Camara silencia 61000 gargantas en el descuento

Buen partido en el que se adelantó en el marcador el Montpellier, pero con suma facilidad el Schalke remontó. Además, el Montpellier se quedó con uno menos, y el partido se puso más que plácido para el Schalke. Hasta que Camara en el 90 puso la tragedia en Gelsenkirchen, empatando el partido ante las caras de incredulidad locales.

Schalke 04
2 2
Montpellier
Schalke 04: Unnerstall; Fuchs, Höwedes, Papadopoulos, Uchida; Draxler (Afellay, min. 55), Neustädter, Höger; Holtby (Barnetta, min. 83); Huntelaar y Pukki (Farfán, min. 65).
Montpellier: Jourdren; Stambouli, Hilton, Yanga-Mbiwa, Bocaly; Estrada (Marveaux, min. 68), Saihi, Belhanda (Tinhan, min. 68); Aït-Fana (Congré, min. 54), Camara y Cabella.
MARCADOR: 0-1, min. 13, Ait Fana. 1-1, min. 26, Draxler. 2-1, min. 50, Huntelaar (penalti). 2-2, min. 90, Camara.
ÁRBITRO: Sergei Gennadevich. Amonestados: Huntelaar, min. 24; Holtby, min. 34; Saihi, min. 35; Estrada, min. 45; Bocaly, min. 52 (Expulsado); Camara, min. 60; Cabella, min. 70;

La pelota echó a rodar en el Veltins Arena, con unas gradas a reventar, el ambiente era impresionante, a la par del espectáculo que se nos venía encima.

El partido comenzó con ciertos aires de nervios e imprecisión, no querían empezar mal este importante partido, y se veía un gran respeto hacia el rival por los dos lados. El Montpellier salió a jugar como sabe, con la posesión del balón, un fútbol alegre, de toque hasta encontrar el espacio, y el Schalke con un juego más directo, más alemán, esperando el fallo del rival, bien recogiditos, pero sin ningún miedo de los visitantes.

Y sin tiempo para asentarse en el terreno de juego, a los 12 minutos, saltó la sorpresa, saltó el golazo, llámenlo como quieran. Cogía un balón en el borde del área Ait Fana y la pegaba con el interior con mucho efecto al palo largo de la portería de Unnerstall, y éste solo pudo llegar a rozar el balón, porque el golazo ya estaba ahí. El Montpellier se ponía por delante en este partido en el que se jugaban casi ya el seguir con vida.

Acto seguido, Julian Draxler a punto estuvo de igualar el marcador, pero ahí estuvo  Jourdren para evitar la rápida reacción al gol de su compañero Ait Fana. Y es que el joven Draxler, estaba muy activo, y cerca tuvo el empate, de nuevo, con un tiro que cruzó en demasía por desgracia para la hinchada local y para él.

El Schalke había reaccionado muy bien al varapalo, y reafirmó este comportamiento en el minuto 26, cuando Draxler asistía a Klaas Jan Huntelaar, para firmar el tanto del empate. Y justo como pasó antes, el que se reponía tras el gol ahora era el Montpellier, y minutos después del empate, cerca estuvieron Belhanda, o Cabella de adelantar a los galos de nuevo.

Llegando ya al descanso, tuvo Pukki una buena oportunidad, con un punterazo potente desde el borde del área, pero cuya trayectoria no pasó por la puerta de Jourdren. Poco más ocurrió en una entretenida primera parte que terminó con el empate.

La segunda parte empezó con buenas noticias para los locales, a los 6 minutos de esta, penalti a su favor y roja para Bocaly. Y como no, el amigo Huntelaar se encargó de transformar la pena máxima a la perfección. Se ponía por delante el Schalke, y dejaba al Montpellier con un panorama bastante oscuro. Como nota negativa en esta acción destacamos la lesión de Draxler, quien estaba cuajando un buen partido, y tuvo que dejar su sitio al ex culé Afellay.

Inicio demoledor para el Montpellier, que terminó por desestabilizarle y sacarle del partido. Tenían por delante 35 minutos en inferioridad, y con una necesidad imperiosa por remontar, difícil papeleta. Mientras, el Schalke a sus anchas, con 6 puntos y con el partido controlado.

El partido entró en una fase muy plácida para el Schalke, sin ocasiones, sin ritmo, sin rival. Por si fuera poco en el 68 se retiró del campo lo único potable del equipo francés, Belhanda, aquí parecía que este partido ya había acabado.El partido no daba para mucho más, y sonaba sorprendente, ya que el Montpellier solo perdía por un gol, pero no se veía reacción de ningún tipo.

Pero, así es el fútbol, impredecible, maravilloso, cruel. Cuando nadie lo esperaba, en el descuento, cuando el público local aclamaba a los jugadores por su juego y por la victoria, de repente, gol de Camara, con el que se creó una atmósfera de silencio y decepción. Un tiro inofensivo del delantero desde la frontal, se coló por la derecha de la portería del Schalke, sus jugadores se echaban las manos a la cabeza, incrédulos, por como un partido más que sentenciado, con un jugador más, se les había escapado. Los del Montpellier, aún con vida en esta Champions, marchaban muy felices para su Francia.