El Braga pierde tres puntos en casa

Los lusos hicieron más pero no concretaron su superioridad en la posesión del esférico. El Cluj jugó al contrataque y salió vencedor donde nadie lo esperaba.

El Braga pierde tres puntos en casa
Bastos celebra uno de sus dos goles en el encuentro
S.C. Braga
0 2
C.F.R. Cluj
S.C. Braga: Beto; Salino (Paulo César min. 72), André Coelho, Vinícius, Ismaily, Custódio, Hugo Viana (Zé Luís, min. 65), Alan (Hélder Barbosa min. 45), Mossoró, Rubén Micael, Éder
C.F.R. Cluj: Felgueiras; Ivo Pinto, Cadú, Rada, Camora, Sougou (Aguirregaray min. 45), Luís Alberto (Godomèche min 66), Muresa, Sepsi, Rafael Bastos (Rui Pedro min. 80), Kapetanos
MARCADOR: 0-1, min. 19 Rafael Bastos. 0-2, min. 35 Rafael Bastos.
ÁRBITRO: Peter Rasmussen (DEN). Amonestó a Figueiras (min. 45) y Hélder Barbosa (min. 83)
INCIDENCIAS: Primera jornada de la fase de grupo de UEFA Champions League, grupo H. Estadio AXA (Braga)

Duro varapalo para el Braga en su estreno en esta campaña europea, tuvo la pelota ante un rival que se cerraba atrás y se plantaba con cierta facilidad en las inmediaciones del área. Era justo ahí donde ningún jugador del Braga supo abrir la lata, sus acciones prácticamente se limitaron a tiros lejanos y centros que no tenían destinatario, fácilmente despejados por los defensores del conjunto rumano.

El mérito del Cluj fue precisamente explotar la falta de imaginación a la hora de crear juego de los lusos, con un Rafael Bastos como conección con Kapetanos, que era una isla en el centro del campo y cuya función cumplió al cien por cien. Cada despeje que realizaban sus compañeros era peleado por él, cada balón que le caía fue aguantado con criterio para permitir a los suyos salir. Pese a todo ello no se prodigó en disparos el conjunto ferroviario, pero aprovecharon los que tuvieron.

Cuando se rondaban los 20 minutos de partido, cuando Sougou cedió el balón a Bastos para que con un buen tiro abriera el camino de lo que a la postre sería una de las primeras sorpresas de esta Champions. Los Guerreros del Miño siguieron con su juego, incluso incrementaron la intensidad, pero la falta de ideas en la zona de creación impedía ocasiones claras. Para colmo, la falta de contundencia defensiva permitió nuevamente que el jugador brasileño se plantara delante de Beto y pusiera el definitivo 0-2.

A penas se había sobrepasado la media hora de partido y el choque estaba sentenciado. Vinieron las prisas por parte de los pupilos de José Peaseiro, lo que provocó más errores en ataque, con oportunidades que no se concretaban. Cambió el esquema he intentó meter más pólvora arriba, pero el orden rumano fue suficiente para evitar la remontada lusa.