Garrido se la juega ante el Mirandés
El Villarreal busca este miércoles (21:00h) en el partido de ida de Copa del Rey una victoria para volver a la senda de los triunfos. Pese a todo, el entrenador amarillo deja en casa a seis jugadores del primer equipo por decisión técnica.
Un empate ante la Real Sociedad en los últimos minutos del partido evitó una racha negativa de cinco derrotas consecutivas para el submarino amarillo que les hubiera situado en puestos de descenso. El entrenador del Villarreal, Juan Carlos Garrido, se encuentra en una zona peligrosa tras sumar 15 puntos en los primeros 15 partidos de liga, empatado con el Sporting de Gijón, que se encuentra la antepenúltima posición.
Para conseguir ese punto de inflexión tan buscado en las últimas jornadas, el Villarreal se juega los dieciseisavos de final de la Copa del Rey frente al Mirandés. Aparentemente este equipo del grupo 2 de Segunda División B podría llegar a ser un rival asequible para los castellonenses, pero los de Carlos Pouso se sitúan como líderes a ocho puntos del segundo clasificado. Si a este detalle se le suma que hasta ocho jugadores de la primera plantilla se quedan en Villarreal aún se complican más las cosas.
El jugador amarillo Marcos Rubén ha declarado este martes que el conjunto está "muy confiado" en sus posibilidades después de estar entrenando "en el buen camino". Por su parte el capitán, Marcos Senna, ha asegurado que el partido de este miércoles a las 21:00h en Anduva será "muy difícil", pero ha recalcado que el club necesita "tranquilidad" para superar este bache que empieza a preocupar demasiado a la afición amarilla. Tanto Senna como Marcos Rubén no han viajado con el resto del equipo por decisión técnica, igual que Oriol, Cani, De Guzmán y Gonzalo.




