Historia amarilla (II): semifinal de la UEFA

El Villarreal dio un gran paso en la temporada 2003/04 de cara a convertirse en uno de los grandes de España. En su primera participación en una competición europea, el Submarino consiguió llegar hasta las semifinales, donde se quedó a las puertas de la final por culpa de un gol de Mista en el encuentro de vuelta en Mestalla.

Historia amarilla (II): semifinal de la UEFA
Abrazo amistoso entre Juan Román Riquelme y Santi Cañizares.

Corría la temporada 2002/03, y el Villarreal aún era uno de los equipos que luchaban cada temporada por mantenerse en Primera División, algo parecido a la situación de esta temporada pero, obviamente, con menos presión en el seno del club. El Submarino Amarillo, entrenado por aquel entonces por Benito Floro, consiguió la clasificación para la Copa Intertoto al clasificarse 15º en la Liga española.

Un equipo que no se parecía en nada al actual (solo queda de aquella plantilla Marcos Senna), con jugadores jóvenes pero consolidados, como Farinós o Juliano Belletti; futbolistas con proyección que han acabado siendo estrellas, como Pepe Reina; leyendas del fútbol, como Martín Palermo; históricos del club como Josico, Javi Venta o Arrabarruena; y una cantera más que destacable. El conjunto de la Plana vería un sueño cumplido consiguiendo una plaza para la Copa de la UEFA, vía Copa Intertoto.

Para la temporada 2003/04, compitiendo en Europa y buscando asentarse en la máxima categoría del fútbol español, Fernando Roig trajo al equipo a un jugador que haría historia en el club y que la afición de El Madrigal nunca olvidará: Juan Román Riquelme. Los directivos también reforzaron la cantera, además de fichar a jóvenes jugadores muy prometedores, como Fabrizio Coloccini. Destacó también el ascenso de Santi Cazorla al primer equipo.

Aquella temporada, el Villarreal estuvo luchando durante la mayor parte de las jornadas por entrar en puestos que dieran acceso a la Copa de la UEFA, y finalmente se quedó a las puertas clasificándose en la octava posición. De aquella temporada en la Liga, cupo destacar la solvencia con la que el Submarino consiguió mantenerse en Primera, pese a disputar competición europea. Podría haber ocurrido -algo muy normal en el fútbol, solo hay que mirar la temporada actual- que el Villarreal hubiera sufrido sobremanera para competir simultáneamente en dos competiciones, cosa que ha ocurrido en otras ocasiones con clubes como el Celta de Vigo u Osasuna. Pero los de la Plana lucharon, sorprendentemente, por convertirse en campeones de la Copa de la UEFA. Así fue la trayectoria del Villarreal en Europa:

El Submarino supera sin mayor dificultad la primera y segunda ronda

En la primera ronda, el Villarreal fue emparejado con el Trabzonspor turco, con el factor campo en contra. El equipo dirigido por Francisco García debía recibir al equipo turco en la ida, y viajar al difícil estadio del Trabzonspor en la vuelta. Por lo tanto, el Submarino ganaría muchas opciones si conseguía una victoria que le diera la tranquilidad para jugar y clasificarse para la segunda ronda en territorio hostil. Pero no fue así, el Villarreal no pasó del empate a cero en El Madrigal y se complicó la eliminatoria, pero en la vuelta, en Turquía, conseguiría una heroica victoria con un resultado de 2 goles a 3 a favor de los de ''Paquito''.

En la segunda ronda, de nuevo la suerte no le acompañaría con el sorteo. Pese a ser emparejado con el aparentemente sencillo Torpedo de Moscú, el factor campo volvía a ser un problema. La ida se jugaba en El Madrigal y la vuelta en Moscú, con un frío extremo y una presión ambiental molesta. Sin embargo, esta vez el Submarino logró encarrilar la eliminatoria en la ida, venciendo por 2 a 0. En la vuelta el Villarreal sufrió por mantener el resultado, pero finalmente el 1 a 0 en contra le permitió seguir avanzando en la competición.

