Tres copas y una decepción
El Manchester United fue el primer conjunto inglés, que no británico, que ganó la vieja Copa de Europa. Después de esa victoria aquel lejano 1968 tuvo que esperar hasta finales del siglo XX para levantar su segundo trofeo y, posteriormente, a los últimos cuatro años para convertirse en uno de los dominadores del título más prestigioso de Europa.
El Manchester United es, junto con su rival del sábado, el Barcelona, el mejor equipo en la Champions League en los últimos años. Los Red Devils son unos auténticos especialistas en las últimas cuatro temporadas en las que han levantado un trofeo y han disputado tres finales, incluida la del sábado. Sólo la temporada pasada cuando el Bayern de Münich les eliminó en cuartos de final no consiguieron billete los Diablos Rojos para el partido más importante del año.
Muchas son las claves que han llevado al United a ser un habitual de estas finales en los últimos cursos. La base del equipo, Van der Sar, Ferdinand, Vidic, Giggs Carrick, Scholes y Rooney, sigue siendo la misma a pesar de que, en la última final, dos figuras de renombre mundial como Cristiano Ronaldo y Tévez jugaron en el equipo de Manchester. Una base en la que dos de sus jugadores, Giggs y Scholes, jugaron la final que el United ganó agónicamente al Bayern de Münich hace 11 años en el Camp Nou.
Tres victorias, en Wembley, en Barcelona y en Moscú, y una derrota, en Roma, son el balance del Manchester United en cuanto a finales de Champions League se refiere. Unas finales históricas que son parte del fútbol y que están llenas de instantes memorables.
29-5-1968 Wembley (Londres) Manchester United 4 Benfica 1
Matt Busby había conseguido armar un conjunto de calidad después de la tragedia de Múnich, 10 años antes, en donde gran parte del equipo de los Red Devils había perdido la vida en aquel grave accidente aéreo. Folkes y Bobby Charlton, legendario jugador del United, junto con el propio Busby eran los supervivientes de aquel desastre y completaban un equipo con grandes jugadores en el que sobresalía un norirlandés que años después sería considerado uno de los mejores jugadores de la historia de los Diablos Rojos. Su nombre, George Best, y sus diabluras con el balón habían llevado a los de Manchester a la final después de eliminar en semifinales al todopoderoso Real Madrid, rey absoluto de la competición pero ya sin su estrella Di Stefano, al que habían doblegado en Old Trafford con un solitario gol de Best e igualado en el Santiago Bernabéu después de estar contra las cuerdas durante muchos minutos.
La final, disputada en el estadio de Wembley, enfrentaba a los valientes muchachos de Busby frente a un Benfica que coleccionaba títulos en Portugal y en Europa y que tenía en Eusebio a su principal estrella. En un estadio lleno de banderas rojas, el Manchester United se adelantó al inicio de la segunda mitad con un gol de Bobby Charlton de cabeza, su especialidad, después de un medido centro de Sadler. La afición inglesa veía la posibilidad de conquistar por primera vez la Copa de Europa para un equipo local hasta que a diez minutos del final Graça, a pase de Eusebio, empató el encuentro para los lisboetas.
El partido fue a la prórroga. Sin embargo, el United sacó todo su espíritu, aquél que diez años atrás le había ayudado a superar el desastre de Münich, y gracias al empuje de Charlton y a las genialidades de Best machacó a sus rivales en el tiempo añadido con tres goles. Best, tras regatearse a todos los defensas que le salieron a su paso, Kidd, tras centro de Aston, y Charlton, de tiro cruzado, dieron la primera Copa de Europa al Manchester United y cerraron el círculo que años atrás había abierto el equipo que falleció, en su gran mayoría, en aquel accidente en Münich. Las lágrimas de Busby y Charlton, dos símbolos aún hoy en día de los Red Devils, evidenciaron la gran carga emotiva que tuvo esa victoria en el corazón de los aficionados y jugadores del United.
Alineación: Stepney, Brennan, Foulkes, A.Dunne, Crerand, Stiles, Best, Kidd, Charlton, Sadler y Aston.
26-5-1999 Camp Nou (Barcelona) Manchester United 2 Bayern Münich 1
El Camp Nou de Barcelona fue testigo de una de las finales más agónicas, para los vencedores, y crueles, para los perdedores, de la historia del fútbol. El proyecto de Ferguson llegaba a su primera final de Champions League después de haber eliminado a la Juventus de Turín en unas semifinales igualadísimas en las que el United ganó dos tres en Delle Alpi después de no poder superar a los turineses en Old Trafford (1-1). Después de 31 años de ausencia en el partido más importante del año se enfrentaban a un Bayern de Münich que llegaba a la final con jugadores como Kahn, Matthaus, Effenberg o Elber en un momento de forma espectacular.
