Los oprimidos, ante su gran oportunidad, un duelo más allá del fútbol

Los oprimidos, ante su gran oportunidad, un duelo más allá del fútbol

Esta noche disfrutaremos del segundo partido de cuartos de final de esta Eurocopa 2012. Será un Alemania – Grecia, un encuentro en el que el fútbol pasa a un segundo plano. La situación de crisis generalizada en Europa es la protagonista, con dos actores antagónicos y a la vez principales de la misma. En la prensa ya se ha bautizado como el “derbi económico”. A las 20:45 en Gdansk se pondrá a rodar el balón del que es sin duda el duelo con más asuntos extradeportivos de la competición.

Corría el minuto 47 del último partido del grupo A, el Grecia-Rusia. Los rusos, grandes favoritos para clasificarse estaban muy tranquilos. La primera parte llegaba a su fin con el 0-0, resultado cómodo para el equipo dirigido Dick Advocaat. Sin embargo, en la última jugada de este primer tiempo, el defensa ruso Zirkhov cometería un error imperdonable. El eterno capitán griego, Karagounis no perdonaría, desatando el júbilo de toda una nación en horas bajas que veía como su selección volvía a hacerles creer en los milagros.

Un gol que cambia todo

Aquella jornada terminó con la República Checa y Grecia como clasificadas para disputar los cuartos de final de la competición. En el horizonte más cercano ya se empezaban a vislumbrar los posibles rivales. Los checos jugarían con el segundo clasificado del grupo B, mientras que los griegos tendrían que enfrentarse al campeón de ese mismo grupo. Ese puesto era de Alemania, quien con 6 puntos, tenía todas las papeletas para enfrentarse contra los griegos. El morbo estaba servido.

A la jornada siguiente se cumplió el esperado y temido pronóstico. Ya no había vuelta atrás, Grecia se enfrentaría a Alemania, la nación que estaba decidiendo el destino de un país que se encuentra en sus horas más bajas. Al parecer y según apuntan varios medios de comunicación, los jugadores griegos al enterarse de la noticia fueron presa de un sentimiento de satisfacción máxima, pero también de miedo. Por un lado la oportunidad para ellos es inmejorable. La posibilidad de eliminar a Alemania se antoja como uno de los grandes hitos en la historia de la Eurocopa. Ellos ascenderían de héroes a dioses. Sin embargo, también existe el riesgo de una humillación por parte alemana. Hay que recordar que la diferencia futbolística en este sentido es muy grande, por lo que no sería nada extraño.

La afición griega está eufórica ante esta posibilidad. Al parecer el cántico más extendido por estos es el “¡Traigan a Merkel!”.  Según apuntaba la prensa griega, la canciller alemana no iba a asistir al partido debido a que tenía una reunión en Roma con el primer ministro italiano, Mario Monti. Sin embargo el diario alemán Morgenpost aseguró el miércoles que finalmente se sentará en las gradas del estadio de Gdansk, algo que pone más pimienta si cabe al encuentro. 

Mucho más que un partido de fútbol

Y es que la situación entre los dos países está en un punto crítico. Grecia al borde del precipicio necesita de la ayuda europea para salir de una crisis, cuyo fin cada vez parece más lejano. Este domingo hubo elecciones en el país heleno y por suerte para los intereses alemanes, ganó la opción continuista y a favor del euro como es Nueva Democracia. Por lo que sabemos y apuntan varios analistas políticos, este triunfo del conservador Antonis Samarás, servirá para tranquilizar a los mercados. La realidad parece mucho más complicada, ya que a Grecia se le agota el tiempo y parece que Alemania seguirá sin dejar un ápice de flexibilidad en su programa de ajustes y recortes, algo que ya confirmó Ángela Merkel este lunes.

Todo este contexto no es ajeno a los jugadores de ninguna de las dos selecciones, pero con mucha más incidencia y protagonismo en el combinado griego. Desde el entorno de la selección helena se intenta trasmitir el mensaje de que no hay que mezclar el fútbol con la política, algo que parece difícil en esta situación. Así pues, el delantero griego, Giorgios Samaras habló para los medios de comunicación y confirmó que el equipo sólo piensa en el partido. “No podemos enredar a fútbol y la política. Es malo hacer eso. El fútbol es un juego y vamos a jugar para disfrutarlo, porque nos gusta”, afirmó el jugador del Celtic de Glasgow.

"No estamos jugando solamente para nosotros sino para los 11 millones de griegos”, afirmó Samaras 

Sin embargo, a continuación añadió una frase que nos deja entrever que los helenos son sabedores de su gran oportunidad para con el pueblo griego. “No estamos jugando solamente para nosotros sino para los 11 millones de griegos”. Ahora más que nunca los jugadores apelan a su nación, la cual es imposible olvidar que se está viendo oprimida por Alemania.

