Ni la defensa de Grecia puede con Alemania

Ni la defensa de Grecia puede con Alemania

La 'Mannschaft' consigue su octava semifinal en la historia de la Eurocopa con una goleada creada y dirigida por Mesut Özil · Lahm adelantó a los germanos en la primera parte, pero se relajaron y recibieron el gol de Samaras · Khedira hizo justicia a su gran torneo con un golazo y rompió el encuentro · Klose y Reus sentenciaron la clasificación y de nada sirvió el penalti transformado por Salpingidis al final · Su rival en semis, del vencedor del Inglaterra - Italia.

Alemania
4 2
Grecia

El encuentro de Gdansk era previsiblemente el más desigualado de los cuatro que componían los cuartos de final de esta Eurocopa. Alemania llegaba al encuentro después de haber certificado su favoritismo en la fase de grupos con tres victorias de tres, mientras que Grecia había conseguido clasificarse de forma casi fortuita en la última jornada contra el buen equipo ruso. El desarrollo del juego no hizo sino confirmar la previsión.

La Mannschaft confió su futuro a la inspiración de su cabeza pensante, Mesut Özil, decisivo durante toda temporada en los metros finales, quería serlo también hoy. El ‘8’ alemán tuvo sus mejores minutos al principio del choque, con varias asistencias muy peligrosas que bien pudieron servir para adelantar a su equipo, pero tanto él como sus compañeros tenían desviada la mira y nunca encontraban el blanco, las redes de la portería de Sifakis.

Lahm abre la lata

Eso cuando conseguían atravesar la enorme maraña de jugadores, esperada por otra parte, que dispuso Fernando Santos. En la grandísima mayoría del partido, Grecia acumulaba entre nueve y diez jugadores por detrás de la línea del balón, generalmente alemán. La precipitación germana ayudaba al orden defensivo heleno, que recuperaba de forma continua el balón tras varios errores en el último pase de jugadores como el propio Özil, Schürrle o Reus. Éstos dos últimos fueron las grandes novedades del planteamiento de Joachim Löw, que ante la cerrada defensa griega, decidió emplear a los dos futbolistas para tratar de abrir el campo hacia los extremos, obligando a Grecia a dejar espacios por el centro, el hábitat natural de los movimientos alemanes.

Pero ante la dificultad (y en ocasiones imposibilidad) de entrar por el medio, una opción que siempre resulta efectiva en un alto porcentaje es el disparo desde fuera del área. Para esta especialidad, Alemania dispone un buen número de jugadores con un potente y preciso disparo, como pueden ser Schweinsteiger y Khedira, incluso Özil. Pero quizás lo que no esperaba Grecia es que también se animara Philipp Lahm. El capitán alemán recibió el balón y controlando con el pecho se deshizo del rival y disparó con el exterior para adelantar a su equipo.

Samaras asusta, Khedira tranquiliza

Alemania hizo lo que a priori es lo más difícil, adelantarse contra Grecia. Pero no menos importante y determinante es saber jugar con el resultado y decidir buscar con ahínco la portería rival para cerrar el encuentro o resguardarse atrás para mantener la ventaja. Como esto último es imposible que lo hagan los alemanes, siguieron atacando, aunque sin intensidad y decisión, lo que originó numerosas pérdidas de balón y daban origen a las siempre peligrosas contras griegas. En una de ellas, Salpingidis llegó hasta el fondo y buscó a Samaras que ante la inoperancia de Boateng, consiguió empatar.

Grecia estaba castigando la conformidad alemana y todo hacía pensar en la aparición del fantasma heleno nuevamente disfrazado de matagigantes. Alemania necesitaba reaccionar y lo cierto es que el empate a la postre resultó positivo para la entrega germana, despertada de su letargo con el bombazo de Sami Khedira. El madridista se merecía un gol, y además uno importante. Su temporada en el Real Madrid ha sido soberbia pero en España nunca se ha valorado su alto rendimiento y ahora con la Mannschaft está confirmando su gran estado de forma. Es mucho más que un pulmón en la medular. Consigue unir la labor de jugador-escoba con llegadas con criterio al área y una capacidad organizativa poco alabada.

El tanto de Khedira rompió las esperanzas no sólo del público griego presente en el Arena Gdansk, sino también de los once que los representaban sobre el verde. En los trece minutos sucesivos, sendos goles de Miroslav Klose, titular hoy en el puesto de Mario Gómez, y de Marco Reus, cerraron una goleada que pocos podían imaginar al inicio del encuentro. De poco sirvió el penalti de juvenil que cometió Boateng y que anotó Salpingidis. Alemania ya espera rival para las semifinales del día 28 de junio. Saldrá del duelo entre Inglaterra e Italia, pero sean los pross o los azzurri los que ganen, serán los alemanes los absolutos favoritos para repetir final.

Así lo vivimos en VAVEL.

Ficha técnica:
Alemania: Neuer; Boateng, Hummels, Badstuber; Lahm; Schweinsteiger, Khedira; Özil; Reus (Götze, min. 80), Schürrle (Müller, min. 67) y Klose (Mario Gómez, min. 80).
Grecia: Sifakis; Torosidis, Papastathopoulos, Papadopoulos, Tzavellas (Fotakis, min. 46); Maniatis, Makos (Liberopoulos, min. 72), Katsouranis; Ninis (Gekas, min. 46), Samaras y Salpingidis.
MARCADOR: 1-0, min. 39: Lahm. 1-1, min. 55: Samaras. 2-1, min. 61: Khedira. 3-1, min. 68: Klose. 4-1, min. 73: Reus. 4-2, min. 89: Salpingidis.
ÁRBITRO: Damir Skomina (Eslovaquia). Amonestó a Samaras y Papastathopoulos por Grecia
INCIDENCIAS: Partido correspondiente a los cuartos de final de la Eurocopa 2012 disputado en el estadio Arena Gdansk, Polonia.