La Renovación Francesa
La selección francesa acabó el Mundial de Sudáfrica sumida en una profunda crisis interna. La llegada de Blanc ha supuesto un cambio importante en el seno del equipo. En VAVEL, analizamos al nuevo combinado galo.
Para entender la situación con la que Laurent Blanc se encontró al llegar al cargo de seleccionador francés, debemos remontarnos al pasado mundial de Sudáfrica. El anterior preparador, Raymond Domenech, llegaba a la cita muy cuestionado (y con el ex futbolista del FC Barcelona ya nombrado como su sucesor), no solo por algunas decisiones impopulares, como dejar fuera a dos de los mayores talentos que había dado el fútbol francés los últimos años: Benzema y Nasri, o guiarse por los signos del zodiaco de los futbolistas para rematar sus convocatorias, si no también, por no haber fructificado bajo su mando la intención de la Federación Francesa de obtener con él una remodelación del equipo, algo que parecía premisa principal, después de sus once años como entrenador en las categorías inferiores de la selección. El episodio con Anelka, el motín de los futbolistas, su desencuentro con Parreira, y la eliminación en fase de grupos, hicieron que en julio de 2010, la escisión en el grupo fuese brutal, hasta el punto de que Sarkozy convocase una reunión de urgencia en el mismísimo Elíseo, para tratar de recuperar el prestigio y unir el grupo, tras una imagen, que estaba realmente dañada.

Con este panorama se encontraba Blanc. Campeón de Europa (2000) y del Mundo (1998) con 'Les Bleus', su aire de frescura y el reciente éxito en su corta carrera como entrenador (ganó la Ligue 1 con el Girondins de Bordeaux en 2009), le sirvieron para que la federación contase con él para “la Renovación Francesa”. Futbolistas olvidados por Domenech como Mexes, M'Vila, Benzema o Nasri, empezaron a ser claves con él, y el equipo obtuvo, (no sin sufrir, bien es cierto), el billete directo para la próxima EURO en Ucrania y Polonia de 2012 el pasado martes tras empatar en casa contra Bosnia Herzegovina. La fase de clasificación no fue sencilla. La herida estaba abierta y las sanciones debilitaron en cierta medida al bloque. A Bielorrusia, por ejemplo, no fueron capaces de ganarles en ninguno de los dos partidos, y a falta de 12 minutos para que se cerrase el grupo (hasta que Nasri transformó un penalti – para algunos dudoso –) el equipo estaba condenado a la repesca. Sin embargo, victorias prestigiosas (le ganaron a Inglaterra en Wembley o a Brasil en Saint-Denis), hacen pensar que la tendencia comienza a ser positiva y que no se les podrá descartar como candidatos. ¿Qué futbolistas serán vitales para Blanc? ¿Cuál es su sistema preferido? En Vavel vamos a desmenuzar estos 15 meses en el cargo del técnico alésien para conocer mejor a esta nueva selección francesa:

Portero: (I) Hugo Lloris: El portero del Lyon lleva tiempo siendo el número 1 en la meta. Sobrio, quizás no al nivel de los mejores del mundo, pero sin duda con brutales aptitudes. Será el titular. (II) Es un puesto tan asentado en la selección, que parece complicado ver alternativas. Los Mandanda, Carrasso, Ruffier, esperarán a una oportunidad puntual, estando alejadas opciones como Douchez o Frey.
Lateral derecho: (I) Sagna: El inconveniente de la reciente lesión por fractura de peroné no debería ser un impedimento para que sea el titular en junio. Con tiempo para la rehabilitación, su ya alcanzada madurez y el interesante equilibrio defensa-ataque le hacen partir con ventaja. (II) Révéillere: Cuenta con la confianza de Blanc. Aporta en ataque (más por su insistencia y recorrido que por sus capacidades técnicas), y además es un buen defensa. Futbolista de garantías. (III) En principio la alternativa en caso de que falle alguno de los mencionados será Debuchy (titular en el actual campeón; Lille), por delante de Fanni, que no parece pasar su mejor momento.
