El culebrón Jordi Alba, en pie de guerra
23/06/2012 - 19:15.La cuerda de la negociación parece estar a punto de romperse. A las diferencias económicas se suma, ahora, el malestar de Llorente con el Fútbol Club Barcelona.
Cuando todo parecía hecho, e incluso algunos medios deportivos se atrevían a hablar de horas para hacer oficial la venta, el fichaje de Jordi Alba por el Fútbol Club Barcelona parece haberse enfriado drásticamente. Las negociaciones entre el Valencia CF y el Barcelona parecen estar más tensas que nunca, debido a las diferencias económicas y una incorrecta actitud por parte del club catalán a la hora de fichar a varios alevines del club de Mestalla, la cuál ha molestado a Manuel Llorente. El acuerdo entre el Valencia y el Barcelona era total, hace apenas unos días. La venta se iba a cerrar por la cantidad de 10 millones de euros, más incentivos, y 3 millones más en función de variables. Es decir, el total montante rondaría los 15 millones, cifra inicial en la cual, Manuel Llorente, había tasado a Jordi Alba.
Uno de los problemas radica en la forma de pago. El Valencia exige, al conjunto catalán, pagar, en un primer plazo, la mayor parte del traspaso pero el club presidido por Sandro Rosell no está predispuesto a aceptar esa medida. Otro problema que ha distanciado a dichas partes, económico también, es la cifra final del traspaso. Durante esta semana, al parecer, ha llegado una carta a las oficinas del Camp Nou firmada por Manuel Llorente, en la cual, el presidente, se reafirma en su postura inicial, pidiendo, por el lateral izquierdo internacional con España, 15 millones de euros. Ni más, ni menos. Al conocerse el contenido de esta carta, medios catalanes, y en concreto el diario SPORT, se ha atrevido a calificar, la operación como un chantaje. Es más, el director adjunto de este diario, Lluís Mascaró, en su artículo “chantaje a la valenciana”, llega a amenazar a Llorente, diciendo que “no tense demasiado la cuerda, a ver si al final se queda compuesto y sin novia...”.
Puede que sólo sean estrategias de despiste, en una guerra de desgaste entre ambos clubs. Lo único cierto es el deseo del jugador de volver a su casa, la Masía; la necesidad imperiosa del Valencia de vender a un jugador referencia para hacer caja y cuadrar el presupuesto y las pocas alternativas, por no decir ninguna, que tiene el Barcelona para cubrir la ausencia, indefinida, de Eric Abidal. Es decir, el Valencia tiene que vender y el Barcelona necesita fichar. Puede tratarse de días o de horas, quién sabe, pero el destino del joven lateral parece claro, a la espera de solucionar esas pequeñas diferencias entre clubs.
