El Valencia busca confirmar el proyecto
En 2009 Manuel Llorente emprendía un nuevo rumbo en el Valencia Club de Fútbol. Las ventas de los cracks, la reanudación de las obras de Nou Mestalla, nuevo proyecto deportivo. A pesar de eso el Valencia se ha recuperado y tiene la oportunidad de llegar a una final de Copa.
El año 2009 supuso un punto de inflexión en la historia valencianista. La llegada de Manuel Llorente trajo consigo una dosis de estabilidad a la entidad che, tan añorada tras el paso de Juan Bautista Soler. Ronald Koeman había supuesto la culminación de una montaña de nefasto recuerdo para la afición, a pesar de lograr la Copa del Rey. Con el equipo palpando el descenso durante la temporada y el estancamiento del proyecto faraónico emprendido por Soler parecía que todo llegaba a su fin.
La revolución sin revolución
Aquellos años en los que Mendieta llevó la ilusión a Mestalla con una Copa del Rey y dos finales de Champions. Benítez y aquella generación de jugadores formada por Baraja, Ayala, Cañizares, etc. Todo aquello quedaba en balde y ahora encima con una crisis económica difícilmente reversible. En ese momento apareció Llorente y una revolución parecía llegar al club. Pero más que una tormenta llegó una apacible brisa.
Sin dinero en el cofre y con diamantes en bruto la ecuación parecía clara, debían salir los diamantes para llenar el cofre. Y así fue, aunque se exprimió hasta la última gota de Villa y Silva antes de dejarles salir a Bercelona y Manchester City, respectivamente. Llegó Unai Emery, hubo un cambio en la dirección deportiva con la salida de gente como Fernando Gómez y la entrada de Braulio, y se reestructuró la política de mercado.
Tino Costa, Jonas, Rami o Soldado representan este cambio concebido en el club, fichajes sin mucho nombre y con rendimiento. Se ha mantenido a Unai Emery en el puesto, a pesar de las críticas recibidas en muchas ocasiones por distintos sectores, tanto la afición como la prensa. Esta situación ha ofrecido estabilidad e ideas claras preconcebidas que han facilitado el trabajo de planificación.
Asimismo en la escuela se está llevando a cabo una política de definición de futbolistas, con lo que crear un prototipo de jugador identificativo. Además a finales de 2011 se confirmó que el nuevo estadio volverá a reemprender las obras. Este hecho significó la llegada a un fin. La recuperación del Valencia se ha logrado, y en apenas dos años.
Aunque no todo ha sido tan fácil como parece. La venta de pilares deportivos suponía también la venta de pilares sociales y con ello la posible pérdida de apoyo. La afición comprendió la coyuntura del Valencia y fue algo más llevadero. Sin embargo, varios han sido los golpes que ha sufrido el club.
Dos momentos de crispación
El primer momento podríamos situarlo en el Vicente Calderón. Los cuartos de final de Europa League de 2010 en la que se acusaba a Emery de no haber sido valiente e intentar finiquitar la eliminatoria en Mestalla. Se dejó abierta (1-1) y en la vuelta, en feudo rojiblanco, el equipo fue muy conservador. Así, el gol anotado por el conjunto colchonero en la Ciudad del Turia fue suficiente. A pesar de ello, un agarrón de Juanito a Zigic suscitó varias críticas a Florian Meyer, como por parte de Emery: "Cuando el árbitro vea la jugada se le caerá la cara de vergüenza".
El segundo punto surgió hace un año, también en competición europea. Esta vez el rival era el Schalke 04 de Raúl y el escenario el Weltins Arena. De nuevo un 1-1 en la ida comprometía al Valencia a marcar en la vuelta, se consiguió, pero no se ató y el equipo se mostró con fisuras. Este hecho llevó a múltiples sectores a criticar el planteamiento extremadamente conservador del técnico vasco.
La culminación de un proyecto
Así, llegamos a febrero de 2012 y una posición en liga afirmada. La Champions parece asegurada para la temporada venidera y la posibilidad de llegar a una final aparece de nuevo. El rival no es fácil, todos conocemos el potencial del Barcelona y si a ello le sumamos que ya ha eliminado al Real Madrid, la tarea se antoja cuanto menos compicada. El resultado además es el mismo de los batacazos anteriores y se vuelve a jugar fuera.
Pero aquel conjunto liderado por Mendieta ya se deshizo del Barcelona con Guardiola de corto. La etapa convulsa con Koeman en el banquillo ya se deshizo del Barcelona en Copa. Entonces, con un proyecto consolidado -Emery y Soldado a la cabeza-, un grupo madurado y conjuntado, y la ilusión de la afición por detrás. ¿Cuál es el motivo por el cual el Valencia no puede llegar a la final?