Lateral izquierdo: (I) Evra: La sanción a uno de los agitadores del motín en Sudáfrica provocó que no fuese de la partida al inicio de la clasificación. Parece que ha obtenido la redención, y es buena noticia, porque se trata del futbolista de más nivel para esa posición. (II) Clichy: Titular indiscutible al inicio de la clasificación, ha pasado a un segundo plano tras la vuelta de Evra. Su condición de suplente en el City, (donde juega Kolarov), le resta aun más opciones, aunque a priori, es el 'segundo de abordo'. (III) Abidal como alternativa.
Centrales: La pareja Rami – Mexes es en principio la preferida por el técnico. (I) Rami: Indiscutible durante toda la fase clasificatoria, jugando en el Lille, y tras su llegada al Valencia, donde los seguidores ché están quedando encantados con su espectacular adaptación. Jugadorazo. (II) Mexes: Aun no ha podido debutar con el Milan tras la grave lesión sufrida la temporada pasada, que lógicamente, le ha alejado de la selección los últimos meses. Defenestrado por Domenech, si tiene continuidad en la capital lombarda, cuenta con el total apoyo del seleccionador. (III) Abidal: La versatilidad y experiencia del del Barça, le hacen importante en la convocatoria. Blanc le prefiere de central, aunque también ha sido utilizado en el lateral. (IV) Sakho: Lesionado el último mes y medio, una de las perlas de la cantera parisina en los últimos tiempos ha sido habitual en las convocatorias de Blanc. Si se asienta en el centro de la zaga del PSG, probablemente formará parte de la plantilla final. Rápido, agresivo en el cruce y con mucho carácter, muchísimo futuro. (V) Kaboul: Lesiones y sanciones le han hecho contar más de lo esperado, pero a priori, el central del Tottenham es una de las últimas opciones para el puesto.

Mediocentros-interiores: Las variantes tácticas hacen que hayan compartido la zona ancha destructores, organizadores, o incluso gente como Malouda, al que por tendencia natural podemos considerar más un hombre de banda. Teniendo en cuenta este detalle, no sumamos los minutos del futbolista del Chelsea ni de Gourcuff en esta categorización. (A-I) M'Vila: Una de las bases sobre las que Blanc ha asentado el nuevo proyecto. El hombre del Rennes es un mediocentro completísimo, con buenos conceptos tácticos, grandes atributos físicos, e interesantes aptitudes técnicas. Futbolista de nivel. Uno de los imprescindibles (A-II) Alou Diarra: Fue el hombre ancla del Bordeaux campeón con Blanc, y tuvo mucho protagonismo en el inicio de la clasificación. Tras su fichaje con el Marsella, y la inclusión de otro tipo de mediocentro, la ha ido perdiendo. Perfil destructor. (A-III) Diaby: No es un perfil destructor. Lesionado desde finales del año pasado, el recorrido del futbolista del Arsenal ofrece otro tipo de transición, adaptándose bien a un doble pivote, o a uno posición de interior. La teoría dice que cuando recupere la forma, será importante en términos de enriquecimiento de plantilla. (A-IV) Matuidi: El técnico le probó varias veces, aun estando en ASSE. Su fichaje por el PSG le da mayor caché, veremos si se asienta en el equipo de la capital. Sin ser indiscutible, este será el factor clave que defina su posible convocatoria. (AV): Moussa Sissoko o Lass han sido llamados esporádicamente, pero parece que hay muchos futbolistas por delante. Imposible olvidarnos de Toulalan, que sin haber disputado ni un solo minuto en la era Blanc, su creciente papel en el Málaga y su gran calidad para la posición, le convierten en alternativa de nivel. (B-I): Cabaye: La inclusión de un centrocampista puramente organizativo, ha ido produciéndose paulatinamente. El ex del Lille está rindiendo de maravilla en su arranque con el Newcastle en Premier, y potencia la asociación, tan codiciada en el fútbol actual. (B-II): Marvin Martin: Condiciones similares a las de Cabaye, pero con matices. Más ofensivo, garantiza más talento en el último pase, aunque quizás tenga menos rigor táctico. Muy utilizado por Blanc como revulsivo, se antoja pieza clave como alternativa en ciertos momentos.
