Actuación estelar de Alemania en la tragedia griega de Gdansk

Actuación estelar de Alemania en la tragedia griega de Gdansk

Alemania venció a Grecia por 4 goles a 2 en un partido en el que los alemanes dieron un auténtico recital, con la inestimable colaboración de una defensa griega descoordinada y desconcentrada, y del guardameta Sifakis, que firmó una actuación para olvidar. Grecia se despide de la Eurocopa con la cabeza bien alta, mientras que el equipo teutón espera rival en semifinales.

Alemania
4 2
Grecia

Concluyó la tragedia griega. No fue en el Teatro de Epidauro sino en el Estadio de Gdansk. Tampoco anduvieron de por medio Esquilo, Sófocles y Eurípides, sino un inmenso Ozil, capitaneando una  nave alemana repleta de grandes tripulantes, amén de Samaras y Salpingidos, que defendieron hasta el final el honor de una Grecia, a la que se le cierra el telón en esta Eurocopa 2012.

Alemania logró el pase para disputar la enésima semifinal en su historia tras doblegar a Grecia por 4 tantos a 2, un resultado que no refleja las opciones reales de las que llegó a disponer el combinado heleno durante la primera hora de partido, pero que sí muestra la gran facilidad que tiene esta selección teutona para aplastar a sus rivales. Una victoria que sirve a los de Low para asentarse como favoritos de cara a proclamarse campeones.

Dominio aplastante de Alemania en la primera parte

El encuentro comenzó como los dos primeros de Grecia en la fase de grupos, y no como el que los helenos disputaron ante Rusia. Con una defensa fácilmente vulnerable, a los Ozil y compañía apenas les costaba trabajo quebrantar la muralla griega a base de transiciones rápidas que sorprendían reiteradamente a sus rivales.

Con un Sifakis que desde los primeros minutos se mostraba inseguro, el conjunto heleno volvió a demostrar que carece del espíritu combativo en defensa que le llevó a la gloria en 2004.

Con este contexto, no tardaron en sucederse las ocasiones por parte de Alemania. El joven Reus por la derecha; Schurrle, por la izqueirda; y Klose, como hombre de referencia, fueron las tres grandes sorpresas en la alineación de Low, y poco tardaron en dar la razón al técnico alemán con sendas soberbias actuaciones. La movilidad de Klose llevaba dinamita a la defensa griega e hizo a los alemanes echar de más a su ‘9’ insignia, Mario Gómez. Apenas interrumpido con estériles contraataques, el rodillo alemán no tuvo descanso alguno. Y tanto fue el cántaro a la fuente, que Lahm, con un fuerte disparo desde fuera del área, batió a un Sifakis que pudo hacer más. 1-0 y nuevamente los planes de Fernando Santos por los suelos.

Reacción helena tras el descanso

Pero el resultado era corto y remontable para una Grecia que, si algo ha demostrado en estos años, es que casta y orgullo no le faltan. Santos introdujo a Gekas y a Fotakis y el combinado heleno lo notó. A pesar de no ir con descaro a por el gol, pronto llegaron las opciones para los balcánicos. Y en una magistral jugada a la contra, muy bien montada por Salpingidis, llegó el tanto. El extremo griego sirvió un balón envenenado que remató Samaras con fe llegando desde atrás. Empate a 1. Grecia había hecho lo más difícil ante una Alemania que resultaba un verdadero rodillo.

Alemania vuelve a golpear y Sifakis se convierte en protagonista

Si en la primera parte valió eso del ‘tanto fue el cántaro a la fuente’, en el segundo tanto de Alemania cabría señalar ese dicho de ‘poco dura la alegría en la casa del pobre’, ya que pocos minutos después del empate, con un escenario parecido al de principios del partido, Khedira remata con fuerza de volea en el área pequeña un centro de Boateng, para volver a adelantar a los suyos. Otra vez los teutones por delante y nuevamente los helenos con la difícil tarea de remar contracorriente.

Sin apenas tiempo para digerir el palo, Sifakis regaló la práctica sentencia del partido a sus rivales con una media salida ridícula tras un saque de esquina. El guardameta dejó vacía una portería a la que fue a parar el testarazo de Klose con su cabeza. Otra vez el delantero polaco 'mojó' con la zamarra teutona.

Y es que en la génesis de la antigua tragedia griega, el dios del vino, Dionisos, tuvo un papel fundamental. El dios del vino, conocido por su estilo de vida ebrio y desenfadado, debió de proporcionar una buena ración de su cosecha a su compatriota Sifakis, que redondeó en el segundo tiempo una actuación verdaderamente lamentable en un torneo de estas características. Fueron varios los lanzamientos fáciles que no atajó el guardameta heleno, propiciando peligrosas segundas jugadas, varios errores con los pies y pobres actuaciones a la hora de evitar los goles. Mención aparte requiere su salida en el tercer gol y la inseguridad que mostraba bajo los palos.

Con una Grecia en peor estado que un cadáver de 20 días, el equipo centroeuropeo dominaba a placer un partido que olía a goleada. Poco tardó en llegar el cuarto gol, obra de Reus, que redondeó su buena actuación con un rechace que golpeó violentamente enviándolo al fondo de las mallas. Demasiado castigo para una Grecia que había rozado la machada tras el empate.

Alemania levanta el pie y Grecia maquilla el resultado

Con el 4-1 y la manita en el horizonte, Alemania levantó el pie y Grecia trató de buscar un gol que les permitiera maquillar el resultado y salir del estadio con la cabeza alta y con el consuelo de ‘digno perdedor’. Un lanzamiento lejano de Fotakis parecía simbolizar el orgullo griego, que se consumó cuando la mano de Boateng interrumpe la trayectoria de un centro de Torosidis. Pena máxima transformada por Salpingidis. El gol de la honra.

Sin demasiada historia transcurrieron los escasos minutos restantes. Alemania vuelve a una semifinal, jugará contra la vencedora del duelo entre Italia e Inglaterra. Los teutones vencen, convencen y meten miedo a Europa, sacando adelante con solvencia un duelo bastante complicado. Cabe señalar que solo en este partido Alemania le ha hecho a Grecia los mismos goles que le hicieron sus rivales en todos los partidos de la fase de clasificación.

Por su parte, Grecia se despide de la Eurocopa bailando con la más fea. El combinado heleno regresa a unos cuartos de final tras años de sinsabores desde la machada de 2004. 

Ficha técnica:
Alemania: Neuer, Boateng, Hummels, Badstuber, Lahm, Schweinsteiger, Khedira, Reus (Götze, min. 79), Özil, Schürrle (Müller, min. 67) y Klose (Mario Gómez, min. 79)
Grecia: Sifakis, Torossidis, Papastathopulos, Papadopoulos, Tzavellas (Fotakis, min. 46), Makos (Liberopoulos, min. 71) Maniatis, Ninis (Gekas, min. 46), Katsouranis, Samaras y Salpingidis.
MARCADOR: 1-0, min. 38: Lahm, de disparo lejano. 1-1, min. 55: Samaras culmina un gran contragolpe llevado por Salpingidis. 2-1, min. 61: Khedira volea un centro de Boateng. 3-1, min. 66: Klose cabecea una falta lateral. 4-1, min. 73: Reus volea de forma espectacular un rechace del portero. 4-2, min. 88: Salpingidis, de penalti.
ÁRBITRO: Damir Skomina (Eslovenia). Amonestó a Samaras y a Papasthatopoulos.
INCIDENCIAS: Partido de cuartos de final de la Eurocopa disputado en Gdansk. Merkel y Samaras, primeros ministros de Alemania y Grecia, respectivamente, asistieron al encuentro.