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18 equipos, 18 historias: Resumen de la Bundesliga '11/'12

Alemania

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Un ascenso ansiado queda empañado

Alemania

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El Dortmund consigue el doblete con una goleada al Bayern

Alemania

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Alles Gute zum Geburtstag!

El 31 de octubre de 1920 nació quien sería la primera gran figura en una larga línea de ídolos en el fútbol alemán: Friedrich Walter. Recordemos los logros de Fritz a lo largo de su carrera.

Alles Gute zum Geburtstag!
Alles Gute zum Geburtstag!

Sin lugar a duda, uno de los delanteros más prodigiosos que ha tenido el fútbol. Mucho menos mediático que los mundialmente aclamados Diego Maradona y Pelé, Fritz fue un hombre que nunca abandonó a su ciudad natal, Kaiserslautern. Nació en dicha ciudad hace ya 91 años y su legado sigue en pie. No en vano, el estadio de su equipo, el 1.FC Kaiserslautern lleva su nombre.  Walter vistió la camiseta del FCK desde antes de la Segunda Guerra Mundial –en 1938- hasta 1959.

Con ellos, alcanzó mucho más triunfos de lo que recordamos normalmente. El motivo, principalmente, se debe a que Alemania no tendría una liga nacional única hasta 1963, cuando  la conocida Bundesliga es instaurada. Previamente, existían campeonatos regionales, de las que emergía un ganador por zona. Dichos campeones se medían en una ronda final por el título nacional.

Kaiserslautern se alzó con un total de 10 campeonatos de la Oberliga Südwest  (1947, 1948, 1949, 1950, 1951, 1953, 1954, 1955, 1956, 1957) y con dos títulos nacionales en 1951 y 1953. En la temporada de 1953, Fritz ganó merecidamente el título de goleador de la Oberliga Südwest, con un total de 38 goles.

Por supuesto, el título más importante en la carrera de Fritz Walter no iría a ser alcanzado con el club de sus amores, sino con la selección nacional. En 1954, y para la sorpresa de todos, Alemania Occidental se alzó campeona, venciendo a Hungría en un partido que pasaría a la historia como el “Milagro de Berna”. El marcado fue un 3:2 en uno de los partidos más dramáticos del torneo. Un claro triunfo de David ante Goliat, puesto que el primera ronda del torneo, los magiares habían ganado un partido ante los germanos con un humillante marcador de 8 goles por 3. De hecho, la única razón por la que Alemania siguió con vida en el torneo fue por haber vencido a Turquía. Clasificaron no por puntos, ni por diferencia de goles, sino por haber ganado el duelo directo ante los otomanos.

Sobre las vísperas de la final del Mundial de 1954, existe una curiosa anécdota. Se estaba hospedando Alemania Occidental en uno de los mejores hoteles en la zona de Berna. Era un espectacular día, en el que todos disfrutaban en la piscina del buen clima, salvo por un hombre que estaba asomado por el balcón frunciendo el ceño en preocupación. Pasaron las horas, y el sol seguía brillando sin una nube que lo tapara. Todos los hospedados vivían la buena vida, salvo por el mismo hombre, que volvía a asomarse por el balcón para ver cómo estaba el clima. Una tercera vez se asomó dicho señor por el balcón, para encontrarse con un espectacular día, para su desencanto. Pero la cuarta vez que se asomó, vio como comenzaba a llover torrencialmente. Los demás huéspedes huían de la lluvia, buscando techo y recogiendo sus cosas en apuro. Esta vez, el hombre sonrió. Se trataba de Fritz Walter. Tenía fresco en su cabeza las palabras de su director técnico, quien le dejó claro a su plantilla de jugadores que, sin un campo pantanoso, frenar a Hungría sería prácticamente imposible. El desenlace de esta anécdota cerró con las inmortales palabras de Herbert Zimmermann: “Aus! Aus! Aus! Das Spiel ist aus, Deutschland ist Weltmeister!” ¡Terminó, terminó, terminó! ¡El juego termino, y Alemania es campeón del mundo!

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