Mediapuntas-extremos: Luego comentaremos los distintos planteamientos tácticos de Blanc. Vamos a englobar los futbolistas más ofensivos del equipo, algunos de ellos permutando entre diferentes posiciones. (I): Malouda: A medio camino jugando de interior en 4-3-3 o de centrocampista de banda en otros módulos, su continuidad y el hecho de ser muy poco propenso a las lesiones le han garantizado gran cantidad de minutos. Combativo, versátil y maduro, recurso muy empleado por Laurent Blanc. (II) Nasri: El talento del flamante fichaje del Manchester City es fundamental. En ocasiones desperdiciado en banda derecha, su mejor fútbol probablemente haya llegado en sus minutos con libertad entre líneas. Será clave. (III) Ribery: Evidentemente, y sin problemas físicos, la gran estrella de esta selección. Su comienzo con el Bayern ha sido arrollador, así que si mantiene la forma mostrada en este arranque, llegará como una de las grandes bazas del equipo. (IV) Gourcuff: Ha caído muchísimo por problemas físicos. Gran estrella del Bordeaux campeón de Blanc, el técnico conoce su talento. Tiene tiempo para recuperar el nivel. Utilizado como interior o mediapunta. (V) Menez: Su llegada al PSG le pude dotar de continuidad. Ha empezado en forma y su tremenda velocidad y desborde es una alternativa clave en ciertas fases de los partidos. (VI) Valbuena: Del gusto de Blanc por sus buenas actuaciones el pasado año, este no ha empezado demasiado bien. También adaptable a varias posiciones, a día de hoy parece que tiene cierta desventaja. (VII): Del resto de alternativas, la principal es Payet. Algo irregular, su fichaje por el Lille (donde la salida de Gervinho le pueden dar muchos minutos), le harán jugar partidos de primer nivel. Pegada, velocidad y agresividad de cara a gol, futbolista interesante. N'Zogbia es otro de los nombres, y a Ben Arfa, tras su catastrófica lesión, en principio, no se le espera.

Delanteros: (I) Benzema: El favorito del técnico. En Madrid está empezando a explotar y su calidad está fuera de toda duda. Adaptable a ser único 9 o acompañante, a meses del inicio del torneo parece indiscutible. (II) Remy: Uno de los defendidos de Blanc. Gusta por su versatilidad. Constante en el desmarque, buen rematador y perfectamente adaptable a una banda, enriquece las opciones ofensivas. (III) Gameiro: Su fichaje por el PSG (donde tiene condición de titular), le abre muchas opciones. En principio recambio de nivel, pero ojo con él porque por condiciones se trata de un gran goleador, perfil imprescindible. (IV) Hoarau: A pesar de haber sido muy utilizado por Blanc en el arranque de su andadura, parece que ha perdido protagonismo. Su falta de minutos en el PSG quizás le pase factura. Ofrece alternativas distintas como delantero referencia. (V) Gomis: Ha empezado bien el año, fuerza y remate, tiene competencia pero como Hoarau, nada descartable por ofrecer alternativas diferentes. (VI) Cissé: Ha recuperado un gran nivel con Reja en la Lazio. Aun así, parece que su concurso estaría condicionado por bajas.