En esa misma línea se manifestó el técnico portugués que dirige a la selección griega, Fernando Santos, quien apeló de nuevo al espíritu de respeto hacía una gran nación. “Todos deben respetar a Grecia por su democracia, sus valores, la ciencia. Todo comenzó en Grecia, así que es difícil que alguien nos dé lecciones”, señalaba el seleccionador.

Los jugadores lo tienen claro

El mensaje de Grecia es claro. Su único objetivo es centrarse en el partido contra Alemania, pero no se podrán olvidar de la situación que vive su país, algo que parece que están intentando usar de aliciente para que el viernes en Gdansk salgan con la furia de once millones de personas.

La prensa griega también se manifiesta sobre este partido, y recogen las declaraciones de sus jugadores hablando de la cuestión política del partido. Intentan ayudar para que toda la nación esté a una con sus jugadores. Además el diario griego Ta Nea, recoge los ataques de la prensa sensacionalista alemana, que intenta desestabilizar a los griegos. No es la primera vez que lo hacen, ya que desde Alemania se ha estado emitiendo burlas hacía el juego que desarrolla la selección griega, algo que evidentemente pone más leña al fuego de un partido que se espera caliente.

Los jugadores alemanes han intentado rebajar la tensión del partido, abordando siempre temas futbolísticos y evitando a ser posibles cualquier mención a la tensa cuestión política. Thomas Muller, uno de los grandes baluartes de la selección, aseguró  que “la política no es tema para nosotros y hasta ahora no ha llegado”. Además intentó apaciguar  los ánimos con una muestra de cariño hacía el país heleno. “Me gusta bastante Grecia por mis experiencias”, aseguraba al diario alemán Bild. 

Low sobre Merkel: "Llegamos a un acuerdo para que ella no interfiera en mis instrucciones tácticas . A cambio yo no me meto con su agenda política”

Por otra parte, el seleccionador alemán, Joachim Löw se mostró conciliador con la situación, señalando que los temas políticos no son de su incumbencia, sino de la canciller Ángela Merkel. “Angela Merkel y la selección alemana se llevan bien. Llegamos a un acuerdo para que ella no interfiera en mis instrucciones tácticas. A cambio yo no me meto con su agenda política”, dijo el técnico alemán, que también quiso dejar claro que están “encarando este partido de fútbol de forma normal”.

 

La prensa al ataque

Quizás sea más la prensa la que esté incidiendo en el peculiar duelo entre Alemania y Grecia. Como decíamos al principio, al partido ya se le ha dado el nombre del “Derbi económico” y distintos medios ya ponen énfasis en este hecho. Desde la prensa griega se ve el partido con emoción, el rencor hacía Alemania es muy grande y una victoria ante los germanos desataría la locura. Aun así la prensa helena parece mucho más prudente que la alemana, que constantemente alude al motivo político y económico del encuentro.

Y es que en el lado de la prensa alemana, señalan constantemente que los griegos no ven este partido como una simple eliminatoria de cuartos. Así el pop

ular diario alemán, Bild, señala en su página de deportes el siguiente titular: “Für Griechen-Fans ist es mehr als nur ein Spiel...”, que traducido quiere decir que “Para los aficionados griegos no es un simple partido”. La foto que acompaña al titular, intenta desacreditar el espíritu digamos de “cruzada” de los griegos para el partido, ya que muestran a un aficionado griego haciendo gestos poco deportivos.

Más lejos fue aún el diario sensacionalista alemán, Hamburger Morgenpost, quien en la portada del martes, lanzaba un mensaje de victimismo ante el supuesto “acoso” griego. El titular, “Griechen wollens uns leiden sehen” es más que ilustrativo. Traducido al castellano significa, “Los griegos quieren vernos sufrir”.  El resto del rotativo continua por la misma línea asegurando que los “griegos buscan venganza” o que buscan el mayor sufrimiento de Alemania, por lo que el partido es “potencialmente violento”.

Desde la sensacionalista prensa alemana aseguran que Grecia busca el sufrimiento de Alemania 

Toda esta tensión y morbo se reducirá finalmente a un partido de fútbol. Un encuentro que jugarán las selecciones de Alemania y Grecia en la ciudad de Gdansk, Polonia. En la mente de los jugadores, sobre todo los griegos, estará el apoyo y prestigio de una nación. Es lo que tiene el fútbol, es capaz de que veamos situaciones inesperadas y a la vez emocionantes.  Este viernes veremos un gran duelo, no sólo futbolístico, económico o político, sino también de sentimientos. Y  es que en Grecia la impresión ahora mismo es que el oprimido tiene la gran oportunidad de ganar al opresor. ¿Vencerá esta vez David a Goliat? Esta noche tendremos respuesta…