El Rennes logra la victoria en un partido sin brillo
El Stade Rennes consiguió una importante victoria en un partido que, tal como estaba transcurriendo, parecía abocado irremediablemente al empate. El gol de Feret mediada la segunda parte permite al conjunto de Antonetti seguir en puestos europeos.
El AJ Auxerre recibía en el Abbé-Deschamps la visita del Stade Rennes. El equipo bretón llegaba al encuentro tras una semana con partido europeo (empató en casa frente al Celtic en Europa League) con la intención de sumar los 3 puntos para acercarse a la cabeza de la tabla y no perder la estela de los puestos europeos. Por su parte el Auxerre de Laurent Fournier llegaba al partido situado en mitad de la tabla y con varios jugadores, sobretodo Oliech y Alain Traore, en un gran momento de forma.
Laurent Fournier optó por alinear de inicio al joven Yaya Sanogo en la delantera. Por detrás del punta los dos goleadores del equipo, Oliech y Traore, que han marcado entre ambos dos tercios de los goles del Auxerre. Para cubrir la baja de N’Dinga, el entrenador francés alineó al polaco Dudka en mediocampo junto a E.Cisse.
Por su parte el Rennes continuaba con sus habituales rotaciones tras jornada europea. Hadji y Brahimi se quedaron fuera de la convocatoria por decisión técnica. Respecto al partido entre semana , Antonetti dio entrada a jugadores importantes como Montaño, M’Vila o Jonathan Pitroipa.
El partido comenzó con dominio visitante. El Rennes mantenía el balón en su poder mediante largas posesiones pero tenía dificultades para crear ocasiones claras. Tan solo Pitroipa tras una buena subida de Teophile Catherine por banda izquierda gozó de una buena oportunidad que detuvo con facilidad Sorin. El Auxerre por su parte se mostraba cómodo esperando en su propio campo y conforme fueron pasando los minutos consiguieron llevar más peligro a la defensa contraria con las salidas a la contra de sus puntas.
Con el transcurso del partido el Auxerre lograba aumentar sus datos de posesión, pero ante la imposibilidad de llegar jugando optaban frecuentemente por mandar balones largos al punta Yaya Sanogo, que mantuvo una dura pugna con los centrales durante toda la primera mitad. En los últimos minutos de la primera mitad el partido adquirió un mayor ritmo y llegaron las mejores ocasiones, una para cada equipo. Primero Oliech fallo un mano a mano tras una buena dejada de Sanogo y en la jugada siguiente fue Kembo Ekoko quien a punto estuvo de desequilibrar la contienda con un gran disparo que se marcho rozando el palo de Sorin.
La segunda mitad comenzaría como la primera, con dominio de balón visitante. El conjunto de Antonetti volvía a tener la posesión pero , como en la primera mitad, se mostraba incapaz de concretar el dominio en ocasiones claras. Boukari, que entró por el lesionado Kembo, y Pitroipa intentaban una y otra vez desequilibrar por las bandas, pero el Auxerre cerraba todas las vías de entrada posibles. Cabe destacar en este aspecto el partido de Eduard Cisse, que jugando por delante de los centrales robó una gran cantidad de balones y acudía cuando era necesario a ayudar a sus laterales para frenar a los incisivos extremos del Rennes.
El Auxerre apenas se acercaba por el área del Rennes y un gol local solo podría llegar en un fallo del Rennes, y a punto estuvo de hacerlo en el minuto 73. Costil se equivoco en un saque de puerta regalando el balón a Oliech, que remato a puerta vacía, pero el central Kana Biyik se lanzó para despejar el balón en la misma línea de gol cuando el público local ya se preparaba para la celebración.
Y de lo que pudo ser el 1-0 al gol visitante en menos de un minuto. Un saque largo de Costil llegó, tras un leve toque de Montaño, a Boukari que aprovechó el primer desajuste del partido entre los centrales para dejar el gol en bandeja a Julien Feret. Buena definición en el mano a mano del centrocampista francés que anotaba su segundo gol en Ligue1 esta temporada.
La capacidad de reacción del Auxerre fue nula. En los más de 15 minutos que quedaban el equipo de albiceleste fue incapaz de crear ninguna ocasión peligrosa . Ni siquiera la entrada de atacantes de refresco como Jemaa o Contout tuvo el efecto deseado. Acabó pues el partido con victoria visitante. Una victoria trabajada, en un partido sin brillo y casi sin ocasiones que vale su peso en oro para los bretones.



