Roy Hodgson: un intérprete de leyenda con ganas de vendetta

No será la primera ocasión que el veterano entrenador se siente en el banquillo de la selección de Inglaterra para enfrentarse a Italia. Jamás lo ha hecho como seleccionador, sin embargo, en octubre de 1997 ejerció de traductor y ayudante de Glenn Hoddle durante un partido de los Tres Leones para la clasificación para el Mundial de Francia 1998. No es la única curiosidad, pues Hodgson guarda una guerra personal que batallar. Aún recuerda la sorna con la que la grada del Inter de Milan le recibía cuando estuvo entrenando en Italia.

Roy Hodgson: un intérprete de leyenda con ganas de vendetta
Roy Hodgson: un intérprete de leyenda con ganas de vendetta

La etapa de todo entrenador tiene como cúspide llegar a alcanzar la dirección de la selección del país donde nació. Es la ley natural, el punto de reconocimiento por el trabajo bien hecho, una palmada en la espalda como sinónimo de los méritos conseguidos y una declaración de intenciones donde se depositan todas las esperanzas de un país a lomos de su espalda.  A Hodgson le ha llegado su momento. Con 64 años, sucede en el banquillo a otro de su misma generación. El requisito estaba claro: tenía que ser un técnico local, con experiencia en los banquillos y con conocimientos de las raíces anglosajonas. El exentrenador del West Bromwich Albion cumplía con los requisitos, y a pesar de no superar el filtro de admiración por parte de la grada, la FA se encomendaba a él.

A punto de cumplir dos meses en el cargo, ha logrado devolver la sonrisa a todo un país emocionado con la posibilidad de llegar a las semifinales de la Eurocopa. En el inicio de la Eurocopa, el objetivo era no hacer el ridículo. Una selección con debates internos, lesión de plagas, cambio de entrenador a última hora y con la elección de un seleccionador de ideas arcaicas era toda una incógnita por descubrir. En vista de subir el ánimo del país, una casa de apuestas levantó un monumento en su beneficio. Fue comparado con el Cristo Redentor de Rio de Janeiro. Su creador tiraba de originalidad: "Desde que el Cristo Redentor fue construido en Rio de Janeiro en 1931, Brasil ha pasado a convertirse en un país líder en el fútbol".

En 1997 ejerció de ayudante y de traductor del seleccionador inglés Glenn Hoddle en un partido de clasificación para el Mundial 1998 contra Italia coincidiendo con su etapa como entrenador del Inter de Milán Sea como fuera, esa iniciativa ha surtido efecto. Ha pasado a los cuartos de final como primera de grupo y sin conocer la derrota en los cinco partidos que Hodgson ha dirigido. Si algo se le puede achacar es la racanería de su estilo.  Un planteamiento mezquino, tacaño y usurero, que logra encontrar rentabilidad a una propuesta tan poco vistosa. Los puristas del fútbol se quejan de lo mismo que criticaron sobre aquel Chelsea ganador de la Champions League.

Ya en cuartos de final, Hodgson se juega los aplausos. Hasta el momento, el balance es positivo. Sin embargo, la memoria es frágil y una derrota significaría que se olvide todo lo que se había sembrado hasta el momento. Regresarían las críticas, las mofas y los desprecios a su estilo. No existen antecedentes a corto plazo entre Italia e Inglaterra. Sin embargo, hay una curiosidad en el historial de Hodgson como entrenador. Al igual que José Mourinho en su etapa con Bobby Robson en Barcelona, el seleccionador inglés vivió la experiencia de ser traductor y ayudante de un entrenador.

