Dos minutos bastan al Montpellier para llevarse un punto injusto
Un partido totalmente controlado por el Girondins lo echa a perder en los minutos finales por decisiones arbitrales y falta de concentración final ante un Montpellier que, con bien poco, se llevó lo que quería.
Volvía a la titularidad Marc Planus tras su eterna lesión, que en los últimos 2 años le está impidiendo tener regularidad. Con el capitán en el terreno de juego el equipo gana mucho en seguridad defensiva pero también se vio que aún le falta ritmo de partidos.
El partido disputado en el Chaban-Delmas comenzó falto de ritmo. A medida que pasaban los minutos, el equipo local fue ganando peso en el partido y el dominio era total por parte bordelesa con un siempre ofensivo ataque por banda izquierda de las botas de Trémoulinas y Maurice-Belay. Una falta sacada desde este lateral del campo al 18 de partido fue rechazada sin problemas por el portero Geoffrey Jourdren pero el balón cayó en las botas de un sorprendente N’Guemo que salió como una bala desde atrás. El camerunés avanzó unos metros y puso un centro medido y bajo que Cheick Diabaté cazó y sólo tuvo que rematar para batir a un Jourdren que estaba vendido.
El partido se le ponía de cara al Girondins de Bordeaux con el marcador a favor, dominando el balón y sin apenas dar problemas a la defensa bordelesa de un inoperante Montpellier. Hasta el minuto 25, cuando Marc Planus, quizá por su falta de ritmo en la alta competición, le llevó a hacer una entrada a destiempo sobre John Utaka. Roja merecida e innecesaria. El capitán volvió y aportó experiencia y seguridad, pero aún le faltan muchos minutos para ser el de antaño. Gillot tuvo que reestructurar el equipo y dio entrada a Henrique, que sustituyó a otro brasileño: Jussié. El mediocampista apenas entró en juego y fue una sustitución poco sorpresiva.
A partir de este momento, el ataque de La Paillade le ganó la partida a la defensa bordelesa. En especial, el duelo Utaka-Henrique, en el cual el nigeriano tuvo una gran ocasión, tras resbalón del brasileño, controló bien el balón en el aire pero mandó demasiado alto. Giroud, por su parte, se le vio algo más en el juego pero Ciani sólo le dejó rematar en un par de ocasiones y sin mucho peligro. La superioridad numérica sólo se notó durante unos minutos. El Girondins volvió a dominar el partido hasta el descanso con un Landry N’Guemo que se multiplicó por dos.
El partido llegó al descanso con el marcador de 1 a 0 y con un jugador menos por parte del equipo local aunque no se notó en exceso. Al contrario, el dominio, en líneas generales siguió siendo bordelés.
El inicio de la segunda parte siguió por los mismo derroteros, y en el minuto 50, llegó un corner a favor del Girondins. Mickael Ciani se anticipó en el primer palo a todos desviando el balón peinando el balón ligeramente y con precisión al segundo palo al fondo de las redes. Gran cabezazo del central francés que establecía el tranquilizante 2 a 0.
Con el 2-0, el Montpellier lo intentaba en ataque pero pocos remates ocasionaban mayores problemas a la portería defendida por Cédric Carrasso. Un Montpellier nulo en la noche del sábado hasta los minutos finales que pudo salir peor de Burdeos de lo que finalmente fue, ya que las contras llevadas por los locales pudieron apuntillar a los visitantes si no es por la falta de puntería en el último remate.
Lo que parecía sentenciar, finalmente, el partido, fueron las 2 amarillas consecutivas del otro central, y también capitán, del equipo rival, en este caso, Mapou Yanga-Mbiwa que vio 2 amarillas en el minuto 76 y otra en el 80 que dejaba a los 2 equipos con 10 jugadores.
Llegó la locura a partir del minuto 88. Penalty discutible tras una mano involuntaria de Ciani, pero que, para el árbitro, fue voluntaria. Younes Belhanda, con sangre fría, marcó de ‘panenka’ el 2 a 1. Y 2 minutos después, cumplido el minuto 90, un balón parado desde el centro del campo lo remataba en primera instancia Olivier Giroud al centro del área chica, donde 3 de sus compañeros libres de marcaban estaban preparados para rematar. Fue Vitorino Hilton el que estiró la pierna para dejar el empate a 2 en el marcador y el cabreo en las gradas y también dentro del terreno de juego, con los jugadores locales rodeando al árbitro de la contienda, Clément Turpin.
El Girondins de Bordeaux vuelve a vivir el eterno dejà-vu que lleva arrastrando esta temporada y vuelve a perder puntos en los minutos finales en partidos que tenía totalmente controlados. Por su parte, el Montpellier sigue en lo alto de la tabla e iguala a puntos al Toulouse y a Lyon y PSG, que se ven las caras el domingo.
Sígueme en Twitter: @SdeMiguelG



