El Chelsea alarga su ‘Halloween’ con un empate en Bélgica
02/11/2011 - 03:50.El equipo de Villas-Boas firma tablas (1-1) frente al Genk y prolonga su mala racha después de sus derrotas consecutivas en Premier League. Continúa líder del grupo E de la Champions League.
Con dos derrotas consecutivas en Premier League, el Chelsea viajaba a Bélgica en busca de tres puntos balsámicos y con la idea de poder cerrar la clasificación matemática con ayuda de un resultado satisfactorio del otro encuentro del grupo. Villas-Boas avisó a su equipo de que necesitaban reinventarse para no seguir inmerso en la racha de dos derrotas (contra QPR y Arsenal). Para ello, sacó un once donde la ausencia de los “pesos pesados” del vestuario marcaban la alineación. La pareja de centrales Ivanovic y David Luiz dejaba a Terry en el banquillo, mientras que la inclusión de Oriol Romeu hacía ingresar al banco a Lampard. Además, Malouda entraba en el once por el español Mata.
Quizás por la ausencia del asturiano, el Chelsea notó la falta de dinamismo entre líneas. Las arrancadas en banda de Sturridge o Mata no surtían el mismo efecto que las de Malouda y Anelka, presente en el once titular de hoy. El Genk se beneficiaba de ello y era el primero en avisar al marco de Cech. A raíz de aquí, el Chelsea se desesperezó y abrió espacios, provocando la llegada a la portería rival. Fue Ramires, tras combinar con Fernando Torres, quien marcó el primer gol del encuentro, internándose dentro del área y cruzando su disparo al palo largo. Un gol que aportaba cierto alivio y restaba las tensiones.
El penalti se encargó de lanzarlo David Luiz. Su disparo, flojo y a media altura, fue interceptado por Köteles con una buena estirada a la derecha del portero. En la segundad mitad, los chicos de Villas-Boas dejaron al Genk la posesión del balón. Los de Been se encontraban a gusto en el campo con el esférico en sus pies y se aproximaban a la portería de Cech.
Con el paso de los minutos, el Genk empezó a acercarse con serio peligro. Desde las botas de Kevin de Bruyne, objetivo para el mercado invernal de los ‘Blues’, el Genk volvía loco a la zaga del Chelsea y avisaba con una ocasión de Nwanganga. El gol de Ramires y el penalti fallado por David Luiz habían provocado una congestión en la circulación del balón ‘Blue’, y no solo eso, sino que la defensa del Chelsea volvía por los fueros de la que se dejó ver contra el Arsenal.
Con el gol, el Chelsea no supo reaccionar. El juego del Genk descargaba en el extremo izquierdo para que De Bruyne inventase pero no terminaban de fructificar sus jugadas. Villas-Boas inició un carrusel de cambios y buscó movilidad con Mata y Sturridge, mientras que dio entrada a Lampard para buscar disparos desde segunda línea.
Been contraatacó a la estrategia del técnico portugués y armó un bloque que maniató las ocasiones del Chelsea. Bosingwa, junto a Malouda, fueron los más expeditivos en banda pero sus internadas eran bien cerradas por el sacrificio físico de los mediocentros, que forzaban hasta llegar a banda y cerrar los espacios en defensa.
Sin ideas, el tempo del partido fue muriendo lentamente mientras que el Chelsea se veía incapaz de superar el marco belga. Con el empate, el Chelsea sigue líder del grupo E con 8 puntos, seguido del Bayer Leverkusen (6 puntos) y Valencia (5 puntos).

