La Alemania de Mario Gómez deja casi fuera a los Países Bajos

La Alemania de Mario Gómez deja casi fuera a los Países Bajos

El delantero del Bayern culminó dos grandes jugadas de asociación germanas para marcar los dos goles de su equipo. Los neerlandeses carecieron de profundidad en la primera parte y aunque reaccionaron tras el descanso, no fue suficiente. Tendrán que ganar a Portugal y esperar que los verdugos de hoy batan a Dinamarca.

Países Bajos
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Alemania

Hace apenas dos años, la selección de los Países Bajos iba por los campos de Suráfrica deslumbrando a todo el planeta en el Mundial que perdió en los últimos minutos de la prórroga contra España. Aquel equipo tenía un ritmo vertiginoso, unas transiciones tanto ofensivas como defensivas que destrozaban sin piedad a los rivales que osaron situarse en su camino. Hoy ese equipo sólo ha sufrido dos variaciones en el once inicial, a saber, la entrada de Willems en el lateral izquierdo ante la ausencia de van Bronckhorst y el puesto de Dirk Kuyt lo ocupa Ibrahim Afellay. Pero a pesar del escaso reciclaje de la alineación de van Marwijk, Países Bajos es otro equipo totalmente distinto.

La falta de conexión entre el centro del campo, rocoso quizá en exceso, con los cuatro hombres de ataque impide que los ataques oranje carecían de algún tipo de fluidez, facilitando el trabajo a la medular germana que con una mínima presión a la posesión del balón rival conseguían recuperar el dominio del esférico. Tampoco ayudaba a mejorar la situación de los naranjas la falta de generosidad de Robben, cual llanero solitario, no es capaz de confiar en sus propios compañeros para que continúen las jugadas que él intenta siempre comenzar y finalizar. Ello unido a la poca puntería de van Persie y al escaso ofrecimiento de Sneijder, atrapado en la telaraña del centro del campo alemán, hacía imposible a los Países Bajos crear peligro.

Comodidad germana

En esas, la Mannschaft vivió el encuentro con la intensidad de un amistoso, siempre en apariencia, porque la sensación de extrema superioridad hacía parecer que Alemania iba sobrada, que le llegaba con ir caminando por el estadio de Kharkiv con un poco de atención para hacer efectivo el dominio. Pero detrás de esa sensación está el enorme trabajo de un mediocampo repleto de jugadores altruistas, siempre voluntarios a vascular y presionar la posesión neerlandesa y, una vez recuperado el balón, se ofrecen al pase en todo momento, dando posibilidades de asociación al compañero con pelota.

La paciencia germana con el balón en los pies hacía que las posibilidades de encontrar un agujero en la descoordinada defensa neerlandesa aumentaran con el paso de los minutos. Los goles de Mario Gómez llegaron tras una serie de combinaciones entre los interiores alemanes, verticalizadas por Schweinsteiger, que en ambas ocasiones dejó sólo a su compañero en el Bayern ante Stekelenburg, que poco o nada pudo hacer para evitar los tantos.

Reacción insuficiente

El problema de los dos goles de diferencia fue el exceso de relajación de los jugadores alemanes, cómodos durante gran parte de la reanudación, pero sin la ambición que aporta una ventaja reducida en el marcador. Los cambios en Holanda tardaron en hacer efecto pero la inclusión de van der Vaart y Huntelaar ofrecía una cantidad de alternativas que no existían en la primera parte. El jugador del Tottenham ejercía de enlace entre el único pivote restante, Nigel de Jong, y los cuatro de arriba, ahora sin el culé Afellay. A pesar no encontrar un ritmo alto y preciso, los Países Bajos consiguieron lo más importante, poner nerviosa a Alemania, algo nada fácil.

Van Persie respondió a las críticas tras su mal partido contra Dinamarca con un golazo propio del máximo anotador de la Premier League y metió el miedo en el cuerpo a Joachim Löw, que tardó demasiado en sacar a Toni Kroos al campo, como suele ser habitual. El ex del Bayer dio algo de pausa al juego desconfiado alemán que de repente dejó de creer en su estilo por momentos y pecó de precipitación a la hora de sacar el balón, la especialidad germana.

Esperar una carambola

La reacción oranje duró 10 minutos. Después Alemania volvió a tener el balón y decidió con sabiduría alargar las posesiones al máximo y perder todo el tiempo del mundo. Klose ejerció de líder de la resistencia alemana con una altísima presión a la siempre costosa salida del balón de los Países Bajos, que bajaron los brazos incluso en el tiempo de descuento. La subcampeona del mundo se ha quedado prácticamente fuera del Europeo a las primeras de cambio. La sensación de que algo está muy podrido en el seno del vestuario neerlandés es evidente y van Marwijk tendrá que lidiar con vacas sagradas consolidadas quizás en exceso. La Mannschaft por su parte tampoco está matemáticamente en cuartos, pero esta selección no debería tener problemas en sellar su pase contra Dinamarca. De hecho, los germanos son la mayor esperanza ahora mismo de Países Bajos, que necesitan una derrota abultada de los daneses y que ellos sean capaces de ganar por el mayor número de goles posibles a Portugal. No suena nada fácil.

Así lo vivimos en VAVEL.

Ficha técnica:
Países Bajos: Stekelenburg; van der Wiel, Heitinga, Mathijsen, Willems; van Bommel (van der Vaart, min. 46), De Jong; Sneijder, Afellay (Huntelaar, min. 46), Robben (Kuyt, min. 82) y van Persie.
Alemania: Neuer; Boateng, Hummels, Badstuber, Lahm; Khedira, Schweinsteiger, Özil (Kroos, min. 81); Müller (Bender, min. 92), Podolski y Mario Gómez (Klose, min. 72).
MARCADOR: 0-1, min. 24: Mario Gómez. 0-2, min. 38: Mario Gómez. 1-2, min. 73: van Persie.
ÁRBITRO: Jonas Eriksson (SUE). Amonestó a Nigel de Jong y Willems por Países Bajos y a Boateng por Alemania.
INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la segunda jornada del Grupo B de la Eurocopa 2012 disputado en el estadio Metalist de Kharkiv.