Dominguez salva en el último minuto al Borussia M'Gladbach

El fútbol tiene estas cosas, y por eso nos gusta tanto. Con 1-2 en el marcador a favor del Hamburgo, expulsado Stranzl por los locales, el partido estaba destinado a los minutos de la basura. Pero en el minuto 91, Arango bota una falta perfecta que acaba rematando el ex-atlético Álvaro Dominguez. 2-2 en un encuentro en el que Van der Vaart acabó pasando de héroe a villano.

Dominguez salva en el último minuto al Borussia M'Gladbach
Borussia Mönchengladbach
2
2
Hamburgo
Borussia Mönchengladbach: Ter Stegen, Jantschke (De Camargo, min. 77), Stranzl, Dominguez, Daems; Cigerci, Nordtveit, Xhaka, Arango, Herrmann (Hrgota, min. 61); Hanke, de Jong (Cigerci, min. 58).
Hamburgo: Adler; Diekmeier, Mancienne, Westermann, Jansen; Dennis, Badelj, Arslan, Ilicevic (Beister, min. 92), Min Son, Van der Vaart (Sala, min. 89); y Rudnevs (Berg, min. 77).
MARCADOR: 0-1, min. 23, Van der Vaart. 1-1, min. 39, Stranzl. 1-2, min. 45, Rudnevs. 2-2, min. 90, Dominguez
ÁRBITRO: D. Aytekin. Amonestó a Arslan (min. 35), Stranzl (roja, min. 55), Xhaka (min. 63), Dominguez (min.90)
INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la Jornada 4 de la Bundesliga. Disputado en el Borussia Park de Mönchengladbach. Alrededor de 50.000 espectadores

El Borussia Mönchengladbach y el Hamburgo han empatado a dos en un partido que ha tenido de todo: goles, aburrimiento, rapidez, expulsión, penalti y emoción. El partido se preveía igualado, y aunque así lo diga el marcador, durante numerosos compases del partido solo hubo un equipo sobre el terreno de juego: el Hamburgo. El equipo del norte de Alemania tuvo más ocasiones, a pesar de que el juego tampoco fuera muy brillante.

Los primeros minutos del partido fueron un cúmulo de imprecisiones en la línea de tres cuartos, por parte de ambos equipos, de ahí que las ocasiones no llegaran. Pero en la primera ocasión clara que tuvo el Hamburgo, el primer tiro entre los tres palos, éstos no fallaron. Minuto 22, Adler saca en largo, Westermann baja el balón de cabeza, y desde el pico del área Van der Vaart se saca una genial volea que acaba dentro de la portería de Ter Stegen. El equipo de Thorsen Fink se ponía por delante en el marcador.

A partir de este gol, el Hamburgo empezó a sentirse como en casa, al tiempo que el Mönchengladbach se incomodaba más y más. Ilicevic encontraba su hueco partiendo desde el extremo izquierdo hacia el interior, incomodando a la defensa local.

Sin embargo, cuando parecía que el Hamburgo le tenía tomada la medida al encuentro para acabar con ese 0-1 en el marcador, un córner botado por Havard Nordtveit es rematado por Stranzl, estableciendo nuevamente el empate en el luminoso.

El Hamburgo no se vino abajo tras este gol, y acto seguido, cuando parecía que el marcador ya no se movería más hasta el término de la primera mitad, una imprecisión de la defensa local acaba con el balón en los pies de Badelj en el lateral del área, éste recorta y pone un preciso centro en la cabeza de Rudnevs, el cual ponía de nuevo por delante al equipo hanseático.

En la segunda parte, el partido tomaba un ritmo indeciso, hasta que el minuto 51 Stranzl comete un penalti sobre Rudnevs que le cuesta la tarjeta roja. El austriaco se marchó del terreno de juego visiblemente enfadado. Van der Vaart se encargó de tirar el penalti, pero Ter Stegen lo atajó de manera magistral. Con esta parada, el duelo de porteros, Adler vs. Ter Stegen, se decantaba por poco por éste último, a pesar de los dos goles recibidos.

A partir de la expulsión, y como era de esperar, el Hamburgo dominó el partido a su antojo. Y dicho antojo fue esperar atrás y llevar posesiones largas mareando al equipo de casa. El Borussia lo intentaba con alguna que otra arrancada, pero se encontraba una y otra vez con la superioridad en defensa del Hamburgo. Definitivamente no era el partido de los potros de Mönchengladbach. Hombres como Xhaka o Arango estaban completamente desaparecidos en combate durante estos minutos.

El partido se embarraba con faltas en el centro del campo una y otra vez, con lo cual las complicaciones se disipaban para el equipo visitante. Badelj y Arslan cortaban todo balón que pasaba por sus botas, y el Hamburgo se limitaba a llegar por medio de arreones tanto de Ilisevic como del coreano Son. El partido quedaba prácticamente visto para sentencia.

Gol en el último minuto

Pero como ya hemos dicho, el fútbol tiene estas pequeñas cosas que lo hacen especial. En una contra a la desesperada, el Borussia consigue sacar una valiosa falta desde el pico del área. Arango la pone perfecta en la frontal del área, y Dominguez remata al fondo de la portería defendida por Adler. Un empate en la última jugada del partido, y primer gol en Bundesliga para el central ex-rojiblanco, que salva in-extremis un punto para los suyos, pero que no contenta a ninguno de los dos equipos.