal.

El Valencia echa el resto por Bruno Soriano
El complicado sueño de Braulio: Bruno Soriano.

En los últimos días, bien sea por la presión que Mauricio Pellegrino ejerce sobre Braulio Vázquez, o porque falta un mes para el inicio de la competición, el Valencia ha movido ficha para contratar a un mediocentro. De los puestos que quedan por cubrir (lateral izquierdo, delantero y mediocentro) el Flaco considera que tener un jugador que pueda competir de tú a tú con Albelda en el centro del campo es fundamental. Y ahí es donde entra en juego el jugador del Villarreal, Bruno Soriano.

Con la victoria en el penúltimo partido de liga, el Villarreal entró en cólera. El Valencia no se jugaba nada, y un empate habría salvado matemáticamente al club azulejero. Ese gol de Jonas Gonçalves ha hecho mucho daño en las relaciones -ya de por sí, deterioradas- entre los clubes presididos por Manuel Llorente y Fernando Roig. Al consumarse el descenso del Villarreal, en el Valencia se veía como un imposible el echo de poder negociar por cualquier jugador "groguet", pero parece que con el paso del tiempo, las posturas han ido reblandeciéndose. El jugador, que tiene 28 años, no quiere jugar en Segunda División, y qué mejor club que el Valencia, tercer mejor equipo de la Liga, y en el que no tendría ni que cambiar de domicilio. Bruno ha solicitado a Fernando Roig que le deje marchar al Valencia, como se ha venido afirmando en los últimos días en diferentes medios radiofónicos. Pero lo que no quiere hacer Roig es perder dinero. Desde Rusia, el Spartak de Moscú de Unai Emery ha ofertado por el de Artana, ofreciendo 12 millones de euros.

La realidad es que Bruno no quiere ir a jugar a Rusia. Considera que sería un paso en falso irse a la Premier League rusa, sobretodo porque podría cerrarle las puertas de la selección, de cara al mundial de Brasil. Pero Roig, a la oferta de 10 millones de euros más 500.000 euros en variables ofrecida en los últimos días por el Valencia, ha dicho no. El Valencia ha hecho un gran esfuerzo para ofrecer esa cantidad, ya que en principio se contaba sólo con 12 millones para los tres fichajes que aún quedan por realizar. Desde el club de Mestalla se da casi por perdido al jugador, pero no se descarta una última intentona por el de Artana, el número uno de la lista de Braulio para el mediocentro.

Desde otros medios ha surgido un supuesto interés por Fernando Gago. El jugador del Real Madrid se entrena al margen de sus compañeros, y está buscando una salida definitiva del club. Es un jugador que se ha ofrecido, se ha puesto al alcance del Valencia, siempre que se rebaje su ficha, ya que cobra más que el tope salarial que marca Roberto Soldado. La realidad es que no es el perfil que se busca: un sustituto de Topal, una competencia directa para David Albelda. Gago es más un Banega, un creador de juego, de hecho, cuando Gago fichó por el Real Madrid, Banega fue quien le sustituyó en Boca Juniors.

Avances por Siqueira

En las últimas horas las negociaciones por Siqueira entre el Valencia y Quique Pina, dueño del Granada, han mejorado. La idea del Valencia es hacerse con el 50% de los derechos del jugador, y tras una primera oferta de 3 millones de euros, rechazada por el club nazarí, parece que el acuerdo puede estar más próximo. Lo que antes era negro, ahora se ve gris. Quique Pina sabe que el Valencia es una de las pocas opciones que tiene para hacer caja por Siqueira, y parece que Manuel Llorente está dispuesto a subir, un poco, su oferta. Pero el club valencianista no quiere alargar mucho este asunto, ya que Pellegrino quiere contar con un lateral izquierdo entre el final de esta semana y la próxima. En el caso de que las negociaciones por el brasileño se rompieran, se está en contacto permanente por José Ángel, jugador del Roma italiano. En principio su club se negaba a una cesión, pero al ver que pasa el tiempo y no se le encuentra una salida, podrían volver a estudiar su situación, si se diera el caso. Así que parece que pronto pondremos fin, de una manera o de otra, a este culebrón.