Oliver Giroud amenaza al Olympique de Marsella

El Montpellier-Herault busca el liderato de la Ligue 1, para ello disputará el partido aplazado ante el Olympique de Marsella, que no pasa por su mejor momento. Oliver Giroud amenaza al equipo de Deschamps que busca romper su racha negativa.

Oliver Giroud amenaza al Olympique de Marsella
Giroud, gran peligro del Montpellier

El Montpellier-Herault busca su tercera victoria consecutiva que le permita ser líder en solitario, y para ello se enfrentará al Olympique de Marsella. Un Olympique de Marsella que jugará en su propio estadio, el Vélodrome, en el que se le están escapando más puntos de la cuenta al conjunto local; que a estas alturas de la temporada marcha 9º. El equipo de Didier Deschamps no ha podido igualar la gran UEFA Champions League que han realizado, con sus intervenciones en liga. Demasiadas decepciones de las que se empieza a cansar la afición marsellesa. El conjunto celeste quiere romper su mala racha y para ello podrá contar con todos sus jugadores, exceptuando a Diawara que estará lesionado hasta final de temporada.

Oliver Giroud, artífice de la gran temporada del Montpellier

Y es que si hablamos de la auténtica revelación del campeonato francés, estaríamos hablando del Montpellier-Herault. El equipo del rosellón francés se ha metido de lleno en la lucha por el título e iguala a puntos al máximo favorito, a principio de temporada, el Paris Saint-Germain.

El entrenador René Girard podrá contar con todos sus hombres para el decisivo partido en Marsella. Jugadores hasta ahora desconocidos, como Oliver Giroud o Cabella, acompañados de jugadores contrastados como Estradas o Camara, están dando grandes frutos al Montpellier.

La gran temporada de estos jugadores no está pasando desapercibida para nadie, tanto es así que Giroud se está convirtiendo en un fijo de Laurent Blanc en las convocatorias francesas. 

Las convocatorias de Giroud contrastan con la desaparición de Loic Remy, del cuál los marselleses esperan sus goles para volver el año que viene a Europa.

El Vélodrome espera con el cuchillo entre los dientes.