Una Rusia intermitente encarrila su clasificación

Una Rusia intermitente encarrila su clasificación

El tanto de cabeza de Dzagoev fue neutralizado por un magnífico gol del anfitrión Blaszczykowsky. Con el empate, ambas selecciones dependen de si mismas para pasar a cuartos de final.

Polonia
1 1
Rusia

Claros y oscuros en la actuación de Rusia. El partido frente a Polonia recuerda aquella selección dubitativa e irregular que no logró clasificarse para el Mundial de Sudáfrica. Talento a raudales para un equipo frío que solo ha desplegado su juego durante diez minutos. El combinado de Advocaat no supo aprovechar la ventaja en el marcador lograda por el tanto de Dzagoev y terminó por conformarse con un empate, que le sirve para encarrilar su clasificación. Con más corazón que fútbol, los polacos lograron igualarse al estilo preciosista de los rusos para mantenerse vivos en su competición.

Disposición táctica

Tras la exhibición frente a República Checa, Dick Advocaat repitió alineación. La titularidad de Kerzhakov y Dzagoev, en lugar de Pavlyuchenko y Izmailov, asegura movilidad, asociación, imaginación y magia. Arshavin ejemplifica a la perfección el estilo de esta Rusia de toque. El zar del Petrovsky es puro duende; sus cambios de ritmo, su conducción de balón y su visión de juego marcan el estilo de un conjunto, que como el todavía futbolista gunner, es frío e inestable. Hoy fue prácticamente el único que ofreció desequilibrio pero su mala decisión en una claro contragolpe propició la jugada del empate.

Como de costumbre, el trivote made in San Petersburgo sostuvo el ataque del conjunto ruso. Shirokov no brilló como otras veces, pero si lo hizo Denisov, MVP de la liga rusa y verdadero metrónomo de la selección. Por su parte Smuda, planteó una trascendente variación táctica con respecto al partido inaugural. Rybus se cayó del once para dar entrada a Dudka, que formó en el doble pivote al lado de Polanski; Obraniak se desplazó al costado izquierdo y Murawski, volante de contención se situó como falso enganche para convertirse en un tercer mediocentro trabajador. El retoque fue acertado dado que a lo largo de la primera media hora, Rusia se vio realmente ahogada en la medular y apenas pudo generar ocasiones claras de peligro hasta que en una falta lateral, Dzagoev, abrió el cerrojo polaco.

Posesión rusa, control polaco

El partido arrancó con una Polonia muy fuerte, serie en defensa y con iniciativa ofensiva. Rusia, con algunos problemas intentó frenar el impulso inicial de los anfitriones para poco a poco tomar el control del encuentro. Primero Boenisch, tras un gran saque de falta de Obraniak, y un minuto después, un defensor ruso, de forma involuntaria, pusieron en apuros a Malafeev antes del minuto diez, en las que fueron las primeras ocasiones de gol del encuentro. El trivote ruso, con la gran taraa de contención de Denisov, logró detener el arreón de los locales. A medida que pasó el tiempo, los ex soviéticos se hicieron con la posesión de balón. Un dominio del esférico estéril porque, el hermetismo defensivo y la maraña de hombres en el centro del campo que planteó Smuda, evitaba las habituales transiciones rusas y únicamente el ingenio de Arshavin y Shirokov y la pelea de Kerzhakov arriba permitieron al combinado de Advocaat pisar el área visitante.

Con la posesión para los rusos se sentían cómodos los polacos. No sufrían en defensa y permanentemente buscaban a Lewandowski en ataque. El delantero del Dortmund terminó por desquiciar a la pareja A. Berezutkiy – Ignashevich y su incansable trabajo ofensivo le pudo valer algún gol a su equipo. Rusia tenía la posesión, Polonia el control y las ocasiones. En el minuto 39, una jugada aislada varió el rumbo del encuentro. De la forma menos habitual en ellos, los rusos se adelantaron en el marcador. Un gran centro lateral de falta de Arshavin fue rematado por el inesperado Dzagoev, que solo ha aparecido en la jugada del gol, quién llegó en carrera desde la media luna para cabecear libre de marca en el punto de penalti y batir al héroe Tyton. A falta de cinco minutos para el descanso, el equipo de Advocaat se adelantaba, lograba el escenario ideal para ellos y dejaba virtualmente eliminada a la anfitriona. Con ello, volvió el fútbol preciosista del cuadro de los zares.

