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Luka Modric: el Cruyff de los Balcanes

En el Dinamo de Zagreb se forjó como futbolista y dio el salto al Tottenham. Lejos de achicarse, se ha asentado en uno de los mejores equipos de la Premier League. En la Eurocopa querrá quitarse la espina de haber fallado un penalti en la fatídica tanda contra Turquía. Su clase y visión de juego le definen.

Luka Modric: el Cruyff de los Balcanes
Luka Modric: el Cruyff de los Balcanes

Se suele decir que en esto del fútbol los comienzos siempre son difíciles. Aclimatarse al fútbol profesional cuando se viene de categorías escolares suele ser difícil para el 90% de jugadores. Luka Modric se aparta de todo eso. Diez años después de que fichara por el Dinamo de Zagreb, su primer club profesional, es un jugador más que consolidado en el Tottenham. Líder con su equipo y su selección, Modric ha conquistado a los aficionados al fútbol con su visión de juego. Para más inri, un '14' a la espalda, un cambio de ritmo endiablado y un parecido razonable hacen inevitable compararlo con Johan Cruyff. Así es Luka Modric.

La conquista de los Balcanes

Cuando llegó al Dinamo de Zagreb tan solo tenía 16 años, por lo que fue cedido a dos equipos distintos. Dos aventuras que le hicieron crecer y mucho como jugador. Primero en el Zrinsjki, donde en un año consiguió ser nombrado Mejor Jugador de la Liga Bosnia. Su segunda cesión se llevó a cabo en el Zapresic, ya en el campeonato croata. Con su nuevo equipo consiguió otra distinción individual: Jugador Revelación de la Liga Croata. Con estos dos años que le sirvieron para forjarse como profesional, y además rindiendo a un buen nivel, había llegado la hora de asentarse en el Dinamo de Zagreb.

Y así lo hizo. Tres años en los que consiguió tres Ligas, dos Copas y una Supercopa, además de uno de los pocos galardones indivuales que le quedaban: Mejor Jugador de la Liga Croata. Todo ello siendo el líder y llevando la batuta de un Dinamo de Zagreb imparable. No solo organizaba el juego, sino que él mismo finalizaba con éxito muchas jugadas. En los últimos tres años en el equipo croata anotó 27 goles, una cifra importante teniendo en cuenta que no es un goleador. En verano de 2008 la Premier League llamó a su puerta.

Tren con destino a un barrio de Londres

Europa no miraba hacia otro lado mientras Modric triunfaba en Europa. Los grandes empezaron a fijarse en él, y uno de los equipos que pujó fuerte fue el Tottenham. Juande Ramos lo quería en su equipo. El Dinamo de Zagreb aceptó los 21 millones de euros que los Spurs pagaron por su traspaso. Empezaba una nueva etapa en la vida de Luka Modric.

Pese a su juventud, El Pájaro, como también se le llama, se asienta desde la primera temporada como un fijo en el once inicial. Tras cuatro años en el Tottenham, es un jugador más maduro que ha retrasado su posición, lo que le ha hecho perder capacidad goleadora, sin embargo ha ganado y mucho en creación colectiva. Forma parte de un proyecto sólido con otras estrellas como Bale o Van der Vaart, aunque el hecho de que el Tottenham se haya quedado fuera de la Champions League hace que los rumores sobre su posible salida vuelvan a aparecer. El mercado de fichajes dictará sentencia.

El sabor agridulce de la Eurocopa de 2008

Con su país ha jugado un total de 42 partidos, siendo uno de los jugadores en activo con más partidos. Además, acumula convocatorias con la sub-17 y sub-19, categorías en las que jugó hasta dar el salto a la absoluta. Su debut oficial se produjo un 1 de marzo de 2006, en un amistoso contra Argentina. La de Polonia y Ucrania será su segunda Eurocopa. El pasado campeonato europeo no pudo comenzar mejor para el jugador del Tottenham. Un gol suyo dio la victoria a Croacia en el primer partido de una fase de grupos impoluta para los de Bilic con tres victorias de tres posibles. Cuando parecía que el fútbol de toque de Modric y compañía daba sus frutos, llegó el dramático partido ante Turquía. Un gol de Klasnic adelantó a Croacia en el minuto 119, en lo que parecía el tanto de la victoria. Pero tan solo un minuto después, Turquía empató un encuentro que se decidió en la tanda de penaltis. Modric lanzó el primero y falló, y Croacia quedó eliminada tras perder 3-1 en la tanda. Aún así, la organización reconoció su gran torneo y Modric figuró en el once ideal de la Eurocopa.

El centrocampista que todo delantero quiere tener

Modric destaca por ser ese futbolista que tiene la visión y la precisión necesario para dar el último pase. Su madurez le han permitido ser un organizador nato, liderando el centro del campo. Desde esa posición lleva la batuta del equipo, siempre con una clase y elegancia que le hacen ser un futbolista único. Tiene buen golpeo, dominio con las dos piernas y lo más importante, una capacidad de liderazgo que le hace triunfar allá donde va. Su cambio de ritmo le ha hecho ganarse el apodo de El Cruyff de los Balcanes. Para sacarle algún pero a este menudo jugador, no le gusta tener que hacer el trabajo sucio, y a veces se le acusa de irregular. A su favor cabe decir que si siempre estuviera al máximo nivel, podría estar entre los tres mejores jugadores del mundo. Sus aptitudes le hacen ser el líder de esta Croacia. Del papel que juegue Modric dependerá y mucho la trayectoria de la selección entrenada por Bilic en esta Eurocopa.