Emery, el talón de Pep Guardiola
El técnico vasco del Valencia ha conseguido en los últimos enfrentamientos entre blanquinegros y azulgranas bloquear la propuesta futbolística de Guardiola. Presión, doble banda e intensidad como base. Mestalla y el 2008 como puntos de referencia.
Emery, el talón de Pep Guardiola
Unai Emery y Pep Guardiola nos han regalado en los últimos duelos entre Valencia y Barça con el Mestalla como escenario una serie de encuentros con intensidad y espectáculo excelsos. A pesar de la superioridad mostrada por el equipo entrenador por el de Santpedor en líneas generales, el vasco parece haber descubierto el talón de Aquiles de Pep en varias ocasiones.
2008, donde todo empezó
En año 2008 llegaron a los banquillos. Venían de deslumbrar con buen fútbol en estamentos futbolísticos menores, pero ambos con talento y apoyados por la directiva. En ese momento nadie esperaba que sus duelos serían uno de los grandes atractivos puramente futbolísticos del panorama balompédico español.
Las turbulencias previas a sus llegadas a los banquillos de ambos conjuntos no hacían presagiar un buen futuro. Principalmente la del preparador valencianista, cuya única experiencia en la Liga BBVA fue en el Almería, un equipo de la línea baja de la categoría. Es más, llegaba como segunda opción tras la propuesta rechazada de Marcelino García Toral ante la incertidumbre que planteaba el proyecto, en plena transición económica. Por su parte, el de Santpedor llegaba totalmente respaldado por la directiva y afición, un icono llegaba al banquillo barcelonista tras una decadencia de los exitosos años de Frank Rijkaard. Llegaba de Tercera División a un equipo de primer nivel y su presentación el 17 de junio de 2008 no dejó indiferente a nadie.
Ya sabemos todos como comenzaron sus trayectorias y ya sabemos que el 2008 únicamente es un punto de referencia, un punto en común poco trascendente y con influencia mínima de uno en otro. La temporada finalizaría con un triplete histórico para el técnico catalán, mientras que el preparador vasco trajo consigo algo de estabilidad deportiva, económica y social a una institución perjudicada.
El primer duelo, presión arriba

6 de diciembre de 2008 sería su primer encuentro, sin mucho de especial, más que la confirmación de las goleadas en el Camp Nou del Barcelona, aquellos primeros pasos del que para muchos es el mejor equipo del mundo. Pero no seria hasta el 25 de abril de 2009 volverían a encontrarse ambos técnicos, casi un año después de ese punto de inicio en común Mestalla acogía un partidazo. 7 días después la maravillosa clase táctica del preparador valencianista quedó eclipsada con el 2-6 del Bernabéu.
Aquella noche de sábado el Valencia consiguió hacer vibrar tanto a sus seguidores como a los aficionados del eterno rival azulgrana. Al fin pinchaba el Barcelona, un primer punto de inflexión en los duelos Pep-Unai que nos depararía en las temporadas venideras. El Nike amarillo cabalgaba sobre el pasto de la antigua acequia de Mestalla ajeno a toda batalla entre dos estrategas. Dos jugadores de ajedrez que prefirieron plasmar su conocimiento sobre un rectángulo verde, en vez de en un tablero de madera.
Unai Emery mostró que el talón de Guardiola podría tener imperfecciones. La defensa intensa del conjunto che ahogó la magia del mediocampo blaugrana. El enjaulamiento al que se sometían los conjuntos cuando se enfrentaban a aquel ya temible Fútbol Club Barcelona quedó borrado de la cabeza de Unai y, por sorpresa, planteó una presión adelantada a la salida de balón del rival.
Aquella noche se vio por primera vez esa situación que actualmente percibimos como corriente cuando un equipo se presenta ante el Barça. Unai Emery marcó la pauta y Thierry Henry rompió toda épica valencianista.
El doble lateral y la fisura blaugrana

Mientras que el duelo de la temporada posterior no presentaría novedades destacables. En la pasada campaña Unai Emery volvió a sorprender a los azulgranas. Si bien la base había sido aceptada en el panorama futbolístico internacional y empleada ya por algunos equipos con tal de frenar la supremacía implantada por el equipo de la ciudad condal, la mente guipuzcoana no quedó satisfecha.
El exentrenador lorquí disponía de nuevas armas con las que frenar el avance de las tropas condales. Esta vez un galo se fusionaría con un excombatiente rival, Jordi Alba y Mathieu formarían una dupla que haría del flanco derecho del opositor una vía más franqueable. Francés y español conocen como nadie el oficio de la banda zurda, desde el córner propio hasta el rival se mueven y se entienden. La defensa de 3 plasmada en el Dream Team por Cruyff y trasladada por Guardiola a la actualidad, aún no se concebía y la profundidad de Dani Alves dejaba unos espacios aprovechados con verticalidad por el conjunto valencianista. Y así, una de las mayores armas blaugranas se volvieron en su contra.
El último precedente lo tenemos al comienzo de la Liga BBVA, el Pep Team claudicaría por primera vez en territorio enemigo con una simbiosis de los conceptos ideados por Unai Emery en los anteriores enfrentamientos. Podría tratarse de casualidad, podría ser simplemente un hecho aislado en la maravillosa trayectoria de Guardiola o del discutido camino recorrido por Emery. Pero lo que está claro es que los enfrentamientos en Mestalla entre ambos conjuntos con estos preparadores en la banda nos han traído espectáculo y novedades. Por ello, el duelo de la ida de semifinales de Copa se antoja como imprescindible desde el punto de vista táctico y, porque puede ser que al fin Unai Emery de con el talón de Guardiola.