Galatasaray, Roma y Celtic caen en las fauces del Villarreal

El Submarino volvía a Turquía, esta vez para enfrentarse en la ida de dieciseisavos de final al Galatasaray, en el legendario estadio Atatürk. Los de Francisco García Gómez lograron un meritorio y luchado empate a 2 goles, y con el partido de vuelta en casa. El Madrigal se llenó para recibir al Galatasaray, ya que había unos octavos de final en juego, una ronda en la que nadie esperaba que fuera a participar el Submarino. El Villarreal conseguiría golear al conjunto turco con goles de tres de los jugadores más importantes del equipo: Sonny Anderson, Roger y Juan Román Riquelme.

El Villarreal ya estaba en octavos de final, y tenía ahora que eliminar al Roma de Fabio Capello. Sorprendentemente, el Roma no fue capaz de crear peligro en la ida en El Madrigal y el Villarreal se impuso fácilmente con goles de Anderson y José Mari en seis minutos. En el partido de vuelta en el Olímpico de Roma, los italianos consiguieron empatar la eliminatoria con dos goles de Emerson y Cassano y cuando peor lo estaba pasando el Villarreal, ya que los italianos se lanzaron al ataque para lograr el tercer gol, Anderson consiguió sentenciar la eliminatoria. El Submarino accedió a cuartos de final pese a perder el partido.

El Submarino Amarillo estaba destacando en Europa debido a sus actuaciones tanto en casa como a domicilio y, sobre todo, por su manera de controlar el balón. El Celtic de Glasgow, otro equipo que estaba destacando en la segunda competición europea, se enfrentaba al Villarreal en los cuartos de final. En el partido de ida, en Celtic Park, el Villarreal consiguió un empate a goles que le daba muchas opciones de clasificarse para las semifinales. Y finalmente los de Francisco García lograron aprovechar estas opciones y vencer con sutilidad al conjunto escocés gracias a dos goles de Anderson y Roger García. El conjunto castellonense estaba superando con creces sus expectativas en Europa y estaba dando una de las sorpresas más agradables de los últimos años.

Se acaba el sueño, pero el Villarreal cae con la cabeza alta

La afición de El Madrigal soñaba con la final de la Copa de la UEFA. Solo quedaba un paso, eliminar al Valencia en el derbi europeo. El equipo de Rafa Benítez era quizá, junto con el Villarreal, el equipo que mejor fútbol estaba ofreciendo y que más estaba haciendo disfrutar a los amantes del fútbol. Esta eliminatoria iba a causar la enemistad actual entre Valencia y Villarreal, y cortar así una época de germanor. Partido de ida en El Madrigal, lleno absoluto en el coliseo ''amarillo''.

Se trató de un partido en el que los dos equipos demostraron el respeto que se guardaban el uno al otro, y quizá haciéndonos ver el miedo de ambos a cometer un error que les complicara la eliminatoria. Por eso, Miguel Ángel Ferrer ''Mista'' y Sonny Anderson fueron los dos únicos jugadores que intentaron marcar durante el partido. Sin embargo, debido a la sólida defensa de Valencia y Villarreal, éstos solo pudieron intentarlo con disparos desde lejos o en ocasiones precipitadas. Así, los dos equipos dejaron la lucha para el partido de vuelta en Mestalla. El Valencia era ahora favorito por ser el equipo que jugaba en casa la vuelta, y porque, al igual que el Submarino, había hecho de su estadio un auténtico fortín.

En el encuentro de vuelta los dos equipos llegaron con sus respectivas alineaciones de gala. Rafael Benítez y Francisco García ''Paquito'' no efectuaron rotaciones en este importantísimo partido. El Valencia demostró desde el comienzo del encuentro tener mucha más experiencia que el novato Villarreal. Los de Benítez disfrutaron de ocasiones durante el comienzo del partido, pero no fue hasta el minuto 16 cuando Belleti cometió penalti sobre Miguel Ángel Mista. Fue el futbolista murciano quien adelantó al Valencia en el marcador y en la eliminatoria. A partir de ese momento, el Submarino Amarillo se hundió y se quedó sin fuerzas muy pronto. Salvo alguna ocasión de Guille, el Villarreal no pudo amedrentar al guardameta valencianista Santi Cañizares. El Valencia consiguió finalmente clasificarse para la final de la Copa de la UEFA, que posteriormente acabaría ganando. Los de Francisco García Gómez se quedaron a las puertas de esa final pero comenzaron a forjar una historia que acabaría en unas semifinales de Champions poco después. Historia amarilla.

Los jugadores del Valencia celebran el gol de Mista