A continuación vamos a ver los diferentes sistemas que ha ido utilizando Blanc desde que llegó al cargo, así como las posibles alternativas de las que dispone por posición:

A (4-4-2): Idea inicial de Blanc. No cuajó en el debut oficial frente a Bielorrusia, (derrota de local, 0-1), y no ha sido utilizado mucho más en la fase de clasificación. Frente a Luxemburgo y Albania en casa (ambos partidos con victoria), y sobre todo en situaciones puntuales de los partidos, gracias a la versatilidad de ciertos futbolistas. Esto es algo que se repite continuamente, entre los tres sistemas favoritos de Blanc, hay muchas permutas, y lo cierto es que la naturaleza de los hombres que estaban en el campo, invitaba a ello. Ventajas: Los dos puntas ofrecen mucha movilidad. El sistema permite que Benzema se descuelgue de su posición de '9' referencia y su capacidad asociativa y enorme técnica individual ofrecen recursos de nivel en otras zonas del campo. La naturaleza ofensiva habitual de los hombres exteriores facilita una transición rápida y con muchos efectivos en contras y ataque más directo, pudiendo permutar la base 4-4-2 en un 4-2-4, con la agresividad ofensiva que ello puede suponer en ciertas fases de partido. Desventajas: Se prescinde de creación en el centro del campo con el fin de equilibrar el equipo, ya que las veces que ha sido utilizado, el doble pivote ha sido más físico. Tampoco hay juego entre lineas de manera continua, y esas alternativas las tiene que ofrecer al punta, que por exigencias de presión y desmarque se ve obligado a hacerlo de manera intermitente. En definitiva, el equipo es más plano y previsible.
B (4-3-3): Tras el varapalo en casa contra Bielorrusia, Blanc armó el centro del campo (M'Vila-Alou Diarra-M'Vila), en la victoria por 0-2 en Bosnia, resultando un 4-3-3. Los hombres del centro del campo y los extremos han variado muchísimo a lo largo de la fase de clasificación. Más utilizado, sobre todo, cuando el técnico ha querido poblar el centro del campo, prescindiendo de la figura del mediapunta o segundo delantero. Ventajas: Las numerosas variantes en medio campo. Siendo M'Vila, generalmente, el mediocentro, las posibilidades que existen a su alrededor son múltiples. Más músculo como en Bosnia, más dinamismo metiendo a Malouda en esa posición, o más asociación cuando quienes han entrado en el rol de interior han sido Cabaye, Gourcuff o Marvin Martin. Desventajas: Con la importancia de futbolistas como Malouda o Ribery, en este módulo, Nasri se ve obligado a jugar en banda derecha, donde pierde recursos. Siendo Benzema el '9', creo que es en el sistema donde menos cómodo se encuentra, ya que por su naturaleza asociativa, es donde menos rodeado está.
C (4-2-3-1) En muchas ocasiones el 4-3-3 se ha convertido en ciertas fases del partido en un 4-2-3-1. Contra Brasil se empleó este esquema de inicio, y el equipo dejó buenas sensaciones. Sin embargo, contra Bosnia en la última jornada, y utilizando un doble pivote Cabaye-M'Vila, el equipo resultó algo endeble ante un equipo que ofrecía pocos recursos ofensivos salvo Edin Dzeko. No obstante, la infinidad de posibilidades del equipo entre lineas lo convierten en una interesante alternativa. Ventajas: Emerge la figura del enganche. Nasri se siente cómodo desde esa posición, y el punta (más si es Benzema), sale favorecido porque rinde mejor, tanto en apoyo como en ruptura. El nivel asociativo del equipo en 3/4 también crece para los hombres exteriores, que encuentran un apoyo cercano y facilita su despliegue por dentro o por fuera. Desventajas: Quizás Blanc prescinda del mediocentro creativo como acompañante de M'Vila, lo que provocaría cierto atasco en la base de la jugada y menos opciones de hacer llegar el balón en ventaja a la linea de 3/4. Los hombres de banda están mucho más exigidos, ante la carencia de un tercer futbolista en medio campo, por lo que la distancia a recorrer para realizar el despliegue ofensivo es mucho más grande.
Alternativas diversas, ricas e interesantes, lo que está claro es que aquellos problemas por los que pasó el combinado francés en el verano de 2010 parecen prácticamente olvidados. Una selección con hambre, calidad y margen de mejora que, aunque es cierto que debe mejorar en algunos conceptos para terminar de ser un bloque absolutamente competitivo al primer nivel, no puede ser descartada como uno de los candidatos al Campeonato de Europa que se disputará este verano en Ucrania / Polonia.
Fuentes: El Gráfico, El Mundo, L'Equipe, Le Parisien, Le Provence, France Soir, transfermarkt.de, soccerassociation.com.



