Exclusiva. Miguel Ángel Portugal: "Queremos ser campeones y jugar la Copa Libertadores"

Miguel Ángel Portugal no lo está teniendo fácil en Bolivia. Hace unos meses aceptó el reto de ponerse al frente del nuevo proyecto del Bolivar, el conjunto más importante del país. Pero todavía no ha conseguido que su equipo funcione como se espera. 3 derrotas en 5 partidos han disparado las críticas hacia el técnico español.

Exclusiva. Miguel Ángel Portugal: "Queremos ser campeones y jugar la Copa Libertadores"
Portugal, el día de su presentación con el Bolivar.

Marcelo Claure es un empresario del mundo de los servicios de dispositivos móviles, afincado en Miami y dueño del club más importante de Bolivia, el Fútbol Club Bolivar. Hace unos meses se puso en contacto con Miguel Ángel Portugal, hasta conseguir reunirse con él e invitarlo a un encuentro de la NBA. Quería explicarle al técnico español su nuevo proyecto para el Club Bolivar y tratar de convencerlo para ser el director del mismo. Portugal aceptó el desafío y llegó a La Paz para afrontar su primera aventura por el fútbol sudamericano. A la hora en que Vavel se pone en contacto con él, Portugal regresa a su casa, después de dirigir la última sesión de La Academia del fútbol boliviano (así se conoce al Bolivar). Horas después su equipo pierde ante el Wilstermann, en la quinta jornada del torneo apertura. Tercera derrota del Bolivar que desatan las dudas sobre la capacidad del ex técnico del Racing de Santander. Aunque Portugal está contento y se muestra ilusionado por el reto. Dice estar disfrutando de la aventura y de Bolivia.

Pregunta: ¿Por qué aceptaste ir a Bolivia?

Respuesta: Primero me dijeron que podía haber un interés y la posibilidad de ir a Bolivia. Marcelo quería verme, porque conocía mi currículo y mi andadura desde la etapa del Real Madrid. Se empeñó en que quería verme y me fui a verle a Miami. Más que lo que me dijo, fue la confianza que me dio su persona. Es una persona importante. Tenía un proyecto para el Bolivar. Ir haciéndolo poco a poco más importante y hacer bien las cosas, y me dijo que quería contar conmigo. Había estado hablando con otros entrenadores. Pero por mi trayectoria y cómo pensaba, yo podía ser la persona idónea.

P: ¿En qué consiste ese proyecto?

R: El Bolívar es el club más importante del país. Es como el Real Madrid de Bolivia. La intención es ir montando poco a poco la infraestructura. Crear un centro deportivo, que no hay. Crear un modelo de equipo con una estructura organizada, con centro de entrenamientos. Aquí hay un simple campo para entrenar y nada más. Necesita infraestructuras más grandes. Crear una estructura de club para futuro.

Te miran con cierta lupa por venir de fuera. Están todos a la expectativa. Entrenar al Bolivar aquí es importante. Que venga uno de fuera, siempre crea ciertos reparos.

P: ¿Qué te encontraste al llegar a La Paz?

R: Un club muy exigente. La mayoría de la gente aquí es del Bolivar. Hay que hacer bien las cosas, pero sobre todo hay que ganar. Si pasas dos partidos sin ganar ya hay crisis. Pero tenemos sólo un campo de entrenamiento. Tenemos que entrenar a veces más tarde porque están las escuelas. Entrena también el segundo equipo nuestro. Es un campo muy machacado, pero es el único de hierba que hay. Es un campo para todos, el primer equipo, la cantera y la escuela. Hablando con Marcelo, el dueño, pues ya estamos viendo el tema de construir el centro, que está ya en perspectiva.

P: ¿Cómo es el fútbol en Bolivia?

R: El principal problema son los campos. Aquí no se puede jugar al fútbol rápido ni veloz, porque son bastante irregulares. Eso propicia que haya mucho contacto, faltas, parones. No hay agilidad en el juego. El fútbol es más lento, o bastante lento por las circunstancias. Habría que mejorar los terrenos de juego, como han mejorado en Brasil o Argentina. Eso es lo que más echo en falta a la hora de desarrollar el juego, la velocidad. Están tratando de ir hacia arriba.

P: ¿Qué tal la adaptación a la altura? ¿Cómo influye en la preparación y en los entrenamientos?

