La gran oportunidad de una generación de oro
Tras una CAN para enmarcar, la selección nacional de Costa de Marfil, se jugará frente a Mali el pase a la tercera final de su historia, dónde tratarán de vencer su segundo torneo continental tras el logrado en Senegal en 1992.
El fútbol es un deporte que genera pasiones e ilusiones en todos los rincones del mundo. Y precisamente en África, un continente castigado por la duras consecuencias del hambre y la pobreza, tiene en el deporte del balón, una válvula de escape, en las que niños de todos las edades sueñan alguna vez con poder llegar a jugar en una de las grandes ligas de ese lugar que ven tan lejano llamado Europa.
En el área geográfica que confluye en torno al Golfo de Guinea, se encuentra una de las mayores cunas futbolísticas de todo el continente negro, y probablemente del mundo. Países del postín futbolístico de Camerún, Costa de Marfil, Guinea, Mali, Nigeria, Liberia, Togo o Ghana, que confluyen en una zona que ha dado, sobre todo en los últimos años, a jugadores de la talla de Samuel Eto’o, Roger Milla, Jay Jay Okocha, George Weah, Emmanuel Adebayor, Didier Drogba, Michael Essien, Nwankwo Kanu o Abedí Pelé, todos ellos espejo en el que se miran millones de esos niños que, en la pobreza más absoluta, sueñan con poder disputar algún día una Copa de África como han hecho sus ídolos.
Cómo en toda la región, los más de 20 millones de habitantes de Costa de Marfil se reúnen en las pocas teles que encuentran en Yamusukro (su capital), Abidjan, Boundokou, Korhogo, Man o Daloa, para seguir las evoluciones de su selección en la CAN. En un país dónde la pobreza afecta a más de la mitad de la población, el fútbol es indiscutiblemente el deporte estrella. La liga del país, comenzó oficialmente en el año 1956. En la actualidad, participan 14 equipos, de los cuales, el más laureado es el ASEC Mimosas de Abidján, con 22 títulos. De este club, han salido grandes futbolistas recientemente, como el caso de los hermanos Yaya, Kolo e Ibrahima Touré. Otros equipos importantes son el Africa Sports National o el Stella Club d’Adjamé.
La historia de Costa de Marfil cómo selección nacional en las competiciones internacionales, comienza en la Copa de África de 1965, dónde terminó tercera tras acabar segunda de su grupo (la competición se dividía en dos grupos y los campeones jugaban la final), y vencer en el partido por el tercer puesto a Senegal. En la edición de 1968 repetiría tercer puesto ganando el último partido a Etiopía, y en 1970 sería cuarta. Tras un periplo de unos años bastante irregulares, volvería en 1986 a las semifinales, dónde caía frente a Camerún, y finalizaba nuevamente tercera tras derrotar a Marruecos.
Su única victoria
Tras haberse demostrado como una selección fuerte en épocas pasadas, nunca habían conseguido dar el salto de calidad necesario para alzarse campeones de África. Así, tras dos ediciones (1988 y 1990) eliminadas en la primera fase, no eran favoritos para ganar el torneo celebrado en Senegal en 1992. Pasaban la fase de grupos, entonces de tres equipos, venciendo a Congo y empatando contra Argelia. Los cuartos les emparejaban con Zambia, a quien eliminaban por 1-0. En semifinales se enfrentaban a la Camerún de Roger Milla, y muy pocos contaban con su clasificación. Tras un partido disputado que terminaba empate a cero, los elefantes conseguían imponerse en la tanda de penaltis y clasificarse, por primera vez en su historia, para la final del torneo, dónde les esperaba Ghana. Allí, tras disputar la tanda de penaltis más larga de la historia de la CAN, Costa de Marfil se imponía por 11 a 10 y levantaba el título. Una demostración de juego colectivo, ya que los grandes protagonistas individuales del torneo fueron de otros países, como Abedi Pelé o el nigeriano Rashidi Yekini Posteriormente, pasarían nuevamente unos años de zozobra hasta la aparición de la actual camada.
La mejor generación de su historia
La aparición de jugadores de la talla de Drogba, los hermanos Touré, Zokora, Kalou, Gervinho o Eboué, daba a los costamarfileños la posibilidad de luchar por el máximo título continental y la posibilidad de tratar de clasificarse para una fase final de un mundial. Así, en la edición de 2006, son uno de los grandes favoritos. Para empezar, en la fase de grupos se encuentran con un grupo potentísimo formado por Marruecos, Egipto y libia. Tras ganar a Marruecos y Libia, se clasifican como segundos tras caer ante el país de los faraones. En los cuartos de final, eliminan a la Camerún de Samuel Eto’o en los penaltis, y en semifinales vencen a la potente Nigeria con un gol de Drogba. Así pues, tras un gran torneo, se plantaron en la final dónde volvían a enfrentarse con Egipto.
El partido terminaba con empate a cero, pero esta vez, la suerte les daba la espalda en los penaltis y los egipcios levantaban su quinta copa de campeones (posteriormente, ganarían las dos ediciones siguientes). En 2008 alcanzaban las semifinales, pero caían goleados en semifniales 4-1 por Egipto, y acababan cuartos tras perder con Ghana en el partido por el tercer puesto. En 2010, apenas alcanzaban los cuartos y caían frente a Argelia.
Precisamente este grupo de futbolistas lograba alcanzar por primera vez en toda la historia del país, la clasificación para una fase final de un Campeonato del Mundo de Fútbol. En el Mundial de 2006 de Alemania, caen en el “grupo de la muerte” junto a Argentina, Holanda y Serbia. En su primer partido caen frente a Argenina por 2-1 y Drogba anota el primer gol en un mundial en la historia de los elefantes. En la segunda jornada vuelven a perder por 2-1 frente a Holanda y Bakary Koné anota el tanto. Para cerrar el grupo, vencen su primer partido con un doblete de Aruna Dindane y otro gol de Bonaventure Kalou.
Su siguiente participación en un mundial se produjo en el pasado Mundial de Sudáfrica, el primero que se disputaba en África. En esta edición, volvían a coincidir en un grupo dificilísimo junto a Brasil, Portugal y Corea del Norte. Comenzaban empatando con Portugal en la primera jornada, y la derrota por 3-1 frente a Brasil, con gol de Drogba, y se quedaban sin opciones de clasificación. En el último partido, goleaban a la débil selección coreana por 3-0 con goles de Yaya Touré, Romaric y Kalou.
Así pues, esta edición puede ser una de las últimas oportunidades, quizá junto a la del año próximo que se disputará en Sudáfrica. La veteranía de jugadores como Kolo Touré o Didier Drogba hace que esta sea la gran oportunidad de los elefantes para tratar de conseguir su segunda victoria en una CAN, y su impecable trayectoria actual la convierte, posiblemente, en la gran favorita para alzarse con la copa que se entregará el próximo día 12 de febrero en el Estadio d’Agondjé de Libreville, en Gabón.




