Galopada de Gervinho hacia la final
La segunda semifinal de la Copa África de Naciones se disputó en Libreville. El partido enfrentó a las naciones de Costa de Marfil y Malí. Los elefantes africanos partían como favoritos y buscaban ante las Águilas malienses entrar en la final de la CAN 2012. Con dos invitados excepcionales, el gran rey del fútbol, Pelé y el presidente de la UEFA, Michel Platini.
La hora llegó y los jugadores saltaron al césped, escuchados los himnos de Mali y Costa de Marfil, respectivamente, solo quedaba que el sudafricano Daniel Bennettpitara el comienzo del partido. El equipo de Drogba y compañía ha dejado en el camino a selecciones como Guinea Ecuatorial y Angola en su grupo, sin aparentes problemas. Por otro lado, la selección de Seydou Keita no lo ha tenido fácil hasta llegar a esta semifinal. Ha dejado en el camino, no sin problemas, a selecciones como Guinea Conakry en el grupo y Gabón en cuartos. La semifinal se había hecho esperar pero al fin llegó. El conjunto maliense vestida de blanco se enfrentaba en un partido que se esperaba tenso y emocionante a una Costa de Marfil vestida de naranja, como es normal.
Costa de Marfil comenzó el partido sin dudas, sabía que tenía que rentabilizar todas las ocasiones que tuviese porque si se despistaba, el gigantón Diabaté podría aprovechar algún balón por alto. En el minuto 1 Drogba mandó, al palo derecho del portero, un balón rematado con la nuca en una falta lanzada por Yaya Touré. Primer aviso de Costa de Marfil. El conjunto marfileño empezaba el partido con fuerza, con superioridad en técnica, controlando el balón en todo momento. Malí no quería dejar escapar la final, y también intentaba por todos los medios llegar a puerta marfileña, Diabaté era el punta referente en todas las jugadas de ataque de las Águilas. Yaya Touré se sumaba a la fiesta del buen juego, y con un pase entre líneas de Salomón Kalou, se internaba en el área pequeña y de puntera daba en el palo izquierdo del portero.
Costa de Marfil no perdía la cara al partido, pero no debía olvidar que Malí estaba en semifinales por méritos propios. Control del balón, defensa correcta y brillantez técnica eran los máximos aliados del equipo costamarfileño. Malí, hacía lo que Costa de Marfil le dejaba. Salomón Kalou la tuvo para Costa de Marfil pero su tiro por bajo al portero se fue pegadito al poste. Mediada la primera parte, Costa de Marfil desapareció, no controlaba el partido y a Malí esto, le daba fuerzas para intentar anotar un gol. Uno de los principales problemas de Malí fue que Diabaté, delantero de casi dos metros, participaba en las jugadas de ataque y cuando centraba alguno de sus compañeros, él no estaba en su sitio.
El jugador a seguir en esta noche fue Didier Drogba, muy participativo durante todo el encuentro, la jugada “estrella” de Costa de Marfil fue durante la primera parte la subida del balón por medio de Yaá Touré y último pase a Drogba. Y en el minuto 45 llegaba el gold e Gervinho en un magistral contraataque, previo “caño” al defensa Berthé en el propio campo marfileño. Finalizaba con un tiro raso y cruzado la excelente galopada para poner el 0-1 en el marcador.
La segunda parte comenzaba como se desarrolló toda ella, aburrida sin apenas ocasiones y con pasividad marfileña porque se conforma con el 0-1 y Malí debido a la buena línea defensiva de Costa de Marfil que no dejaba, que Keita diera buenos pases con Yatabaré ni con Sow y Diabaté. Drogba necesitaba meter gol, se le veía en todo momento excitado. Lo más interesante de la segunda mitad vino con la intentona de Kalou en el minuto 65. Yatabaré pudo meter en el 70 para Malí pero se fue por encima del larguero el potente disparo. Segunda parte muy trabada con pérdidas de tiempo por parte de Costa de Marfil y con impotencia Maliense. Insuficiente Malí para una todopoderosa Costa de Marfil.
Cabe decir, que Costa de Marfil vuelve a una final después de tres ediciones. Y, por último, este partido que vale una final continental, ya son 11 partidos consecutivos los ganados por Costa de Marfil. Sin duda, la gran favorita para llevarse la Copa de África 2012.