R: Es una liga muy variopinta, jugamos unos partidos en alto, otros en llano. Cuesta, cuesta adaptarse, evidentemente. Estamos a casi 4 mil metros de altura y se nota. Yo no he tenido muchos problemas, a nivel particular. Me he adaptado bien. El jugador que viene aquí, sí que necesita ese periodo de adaptación. El primer día que viene, a la primera carrera, ya está asfixiado. Al nuevo, los compañeros están esperando un poco que le venga la asfixia para reírse. Ya saben cómo funciona. En cuanto a la preparación, piensa que en Europa un equipo se va a altura, unas semanas, para subir hematocrito y bajar a llano y estar mejor. Aquí estas subiendo y bajando. Entonces la preparación es distinta. Tienes que trabajar para sustentar los esfuerzos. Trabajar la capacidad aeróbica. Tienes que regular esa falta de oxígeno. Se trabaja y al final, el organismo que es muy inteligente, se adapta.

Lo primero que me dieron para el mal de altura es mate de coca. Es como una infusión, y me vino muy bien.

P: ¿Qué idea quieres aplicar en el Bolivar?

R: El Bolívar es un equipo grande. Entonces nuestra idea es llevar la iniciativa del juego, crear juego, elaborar juego desde el principio. Tener la posesión de balón. Hay que ganar.

P: ¿Hay más presión por ser un técnico extranjero?

R: Sí te miran con cierta lupa por venir de fuera. Están todos a la expectativa. Entrenar al Bolivar aquí es importante para cualquier entrenador del país. Entonces, que venga uno de fuera, siempre crea ciertos reparos, a veces. Es lógico y normal, existe en todos los sitios. En España pasaba hace años. Pero es algo que es positivo. Traer ideas de fuera, nuevas formas de ver las cosas y nuevos sistemas.

P: No habéis empezado con buen pie el torneo apertura. ¿Qué reto te has marcado para el equipo?

R: Tenemos que quedar campeones para jugar libertadores, es el reto que tenemos. Es una liga muy irregular. Hemos empezado perdiendo dos partidos. He tenido muchos lesionados importantes. Tenemos que salir adelante. Queremos ser campeones y jugar la Copa Libertadores, ese es el objetivo.

P: En general, el fútbol en Sudamérica sufre de algunos problemas con la violencia en los estadios. ¿Cómo son en Bolivia las Barras?

R: Aquí las aficiones son fervorosas y pasionales, pero no son agresivas, ni mucho menos. En todos sitios hay cosas, pero en general respetan mucho a todo el mundo. Es un país dónde hay mucho respeto. Hay bastante seguridad.

Los campos son irregulares. Echo de menos más velocidad. El fútbol en Bolivia está tratando de ir hacia arriba.

P: ¿Estás a gusto en La Paz? ¿cómo es la ciudad?

R: La paz es muy particular. Tiene un encanto muy especial. Es un país lunático. Si te imaginas el paisaje de luna, parte de la luna o La paz estaría en la luna. Parece mentira que pueda estar construida aquí una ciudad. Cómo se puede vivir a 4 mil metros de altura, que parece imposible. Tiene mucho encanto.

P: ¿Qué es lo que más te ha sorprendido de Bolivia? ¿Has probado la hoja de coca?

R: La verdad que no sabía que había buena cocina en Bolivia, sobre todo sopas, muy variadas. Lo primero que me dieron para el mal de altura es mate de coca. Es como una infusión, y me vino muy bien. No noté nunca nada. Me tomaba dos o tres veces al día y viene bien. Los futbolistas no pueden tomarlo, lógicamente. Pero está permitido, no es adictivo. Es una infusión. La hoja de coca no, no he masticado, no la he probado todavía. Aquí la mastican las personas que trabajan mucho. Quita el hambre, el sueño y se la meten en la boca como un caramelo.

P: Has firmado por dos años. ¿Te ves mucho tiempo en Bolivia o te gustaría probar en otras ligas de Sudamérica?

R: Ahora no tengo ningún proyecto más que hacerlo bien aquí y responder a la confianza que me ha dado Marcelo, crear la infraestructura y que el equipo sea campeón, clasificar a la Copa Libertadores y poder hacer un buen papel. Cuando inicias un proyecto siempre ilusiona. Lo que venga, pues vendrá.