España - República de Irlanda: el doble objetivo de vencer y convencer

España - EIRE // Arena Gdansk, 20:45 // Tele5, comentarios en directo en VAVEL y en Radio VAVEL // Árbitro: Pedro Proença (portugués)// La selección española afronta el segundo partido de la Eurocopa con la imperiosa necesidad de vencer a un equipo inferior. Con el debate en la calle de la conveniencia de la titularidad de Torres en lugar de Cesc, Del Bosque no da pistas.

España - República de Irlanda: el doble objetivo de vencer y convencer
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EIRE | 20:45

Tras el empate cosechado ante la selección italiana el pasado domingo, España afronta el encuentro ante el combinado de Trapattoni con la obligación de hacer bueno el empate de la primera jornada. España es un país capaz de encumbrar mitos y de vilipendiarlos rápidamente cuando vienen mal dadas, y en esas estamos. No hay otra forma de comprender los eternos debates que se generan alrededor de un combinado que ha sido capaz de vencer en la pasada Eurocopa y en el Mundial de Sudáfrica. En torno a ese grupo se ha creado un aura de favoritismo eterno y antes del inicio del torneo se movió una corriente de pensamiento que llevó a creer que vencer a la azzurra era un hecho. Por ello, tras empatar se redujo al mínimo el mérito de haberlo logrado. Nadie duda de la desilusión lógica que transmite un empate, sin embargo, el equipo demostró poder de reacción al conseguir igualar después de haber transcurrido apenas tres minutos desde el mazazo de Di Natale.

En EIRE no se espera un rival histórico, ni un equipo que vaya a desplegar un fútbol que enamore al gran público. La selección de las Islas realiza un juego influido por su seleccionador, italiano, aunque no cuenta con la calidad de la selección transalpina. La expectativa, por ende, es de un encuentro al que está acostumbrada España con un rival más interesado en destruir que en crear. En esas, los de Del Bosque tendrán que dar un golpe de timón y asumir el papel que tienen de favoritos. Desde el pasado domingo se viene barruntando la posibilidad de un cambio de esquema, de devolver a un delantero puro al equipo, sin embargo no deja de ser un debate banal ya que Del Bosque parece ser el único capaz de despejar la incógnita. Con Cesc, frente a Italia se vio a un equipo sin referencia y sin mordiente ofensiva, se llegó a líneas de peligro pero no se tuvo la maldad y la picardía para definir cuando se alcanzaba esa zona. La línea que delimita el éxito del fracaso es muy fina, pero España tiene una base sólida. El debate está en la calle, pero no en el grupo que es consciente de su calidad y acata las decisiones del entrenador sabiendo que les hizo campeones del mundo.

La Selección sabe que debe apoyarse en la magia de Silva e Iniesta, que demostró estar dos pasos por encima del resto. El manchego ha llegado en un momento dulce de la temporada y se divierte haciendo posible lo inviable. Es el corazón bajo el que España consigue latir y el que da un toque distintivo a un grupo que confía en Andrés. Todo ello se vio ante Italia que intentó frenar al centrocampista blaugrana con un marcaje intensivo pero ni así consiguieron pararle. Eso sí, Iniesta necesita varios socios que hagan fluido el juego del combinado español y también que distraiga a sus marcadores, que el domingo estuvieron excesivamente pendientes de sus movimientos. De ahí la importancia de David Silva o Xavi Hernández, aunque debe actuar en posiciones más ofensivas y con mayor protagonismo en la movilidad del esférico. España debe reencontrar su estilo y no perder la cabeza, recuperar el camino de la victoria y la confianza en el juego.

Cesc, Torres o los dos

Vicente del Bosque toma nota de todos los debates pero no se deja influenciar por ninguno. De este modo, en el Mundial retiró ante Alemania a Fernando Torres, en semifinales, y dio entrada a Pedro, siendo una sorpresa completa para el rival. En ese sentido, trató de engañar tácticamente a los italianos y alineó a Cesc en la posición destinada a un delantero de referencia como Torres. El futbol tiene tanto de subjetivo que los que vieron mal a Cesc entendieron el trabajo posterior de Torres como clave, y viceversa. Lo cierto es que, tras el experimento sin delantero puro, con un rival de menor entidad como EIRE, se prevé la salida de un punta que remate todo lo que le llegue y fije a la defensa verde, sin embargo Del Bosque no ha querido dar pistas.

Del Bosque no da pistas del once

Siempre hay que respetar a la selección rival y más cuando ha llegado hasta la Eurocopa, pero a estas alturas y con los precedentes en la mano, España debe dar un golpe sobre la mesa y demostrar que la Selección que ha enamorado al país no se ha ido y, de este modo, reivindicar su juego. Irlanda es el equipo más débil del grupo y los españoles deben aprovecharlo para insuflar de optimismo al grupo y, de paso, al país, antes de jugarse todo en el último encuentro ante Croacia. Resulta curioso echar la vista atrás y encontrar similitudes con lo que vivió este grupo hace dos veranos en Sudáfrica, cuando la derrota ante Suiza se curó frente a la débil Honduras paso previo antes de jugarse el todo por el todo ante Chile.

Rival irlandés, estilo italiano

Analizando fríamente ambos conjuntos es factible un partido con escasa posesión para Irlanda y por ello los de Del Bosque deberán gestionar bien los movimientos con y sin balón. Ante Italia, en ocasiones, se vio a un equipo demasiado largo y con escasa llegada, por lo que Xavi debería aparecer más para apoyar a Silva e Iniesta, y así encontrar al delantero, o al hombre más adelantado. Cuando ganas te sitúas en el punto de mira y esperan verte caer para hacer leña de la derrota. España debe confiar en el estilo que le ha llevado estos años a ser lo que es, sin embargo, debe pulir los aspectos defensivos, ya que se vio a un equipo frágil permitiendo demasiadas llegadas italianas.

Duff y McGeady ponen el peligro por banda

Irlanda no tiene creatividad en la medular y todo su juego se basa en el peligro que puede causar la velocidad en las contras y las oportunidades sueltas que encuentran sus delanteros. En Duff, Keane y McGeady se halla la calidad irlandesa pero no deja de ser una selección arcaica. Su planteamiento es básico y su peligro se centra en la recuperación del balón para salir con rapidez. Se trata, en definitiva, de un equipo que no tiene mucho fútbol pero su bravura y su pasión le hace ser competitivos. A todo esto hay que añadir su superioridad a balón parado respecto a la selección española y a un apoyo constante de su afición que trata de suplir así la falta de calidad, como se vio en el primer partido ante Croacia con las gradas teñidas de verde.

Iker Casillas ya se topó con los irlandeses diez años atrás

El último partido entre españoles e irlandeses se disputó en Suwon (Corea del Sur) en un Mundial 2002 que pintaba bien para los intereses españoles y en un grupo en el que empezaba a asomar un mito, Iker Casillas. En aquel encuentro, que se disputó el 16 de junio, el portero madridista detuvo en la tanda de penaltis la marea verde y, con ello, Españapasó a cuartos de final donde esperó Corea del Sur y el archienemigo Ghandour. Tras haber levantado la Copa de Europa con el Real Madrid esa misma temporada con una actuación remarcable, Iker se hizo con la portería de España con 21 años y ante Irlanda acalló cualquier tipo de crítica al detener en todo el encuentro tres penaltis (a Kilbane, Connoly y Harte). En total, España y EIRE se han visto las caras 24 veces con un balance positivo para España con 14 victorias y 6 empates. Asimismo, los datos goleadores avalan a España que ha metido 48 goles por los 18 de la selección que hoy dirige Trapattoni.

Posibles alineaciones