El Velodrome se impacienta tras otro tropiezo del Olympique de Marsella
El equipo entrenado por Didier Deschamps vuelve a dejarse puntos en casa , donde solo ha logrado una victoria. Mal partido del O.Marsella frente a un Brest muy serio y disciplinado. Al final del partido la afición local ha mostrado su descontento con la actual situación de uno de los grandes del fútbol galo.
El Olympique de Marsella se presentaba ante su afición tras una importante victoria entre semana en Champions League frente al Borussia Dortmund con la imperiosa necesidad de sacar los tres puntos de su encuentro liguero frente al modesto Brest. Solo 7 puntos en 8 jornadas había sumado hasta entonces el conjunto del discutido Didier Deschamps. Enfrente el Brest, otro equipo en problemas, que aún no ha logrado ganar un partido esta temporada.
El equipo local presentaba un once prácticamente de gala, aunque contaba con alguna baja como la del delantero internacional Gignac. Remy volvía a ser la referencia en ataque escoltado por André Ayew y Valbuena en bandas. El Brest alineaba en punta a su gran estrella Nolan Roux acompañado de Ayite. La baja más importante del equipo de Dupont era la del centrocampista francés Grougi, jugador clave en los balones parados.
El partido comenzó con un Marsella dominador del balón pero sin profundidad, con largas posesiones en zona defensiva que no incomodaban a un Brest que no se sentía dominado esperando en campo propio. Poco tardaría en saltar la sorpresa en el Velodrome: apenas habían trascurrido 5 minutos cuando un despeje largo de Lorenzi se convirtió , tras un fallo en el despeje de Diawara, en una asistencia para Poyet que con un disparo raso desde fuera del área batiría a un desacertado Mandanda que vio como el balón se le escurría bajo su cuerpo.
El gol reforzó la idea inicial del cuadro bretón de defenderse de forma ordenada en campo propio esperando su oportunidad para salir al contragolpe. El Marsella por su parte se mostró incapaz de rebasar líneas con sus posesiones que morían en centros laterales o perdidas en la frontal del área rival. El único jugador capaz de desequilibrar en ciertas ocasiones a la zaga del Brest era el internacional francés Valbuena. De sus botas nacería el empate en la mejor jugada del cuadro marsellés en todo el partido. Corría el minuto 19 cuando Remy recibía un pase profundo de Valbuena y centraba el balón al corazón del área donde llegaba para rematar a puerta vacio Ayew, el jugador más en forma del equipo este comienzo de temporada.
El partido seguiría transcurriendo por los mismos derroteros hasta el descanso. Apenas tuvo llegadas con peligro el Marsella, que acaparo el 70% de la posesión. Lucho y Amalfitano, a priori encargados de la creación de juego en mediocampo, no tenían continuidad en el juego. El Brest solo se acercó al área en los instantes finales con un par de remates de Baysse en jugadas a balón parado.
En la segunda parte el Stade Brestois incluso se permitió el lujo de adelantar las líneas y presionar más arriba al Olympique de Marsella. Gracias a esta presión logro robar más balones y tener más posesión en esta segunda mitad. Pieza clave en dicha presión fue el centrocampista colombiano John Jairo Culma, que realizo un gran despliegue físico en mediocampo. En la zona defensiva destaco el veteranísimo Zebina, que despejaba todo balón que rondaba el área defendida por Elana.
Apenas dos llegadas con relativo peligro para el equipo local en toda la segunda mitad. Los cambios de Deschamps, que dio entrada a Cheyrou y Jordan Ayew tampoco sirvieron para reactivar el ataque local, impotente y desaparecido los 90 minutos. Incluso se llevaría el último susto en el descuento con un tiro lejano de Ewoyo que Mandanda despejo con muchos problemas.
Con este nuevo traspiés el Marsella puede quedarse a mas de 10 puntos del líder, que saldrá del duelo entre PSG y O.Lyon. El Brest por su parte seguirá una semana más coqueteando con la zona de descenso.



