Fernando Torres: un título con un retraso de cinco años

El delantero del Chelsea consigue su primer título con un club a nivel europeo ganando la Champions League con el Chelsea en Munich. Desde que abandonase el Atlético de Madrid en el verano de 2007 con destino Liverpool, tan solo ha logrado dos títulos a nivel de clubes: la FA Cup y la Champions League, ambas con la camiseta del Chelsea. En apenas diez días, Fernando Torres cumple su deseo después de cinco años esperándolo. “Me voy del Atlético de Madrid para ganar títulos”. Ya lo ha conseguido.

Fernando Torres: un título con un retraso de cinco años
Fernando Torres: un título con un retraso de cinco años

Fernando Torres tenía un reto en Munich y pensaba darle forma. Decía García Márquez que “la vida no es sino una continua sucesión de oportunidades para sobrevivir”. ‘The Kid’ la tenía delante y no permitiría que el Chelsea la dejara escapar. Apenas ha contado con protagonismo en la Champions League desde que Roberto Di Matteo asumiera el cargo y diera los galones ofensivos a un intratable Didier Drogba, pero en su historial guarda un trofeo que soñaba desde que cabalgaba por la estepa del Manzanares con la camiseta del Atlético de Madrid y sus particulares pecas luciendo en sus mejillas.

Se marchó a Inglaterra con 23 años de edad siendo todo un emblema en determinados lares de Madrid. En su primera temporada con la camiseta del Liverpool, registró varios hitos personales como máximo goleador (24 tantos) de la Premier League (empatado a goles con Adebayor) o siendo encuadrado en el once inicial del año de la Premier League. Su futuro se trazaba en un lienzo que prometía un gran éxito profesional. Pero no fue ni mucho menos lo que se podía pensar. Su trayectoria en Inglaterra tuvo un declive y se montó en una eterna montaña rusa que parecía no tocar a su fin.

La pesadilla se cernía sobre Fernando Torres tras fichar por el Chelsea. Abramovich pagó casi 60 millones de euros por el delantero que consiguiera acercar la Champions League a sus aposentos. La presión por el precio o la nula adaptación a un esquema táctico que no favorece a sus condiciones le han obligado a buscar una alternativa en su estilo. Un gol en dieciocho partidos en su primera temporada o cinco meses en la segunda temporada sin marcar un solo gol le obligaba a mejorar su sino. Ha necesitado reinventarse para acomodarse al guión que escribe el Chelsea. Y parece haberlo conseguido.

Fernando Torres parecía haber sido maldecido cuando en julio anunciaba su marcha del Atlético de Madrid. “Me voy para ganar títulos”, decía entre lágrimas en la sala de prensa del Vicente Calderón. Unos años más tarde, el Atlético de Madrid ganaba la Europa League y la Supercopa Europea sin él en el equipo. En el invierno de 2010, el Chelsea fichaba a un Torres que no había ganado ningún título con el Liverpool. Justo dos años después, el Liverpool conseguía la Carling Cup sin Torres en sus filas. Tras año y medio aguantando estoicamente burlas y críticas, Torres ha tocado el cielo en apenas diez días.

El chico que se marchó del Vicente Calderón con la misión de ganar títulos ha cumplido su objetivo. Tarde, pero cumplido. En menos de dos semanas se ha proclamado campeón de la FA Cup y de la Champions League con el Chelsea. Cinco años después, Fernando Torres alberga en su currículum profesional como futbolista una Champions League, el trofeo por antonomasia en la Europa deportiva. Nunca es tarde si la dicha es buena. El mito aprendió el camino para forjar su leyenda.