A los seis minutos Basler, de falta ante el despiste de Schmeichel, capitán de los Red Devils que disputaba su último partido con el equipo de Ferguson, adelantó a los teutones que tuvieron multitud de ocasiones para resolver el encuentro. Sin embargo, el empuje de los de Manchester y los cambios ofensivos introducidos por Ferguson empujaron al Bayern atrás y en el descuento Sheringham empató después de un mal remate de Giggs que le llegó a las botas del jugador inglés antes de que batiera a Kahn. Una igualada que enloqueció a todos los aficionados del United que vieron como en la jugada siguiente, la última del partido, Solskjaer daba la victoria al conjunto de Manchester tras un córner botado por Beckham que remató Sheringham y cuyo tiro desvió el jugador noruego.
Un título que redondeó una temporada mágica para los de Ferguson, que consiguieron el primer triplete de la historia del United después de ganar la Premier League y la Copa de la Liga. Una campaña exitosa que asentaba y confirmaba el gran proyecto del manager escocés en el conjunto de Manchester.
Las piruetas de Schmeichel, Collina, el árbitro de la final, levantando a los jugadores alemanes para que siguieran jugando y la imagen de Sheringham, a hombros, cuando el capitán Schmeichel levantaba la Champions después de 31 años son parte de los recuerdos que todo aficionado al fútbol tiene guardados en un rincón de su memoria deportiva. Matthäus, capitán y jugador emblemático de aquel Bayern dijo: “Me fui del campo campeón, con el partido dominado…y en un minuto se nos vino el mundo encima. El fútbol tiene esta grandeza”. Pura historia del fútbol.
Alineación: Schmeichel, Neville, Stam, Johsen, Irwin, Giggs, Beckham, Butt, Blomquist (Sheringham), Yorke y Cole (Solskjaer)
21-5-2008 Luzhnniki Stadium (Moscú). Manchester United 1 Chelsea 1
La primera final entre dos equipos ingleses, Chelsea y Manchester United, se decidió desde la tanda de penaltis. Después de eliminar al Barcelona con un solitario gol de Scholes en Old Trafford el United llegaba a Moscú a enfrentarse a un Chelsea en el que su dueño, Roman Abramovich, había invertido millones y millones en busca de una obsesión: Conquistar la Champions League.
El partido, que transcurrió bajo la lluvia de la capital rusa, fue un encuentro táctico y no muy vistoso, en el que los dos conjuntos mostraron toda su capacidad física y táctica. Cristiano Ronaldo, de un poderoso cabezazo, adelantó al los Red Devils. Lampard, antes del descanso, empató un encuentro que no tuvo más historia hasta la fatídica tanda de penaltis.
En esa tanda, Van der Sar y Cech tuvieron un duelo titánico. Cristiano Ronaldo falló su penalti y Terry, capitán y emblema de los Blues, tuvo la oportunidad de darle el título a su equipo en el último penalti. Sin embargo, se resbaló al golpear el balón y dio vida a un United que venció gracias a la parada de Van der Sar a Anelka en el siguiente penalti.
Las lágrimas de Cristiano Ronaldo y la alegría de Van der Sar, elegido mejor jugador del partido, fueron las imágenes de un partido que dio al United su tercera Champions League.
Alineación: Van der Sar, Brown, Ferdinand, Vidic, Evra, Carrick, Scholes (Giggs), Hargreaves, Ronaldo, Rooney (Nani) y Tevez
27-5-2008 Stadio Olimpico (Roma) Barcelona 2 Manchester United 0
El Barcelona que emergía como dominador del fútbol español, vencedor de liga y copa, de Pep Guardiola se medía al campeón de la edición anterior, el Manchester United de Cristiano Ronaldo, en el que prometía ser uno de los partidos de la década. Después de eliminar brillantemente al Arsenal en semifinales, el United llegaba confiado a la final de Roma ante un Barça en pleno auge.
El United salió con un equipo más defensivo que en la final del año anterior ante el Chelsea y sólo Cristiano Ronaldo disparó a puerta para los de Ferguson. Sin embargo, se encontró con un Víctor Valdés que cerró todos los caminos del gol al astro portugués.
Con un fútbol de muchos quilates en el que Busquets, Xavi y sobre todo Iniesta movieron el balón con maestría y volvieron locos a los medios de los Red Devils el Barça se llevó la final con un gol de Eto’o en la primera mitad y un cabezazo de Messi en la segunda. Una decepción para el campeón, que veía como su hegemonía en la competición pasaba a manos del equipo de Guardiola.
Alineación: Van der Sar, O’Shea, Ferdinand, Vidic, Evra, Carrick, Park (Berbatov), Giggs (Scholes), Anderson (Tevez), Rooney y Cristiano Ronaldo
28-05-2011 Wembley (Londres) Mismo bloque e igual ambición
Ante la final de Wembley el Manchester United cuenta con la misma plantilla que en las dos finales anteriores, salvo Tévez y Ronaldo que han sido suplidos brillantemente por “Chicharito” y Valencia, y con dos supervivientes, Scholes y Giggs, de la final de Barcelona de hace 11 años. La continuidad en todos los aspectos ha sido la base del éxito de un conjunto que busca superar al Barça en número de títulos el sábado y continuar siendo un referente mundial en el fútbol. Mismo equipo pero igual ambición en un conjunto que, de la mano de Ferguson, se ha convertido en esencia de la Champions League.




