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Croacia complica la vida a Italia

La buena segunda parte de los hombres de Bilic, culminada con el gol de Mandzukic, obliga al equipo azzurro a ganar su próximo enfrentamiento ante la selección de Irlanda. Pirlo adelantó a su equipo en la primera parte gracias a un libre directo, pero el delantero del Wolfsburgo empató la contienda a veinte minutos del final.

Croacia complica la vida a Italia
Italia
1 1
Croacia
Italia: Buffon; Bonucci, De Rossi, Chiellini; Maggio, Marchisio, Pirlo, Motta, Giaccherini; Cassano, Balotelli.
Croacia: Pletikosa; Srna, Čorluka, Schildenfeld, Strinić; Rakitić, Vukojević, Modrić Perišić; Jelavić, Mandžukić.
MARCADOR: 1-0, min 38, Pirlo. 1-1, min 71, Mandzukic.
ÁRBITRO: Howard Webb (ING) amonestó a Montolivo, Motta) (Italia) y Schindenfeld (Croacia)
INCIDENCIAS: Estadio Municipal de Poznan. Casi lleno. Mayoría de hinchada croata. Durante la segunda parte se lanzaron bengalas, lo cual obligó a detener el partido a Howard Webb durante unos minutos.

Si Italia es difícil de derrotar, Croacia no es menos. El conjunto de Slaven Bilic consiguió sacar un empate a la escuadra azzurra en la tarde del jueves. En un grupo donde se encuentran selecciones como España o Italia, situarse líder tras dos jornadas no está nada mal, aunque la clasificación para cuartos de final aun no es segura. Todo esto, además, lo está logrando sin la mejor versión de Modric, que aparece a ráfagas durante los partidos. Eso sí, cuenta con un Mandzukic en estado de gracia que encabeza la lista de máximos goleadores de esta Eurocopa junto con Dzagoev y Mario Gómez.

Mismo once

Bilic, como todo indicaba, alineó los mismos once jugadores que vencieron el pasado sábado por 3-1 a Irlanda. Es decir, el equipo habitual pero con el matiz de Srna en el lateral derecho (en vez de volante) y Perisic en la parte izquierda del frente atacante. Arriba, Jelavic y Mandzukic.

Italia comenzó de forma excelente. No solo tenía la posesión, también las ocasiones. El conjunto balcánico se mostraba algo desorientado sobre el césped del Estadio Municipal de Poznan. Croacia cedía terreno e Italia, que, con Pirlo a la cabeza, aprovechaba esa situación para llegar al área de Pletikosa.
 
Los primeros acercamientos claros llegaron pronto. Marchisio no encontraba portería en el minuto 11, al contrario que Balotelli en el 16, que sí se topó con portería y con portero. Y un buen portero. 
 
Dentro de ese agobio italiano, Srna, siempre valiente en sus subidas por la banda derecha, puso en solfa a la defensa azzurra llegado el minuto 20. Su -buen- centro fue rematado ligeramente por Jelavic, pero no consiguió movilizar a Buffon, que detuvo sin ningún problema.
 
 
La igualdad se hacía manifiesta, pese a que el peligro constante estaba representado por Italia. Rebasada la media hora, justo cuando más pareja estaba la contienda, llegó la avalancha de las huestes de Prandelli. Primero, un barullo en el área terminó en disparo de Marchisio desde la frontal. Luego, una gran triangulación finalizada por Cassano con un tiro demasiado cruzado. 
 
La antesala del gol llegó a ocho minutos del final de la primera parte. Claudio Marchisio, muy activo todo el encuentro, protagonizó una doble ocasión en el interior del área frustrada de forma perfecta por Pletikosa. 
 
El tanto azzurro no se hizo esperar demasiado. Una falta muy cercana al pico izquierdo del área fue lanzada por Pirlo de manera magistral. El balón superó la barrera y bajó casi hasta el suelo para hacer imposible la estirada del portero croata, que llegó a tocar el balón. 1-0, resultado justo y 45 minutos de reacción para el equipo de Bilic.
 
El despertar croata
 
Ya en la segunda parte, Croacia se desmelenó levemente. Modric, como era lógico, adelantó su posición ligeramente para así llegar a tres cuartos de cancha y dar el último pase. Precisamente, a esa zona llegó, pero no para dar el último pase, sino para chutar sin suerte. 
 
La intensidad en ambos conjuntos bajó. Italia también lo intentaba desde lejos, Balotelli mediante, aunque sin demasiada precisión. La posesión se igualó: Croacia lo notó positivamente. Poco a poco, tal y como sucedió ante Irlanda, el conjunto balcánico fue ganando terreno, algo que a la postre resultaría decisivo. 
 
 
A veinte minutos del final, el éxtasis llegó a la fiel hinchada croata. El lateral izquierdo Strinic, importante como Srna en el ataque, centró de manera excepcional al área de Buffon. Chiellini, notable toda la Eurocopa, no alcanzó a despejar con la cabeza, así que el esférico cayó en Mandzukic, que fusiló al meta “juventino” y colocó el empate en el luminoso. 
 
Justo un minuto después, el colegiado del encuentro, Howard Webb, detuvo el partido por el lanzamiento de bengalas de un sector de la afición balcánica. Por suerte, el parón no duró más de tres minutos. 
 
Desde entonces, y hasta el final del partido, Italia se volcó en ataque para lograr el tanto que la catapultase a la primera posición del Grupo C. Pero no lo consiguió. Es más, Croacia apretó bastante e hizo sudar a la defensa azzurra a través de sus eléctricas y peligrosas contras.
 
Al final, un empate que deja con muy buen sabor de boca al equipo de Slaven Bilic y algo -o muy- disgustados a los hombres de Cesar Prandelli, que se jugará el pase a cuartos la última jornada frente a Irlanda. Croacia se sitúa líder de grupo con cuatro puntos a expensas de lo que haga España, que determinará si es una primera posición en solitario o compartida.