El empeño anfitrión hace justicia

De la misma forma que llegó, la alegría en el juego de los orientales, se evaporó. El empeño de los polacos, arengados por su técnico y el ambiente del Estadio Nacional de Varsovia fue suficiente para agazapar a una frágil Rusia. Con más fútbol pero con el mismo ánimo de los suecos frente a Ucraina, el equipo de Advocaat sucumbió ante su rival. En el 57’, un claro contragolpe conducido por Arshavin, quién erró el último pase, propició la jugada del gol del empate. Piszczek inicio la transición, asistió al espacio a Blaszczykowsky quién tras trazar una diagonal desde el costado derecho del ataque hasta el área rusa, golpeó con el empeine para batir por la escuadra a Malafeev. Magnífico gol y magnífica combinación al más puro estilo Borussia Dortmund. Los dos goles de Polonia en la Eurocopa tienen sello del equipo de la cuenca del Ruhr.

Tras el gol, los polacos volvieron a recuperar la solidez defensiva que les había caracterizado hasta el tanto de Dzagoev y los rusos intentaron reabrir el cerrojo. El paso de los minutos favoreció a los anfitriones, quiénes borraron del partido a su rival – más aún con la entrada del inexistente y errático Pavlyuchenko por el incisivo Kerzhakov – y se abalanzaron, con cabeza, a la meta de Rusia. Ambos conjuntos fueron tomados por el medio y a falta de diez minutos firmaron la tregua. A sabiendas que los dos, en caso de empate, dependerían de si mismos, optaron por firmar tablas y dar por concluido uno de los partidos más interesantes de lo que va de Eurocopa.

Hoy se volvió demostrar el valor del trivote en general y de Denisov en particular, y del triunfo del Zenit en la PLR. Cuando no llega la imaginación (o la voluntad de imaginar) de los magos, aparece el trabajo de contención de los pivotes. El mejor jugador de la presente campaña ha mantenido a flote al equipo ruso y ha evitado un peor resultado. Esta Rusia fría e irregular no mereció ganar, y posiblemente a los puntos Polonia se hubiera alzado con el triunfo. Con la clasificación bien encarrilada, los rusos deberán mostrar su versión mejorada para afrontar con posibilidades los cuartos de final del campeonato. En la última jornada del grupo A, Rusia se las verá con Grecia, que dispone de un solo punto y al que solo le vale la victoria para pasar. Los ex soviéticos se mantienen líderes con cuatro puntos, uno más que si primer rival, República Checa. El cuadro de Smuda, actualmente tercero con dos puntos, deberá superar al hoy verdugo de Grecia para acceder a cuartos. 

Ficha técnica:
Polonia: Tyton; Piszczek, Wasilewski, Perquis, Boenisch; Polanski (Matuschyk, min. 84), Dudka (Mierzejewsky, min. 73), Murawski; Blaszczykowsky, Obraniak (Brozek, min. 90); Lewandowski.
Rusia: Malafeev; Anyukov, A. Berezutkiy, Ignashevich, Zhirkov; Denisov, Zyryanov, Shirokov; Dzagoev (Izmailov, min. 79), Arshavin; Kerzhakov (Pavlyuchenkom ,in. 70).
MARCADOR: 0-1, Dzagoev, min. 39. 1-1, Blaszczykowsky, min. 57.
ÁRBITRO: Wolfgang Stark amonestó a Lewandowski y Polanski de Polonia, y a Denisov y Dzagoev de Rusia.
INCIDENCIAS: 60.000 espectadores en el Estadio Nacional de Varsovia, en la segunda jornada del grupo A de la Eurocopa 2012.