Brasileirao: ¿la mejor liga del mundo?

Brasileirao: ¿la mejor liga del mundo?

Neymar, Ganso, Moura, Damio, Ronaldinho, Luis Fabiano, Deco, Seedorf y Forlán, éstos son algunos de los nombres que forman el nuevo campeonato brasileño de fútbol. Jugadores con mucha calidad y caché internacional que aspiran conseguir que el brasileirao sea uno de los torneos más importantes a nivel mundial.

Que Brasil es una potencia mundial emergente no es una novedad. El ranking de las mayores economías del mundo proporcionado por el FMI sitúa al gigante sudamericano en sexta posición por delante incluso del Reino Unido y de nuestra querida España, que ocupa una discreta decimosegunda posición. Al parecer, Brasil seguirá esta tendencia positiva durante varios años gracias, en gran medida, a la celebración del Mundial de Fútbol en 2014 y los Juegos Olímpicos en 2016.

Con estos indicios, muchos son los inversores que están haciendo su aparición, y su particular agosto, en el campeonato brasileño de fútbol. Mientras el mercado europeo está casi congelado a causa de la crisis económica que azota al viejo continente, Brasil está transformando su campeonato para convertirlo en uno de los referentes futbolísticos a nivel mundial. Un gran trabajo de marketing, inversiones privadas en los clubes y los grandes derechos de televisión contratados son los pilares básicos para sustentar este gran proyecto.

Prueba de este cambio son los movimientos realizados en los últimos años. El brasileirao, que se caracterizaba por vender a la gran mayoría de sus futbolistas a las grandes ligas europeas a edades muy tempranas, comprueba como, no solo no venden a sus estrellas emergentes –Neymar y Ganso (Santos), Lucas Moura (Sao Paulo) o Damiao (Internacional) entre otros– sino que recupera a grandes jugadores que en su día cruzaron el charco –Luis Fabiano (Sao Paulo), Ronaldinho (Atlético Mineiro), Vagner Love (Flamengo), Juan y D'Alessandro (Internacional), Deco y Fred (Fluminense), Juninho Pernambucano (Vasco da Gama), etc.– y logra la contratación de figuras contrastadas que eligen Brasil para pasar sus últimos años como futbolistas –Clarence Seedorf (cambia el AC Milán por el Botafogo) o Diego Forlán (cambia el Inter de Milán por el de Porto Alegre)–.

Firmas de contratos millonarios

Diversas son las razones por las que estos jugadores se decantan por el campeonato brasileño. La pasión de sus aficionados por el deporte rey, el retorno a casa después de muchos años lejos de los suyos, el agradable clima del país, la samba... pero sobre todo, los grandes contratos millonarios que se están firmando. Estos contratos siguen un patrón común. Los equipos cuentan con inversores privados que pagan el salario de las grandes figuras a cambio de diferentes patrocinios (ropa deportiva, vallas publicitarias, estadios, etc.). Cuanto más mediático sea el jugador, más expectativas genera, más repercusión tendrá la marca comercial y por tanto aumentarán las ventas; es decir, marketing puro y duro. Si a esta estrategia comercial le añadimos los contratos televisivos –la red Globo aporta 500 millones de dólares por año a los clubes– y los contratos por derechos de imagen que los futbolistas comparten con sus clubes, tendremos la fórmula del éxito.

Esta ecuación trae consigo cifras mareantes. Por ejemplo: Neymar cobra 1,5 millones de dólares por mes, Deco y Fred reciben 375 mil dólares cada uno, D’Alessandro 225 mil dólares, Juninho Pernambucano cobra 25 mil dólares por partido y las dos últimas estrellas en aterrizar: Clarence Seedorf y Diego Forlán, 400 y 205 mil dólares mensuales respectivamente.

Sin duda alguna, estamos ante una nueva situación futbolística a nivel mundial. Brasil es la cuna del fútbol por excelencia. Dispone de la supremacía a nivel de títulos y futbolistas pero, no contentos con eso, también pretenden conseguir que el brasileirao (definido desde 2006 con un formato definitivo de ida y vuelta y 20 equipos participantes) sea el mejor campeonato liguero del mundo. Para la Federación Internacional de Historia y Estadística de Fútbol (IFFHS), organismo no exento de polémica, no están lejos de lograrlo. En 2011 se situó tercero, solo superado por la Liga Española (1ª) y la Premier League (2ª), y en éste medio año 2012 continúa en esa posición de privilegio. De momento habrá que esperar para lograr desbancar a las grandes ligas europeas y qué mejor manera que hacerlo disfrutando del mejor brasileirao que se recuerda.