El Sanchez Pizjuán dictará sentencia
Duelo marcado en rojo en los calendarios de Sevilla y Vila-Real. Ambos equipos necesitan despejar las dudas que se ciernen en su entorno. El partido de este domingo puede suponer el debut de Martinuccio.
Ni la ola de frío siberiana es suficiente para enfriar los ánimos de los despachos de Castellón. El final trepidante del mercado de invierno ha dejado un balance bastante positivo para el 'Submario amarillo': mantienen en plantilla a todo un crack como Nilmar, llega un prometedor Martinuccio y por desgracia el que no llegó fue el mexicano Dos Santos. Diez millones eran una verdadera usura, pero los goles del delantero del Totenham pueden suponer una salvación. Si no se lo creen pregunten ustedes por Santander.
Molina está ante otra prueba de fuego, y debe demostrar que lo que hicieron sus muchachos ante el todopoderoso Barcelona no fue fruto de la casualidad. El entrenador apostará por su fútbol de siempre, el que le ha llevado a dirigir el primer equipo, pero con el handicap de una situación en liga que no cabía en las previsiones ni del más pesimista aficionado de El Madrigal.
De Martinuccio se sabe muy poco, pero las anteriores adquisiciones del club nos deben permitir, como poco, superar la moción de confianza. Argentino bajito, de buena zurda, destacó en Peñarol y no le dejaron en el Fluminense. El Villarreal va a un estadio complicado ante un rival que en otra época hubiese sido directo pero con más obligación si cabe que nunca de sacar algo positivo.
El Sevilla recibe a su rival por su parte con varias bajas y sin calma en la tormenta en torno a Marcelino. Si el entrenador tiene que convivir con los rumores de su destitución inminente, además ha tenido que transmitir a través del club que su relación con Kanouté pasa por su mejor momento. Fazio vuelve, pero no acaban de recuperarse Reyes ni Luna. Medel entra también en el limbo ante la cita del sábado. El que no estará seguro es el sancionado Spahic.




