La picardía del joven

La picardía del joven

Las leyes del fútbol te dicen que la experiencia es la que pesa al final del día, no la juventud. En contra de todos los esquemas, es la selección más joven de la Euro 2012 la única que ha conseguido el 100% de los puntos que ha disputado.

La edad simplemente no juega un papel clave en los planes de la selección de Alemania. Cada encuentro parece ser más y más joven el once inicial de los digiridos por Joachim Löw. En el partido debut del torneo y el encuentro ante Holanda, la Mannschaft salió con un once inicial que promediaba los 24.7 años de edad; que pese a ser 0.4 años mayor al promedio de todos los convocados por Alemania, seguía estando bien por debajo de la edad media del segundo equipo más joven del torneo.

Ante Dinamarca, dada la necesidad de sustituir al sancionado Jerome Boateng, entró Lars Bender y el promedio de edad disminuyó 0.1 años, bajando a 24.6. En cuartos de final ante una Grecia que parecía ser mucho más complicada de penetrar y batir, Alemania hizo tres cambios en la ofensiva. Müller, Podolski y Gómez se retirarían por los jóvenes Reus y Schürrle y el curtido veterano que disputó su partido 120 con la selección germana, Miroslav Klose. El promedio de edad fue de 24.9, gracias a la participación de uno de los dos convocados con más de 28 años de edad, Klose.

Aún así, esta "madurada" selección alemana que se midió ante Grecia sigue siendo una con protagonistas con poco rodaje con la Mannschaft. Marco Reus, quien debutó con la selección en el proceso clasificatorio para la Euro; André Schürrle, con menos de 20 partidos internacionales; y Mario Götze, quien aún no cumple los 20 años y ya le ha marcado tantos a varios rivales, incluyendo a Brasil, vieron acción el día de hoy. 

Lo cierto es que el proceso de rejuvenecimiento que vive Alemania gracias a las debacles del 2000 y 2004 es pronunciado y de dimensiones colosales. En el 2009, durante algunos meses Alemania era dueña de los 4 títulos juveniles que otorga UEFA, y poco a poco estas estrellas han venido consiguiendo espacio en las selecciones mayores.

El proceso de grandes jóvenes comenzó oficialmente con la inclusión de un Lukas Podolski, quien sería elegido el mejor jugador joven del Mundial 2006. También, Philipp Lahm, Per Mertesacker y Bastian Schweinsteiger formaron parte de una selección que muchos daban por eliminada en la primera ronda. El resultado fue un más que convincente tercer lugar. Poco a poco, las piezas de una Alemania capaz de mucho fueron cayen en su lugar, y en el 2008, otros nombres de importancia comenzarían a incorporarse al esquema.

Ya no había un Jens Lehmann o un Oliver Kahn con el que se pudiera contar per semper secularis. El arco alemán, defendido en otrora por leyendas como el mencionado Kahn, Schumacher, Ilgner y Maier, parecía quedarse sin revelo. Aparecerían dos muchachos con talento de sobra y ganas de pelearse un puesto en la titularidad: René Adler y Manuel Neuer. El primero comenzó por delante, con buenas actuaciones en su club pero una que otra floja con la selección. Manuel Neuer se convertiriía poco a poco en el indiscutible guardameta alemán.

Cuando llegaría la completa renovación generacional, sería en el Mundial 2010. La incorporación de jugadores de los que hasta hace poco se sabía mucho lograron cambiar el rostro de una Alemania hambrienta de éxitos. Müller, Özil, Khedira, Boateng, Badstuber y compañía comenzarían a convertirse en referencias de la seleccion. También, jugadores como Toni Kroos comenzarían a dar voz a la generación del 2009; año trascendental del fútbol juvenil alemán, como mencionamos previamente.

Hoy en día, la titularidad pareciera ser un asunto efímero, dado que la oferta de calidad es enorme. Mientras Müller (aún un jugador de 22 años, cabe destacar), Özil y Podolski arrancaban como titulares de Alemania, la banca ardía con algo de envidia. Unos días más tarde, estalló el dilema. Toni Kroos fungió su papel como vocero oficial de la selección post-reunificación y dejó expresar su descontento (y el de sus compañeros) por los pocos minutos que han visto, pese a las excelentes temporadas que todos han brindado a sus conjuntos. Ante los griegos, 6 de los 11 titulares tenía menos de 24 años de edad, y dos de los tres substitutos superaba dicha cifra de años.

El mañana luce prometedor pero a la vez complicado e injusto. Que jugadores como Thomas Müller comiencen a ver sus puestos en la selección nacional amenazados por el simple hecho que hay demasiada oferta de jugadores con clase habla de lo bien que la va a pasar Alemania de acá a algunos años y de lo mal que lo pasarán sus protagonistas, cuya estabilidad dependerá del técnico y sus propias actuaciones, las cuales deberán ser más y más espectaculares.

Julian Draxler, 18, ya se coló a la convocatoria, y en la punta por fin hay relevo para Miroslav Klose. Alexander Esswein y Pierre Lasogga lideran una camada de goleadores de enorme peligro. De una edad similar a la de los goleadores del Nürnberg y el Hertha Berlin está Julian Schieber, recién fichado por el Borussia Dortmund, así como Peniel Mlapa, recién llegado al Borussia Mönchengladbach; un poco más jóvenes está Kevin Volland, 19 años y de vuelta en el 1899 Hoffenheim. El mediocampo también cuenta con alternativas dignas de la selección mayor, como el nombrado Draxler, su compañero del Schalke Lewis Holtby, Sebastian Rudy, Moritz Leitner, Patrick Herrmann y Daniel Didavi. La defensa cuenta con prometedores zagueros como Jan Kirchhoff y Tony Jantschke.

En fin, la juventud parece ser el nuevo rasgo que define a la selección alemana. La contundencia sigue presente en los pies de algunos, la precisión en otros y la mística creativa no debería estar lejos de la mayoría. Todo apunta a que el promedio de edad teutón seguirá siendo el más bajo, o de los más bajos, por el resto de la década. Para alivio de 82 millones de seguidores de una Mannschaft acostumbrada a conseguir títulos, y que actualmente vive su peor sequía en su historia, sus pícaros darán mucho de qué hablar.