Fue en octubre de 1997. La selección de Inglaterra enfrentaba a Italia en Roma durante la fase de clasificación para el Mundial de 1998 en Francia. Un encuentro directo. La selección tan solo necesitaba de un empate para pasar como primera de grupo y así evitar la repesca. Con Glenn Hoddle como seleccionador, la FA decidió llamar a filas a Roy Hodgson como ayudante y traductor para las ruedas de prensa y todo lo referente al partido. En ese momento, Hodgson llevaba dos años entrenando al Inter de Milán, lo que le había servido para aprender italiano de forma fluida y lo que sería de gran utilidad. Una llamada con fecha de caducidad, pues tan solo había sido contratado para ese partido. Finalmente, la selección sacó resultado a través de la mediocridad y empató el encuentro a cero.

Italian Job: el momento de la revancha

La carrera en los banquillos de Hodgson está marcada por la emigración. Una vida nómada, sin casa fija y abierta a los sobresaltos. La historia ha sido injusta con Hodgson. Un técnico con ideas arraigadas para un fútbol moderno. Después de guiar a Suiza y mostrar un potente nivel en Europa, el Inter de Milán llamó a su puerta con Moratti como nuevo propietario de la entidad. Un momento convulso para los italianos, que habían ganado únicamente un título en los últimos 15 años.

El momento que había escogido Hodgson para coger su primer gran equipo en un banquillo quizás no era el adecuado. La parte neroazzurra de Milán necesitaba de victorias, de alegrías inmediatas. Unas prisas que no son buenas para hacer un buen trabajo. Y así fue, con el idioma como principal problema.

A Hodgson lo recuerdan por ser el que vendió a Roberto Carlos a precio de saldo. Sin embargo, es uno de los tres entrenadores que Moratti no ha cesado. En dos años, su equipo anotó 17 goles más y encajó 14 menos con respecto a los dos años anteriores Hodgson es recordado por los aficionados del Inter de Milan como aquel entrenador que vendió a Roberto Carlos a precio de rebaja al Real Madrid en 1996 por ser “indisciplinado tácticamente”. Fue su mayor error. Sin embargo, a muchos no les interesa contar con otro ramillete de estadísticas positivas, como que es uno de los entrenadores que Moratti no ha despedido en los últimos 17 años. Tan solo Leonardo y Mourinho tienen el mismo privilegio que Hodgson, los tres supervivientes a una terna de hasta 16 entrenadores cesados por la directiva. Tampoco interesa que en sus dos campañas como entrenador, el Inter de Milán anotó 17 goles más y encajó 14 goles menos que en las dos temporadas anteriores a la etapa de Roy Hodgson.

No fue a lo único que tuvo que hacer frente. Si The Sun se burló cuando la FA contrató a Hodgson como entrenador, no fue menos los aficionados del Inter de Milan. Su peculiar tono de voz y la pronunciación invitan a jactarse de manera muy burda, sin mostrar respeto alguno. Durante un programa italiano, Mai dire Gol, uno de los entrevistadores vacilaba en directo a Hodgson con preguntas para dejar ver su dificultad para pronuncias determinadas palabras. 

Sin embargo, la entidad tiene mejor recuerdo de Hodgson. Cuando la FA oficializó su nombramiento como nuevo seleccionador, emitieron un comunicado dándole la enhorabuena por el éxito y el reconocimiento: “Una persona que siempre ha demostrado la honestidad y la generosidad con el Inter, cualidades que forman una relación de verdadera amistad”. Además, Hodgson mantiene a día de hoy una estrecha relación con Moratti e incluso mantiene alguna llamada telefónica con miembros del club italiano. Cuando Hodgson dejó el Inter para firmar con el Blackburn Rovers en 1997, Moratti trató de evitar su marcha. Durante una entrevista, el seleccionador inglés reconoció que tuvo la oportunidad de quedarse, ya que contaba con el apoyo de la directiva, pero en su mente tenía nuevos retos: “Me ofrecieron un contrato nuevo pero quería un cambio. Agoté el contrato con el Inter y me uní al Blackburn. Moratti me dijo que no sabía porque no me quedaba, pero si era lo que quería hacer, no se interpondría en mi camino”.