Inglaterra y Francia: las primeras bajas de la Euro2012
No por no haberse clasificado, ni por malos resultados, ni siquiera por escándalos. Pero estos dos grandes del fútbol europeo hacen una despedida prematura a su carrera por el título continental.
Hace pocas horas se hizo saber que Fabio Capello dimitía de su cargo como técnico de la seleccion inglesa. Desde un tiempo para áca, en Francia se habla del fin de la magia de Laurent Blanc, y que Arséne Wenger sería un formidable seleccionador nacional. Dos problemas; uno concreto y otro aún abstracto pero cada día más en vías de concretarse, llevarán a quienes figuraban como dos de los conjuntos más sólidos que existen en Europa en la era post Suráfrica 2010 a un quiebre prematuro en la venidera Euro 2012.
Desde aquella fecha mundialista, Inglaterra solo ha perdido un encuentro de 14 jugados, mientras que los galos solo 2 de 19. Es cierto, no eran las escuadras más fuerte de UEFA, pero sin lugar a dudas figuraban detrás de Alemania y España como posibles campeones.
Resulta hasta increíble que los anglosajones salgan perjudicados por el apoyo a Terry que el técnico italiano mostró. Es cierto, los insultos del capitán de la selección vistiendo colores del Chelsea son inadmisibles, pero que se ponga en riesgo toda la reivindicación inglesa de una decepcionante actuación en el Mundial 2010 por ello, es irresponsable. No es necesario estar de acuerdo con los métodos de Fabio Capello, así con si es o no el técnico adecuado para Inglaterra. Lo que sí resulta innegable es que romper con su trabajo de años recientes a escasos cuatro meses de la Euro amenaza con llevar al fracaso a los ingleses. Sin un proyecto madurado tras de ellos, la selección de los tres leones solo llegará a donde la inercia y peso de sus nombres le permita. Un muy mal augurio.
De parte de Francia, poco más puede hacer Laurent Blanc. La ofensiva es débil, marcando 26 goles en dichos 19 compromisos, siendo apenas la vigésima mejor del continente. Pero su defensa permite un número de goles ínfimo, que ningún otro conjunto es capaz de igualar: 0,47 goles encajados por juego. Entonces, si bien resulta inadmisible que una selección que cuente con jugadores como Ribéry, Benzema, Gourcuff, Rémy, Gameiro, Malouda, entre otros, tenga una producción ofensiva tan baja, también es menester recordar que el área de creación de los galos pasa momentos de aprietos. El supuesto recambio generacional del equipo, Youann Gourcuff, no ha podido manejar la presión y ha caído significativamente en su capacidad productiva en años recientes. Aún así, la defensa del conjunto es un muro. Los medios franceses y la opinión pública le pide peras al olmo, sabiendo que es una escuadra sombra de su pasado glorioso.
La poca paciencia en ambas federaciones amenazan con acabar con un torneo de vital importancia para ambas naciones. Es importante, no tanto por el título, sino por la limpieza exhaustiva que requiere la imagen de los combinados nacionales de Inglaterra y Francia. Después de bochornosas actuaciones en el pasado reciente, no pueden hacer más que poner todo en juego, como lo venían haciendo. Que se despida a los técnicos, pese a un trabajo más que rescatable -Inglaterra hacía 1,95 puntos por juego en el ciclo pasado (2006-2010) y Francia 1,74 versus 2,21 y 2,05 respectivamente en el actual (2010-2014)-, tal apuro puede complicar innecesariamente los prospectos de los hasta ahora candidatos a las semis. Si bien los jugadores siguen siendo los mismo, quien elige quiénes juegan, dónde juegan y cómo juegan, están con pie y medio afuera del foco.




