La efectividad del PSG castiga duramente al Bastia

El conjunto parisino goleó a un Bastia que fue mejor durante gran parte del partido, pero que no pudo superar a un Sirigu imbatible.

La efectividad del PSG castiga duramente al Bastia
Bastia
0
4
Paris Saint-Germain
Bastia: Novaes; Angoula (Palmieri, min. 68), Choplin, Marchal, Sans, Harek; Cahuzac (Thauvin, min. 68), Rothen, Khazri; Modeste (Maoulida, min. 81), Yatabare.
Paris Saint-Germain: Sirigu; Van der Wiel, Thiago Silva, Sakho, Armand; Chantome, Verratti (Bodmer, min. 75), Matuidi; Nene, Menez (Gameiro, min. 73), Ibrahimovic.
MARCADOR: 0-1, min. 6, Menez. 0-2, min. 41, Ibrahimovic. 0-3, min. 72, Matuidi. 0-4, min. 90, Ibrahimovic.
ÁRBITRO: Said Ennjimi (FRA) amonestó a Cahuzac (min. 33), Sakho (min. 33), Yatabare (min. 43), Ibrahimovic (min. 44), Van der Wiel (min. 55) y Nene (min. 84).
INCIDENCIAS: Partido perteneciente a la sexta jornada de Ligue 1 francesa disputado en el estadio Armand Cesari.

Duro partido para el Bastia el que se disputó esta sexta jornada de Ligue 1 en su estadio, Armand Cesari. El recién ascendido Bastia buscaba romper su racha de tres derrotas consecutivas ante, nada menos, que el multimillonario París Saint-Germain, que llegaba en una gran forma después de sus últimas victorias tanto en liga como en UEFA Europa League.

El conjunto local, a pesar de formar con un esquema inicial aparentemente defensivo, 5-3-2, entró en el partido con muchas ganas, plantándose ante Sirigu antes de que se cumpliera el primer minuto de juego.

El PSG de Carlo Ancelotti comenzó el partido muy frío y se vio sorprendido por la intensidad del Bastia, que aprovechó la debilidad en las bandas del conjunto parisino. Todo apuntaba a que el Saint-Germain podía sufrir mucho en este encuentro, sin embargo, a las primeras de cambio, un error defensivo de Sans en una falta lejana lo aprovechó Ibrahimovic para servir el gol el bandeja a Menez, que solo tuvo que empujar.

El conjunto visitante se adelantó en el marcador pero los locales no se vinieron abajo y siguieron metiendo al PSG en su campo. Sirigu tuvo que intervenir en varias ocasiones para evitar que Khazri pusiera la igualada en el marcador. 

Los parisinos aun siendo inferiores a su rival en el partido, daban la sensación de ser una fiera agazapada, que podía marcar otro gol en cuanto subiera un punto su intensidad, sobre todo un Ibrahimovic jugando a medio gas y que generaba una sensación de peligro abrumadora las pocas veces que entraba en contacto con el balón. Y así fue. A falta de cinco minuto para el descanso, una buena pared entre Verratti e Ibra, supuso el 0-2 por mediación del sueco. Mazazo psicológico antes del descanso para un Bastia que merecía llegar con, al menos, un empate al final del primer periodo.

En el segundo tiempo el ritmo y la intensidad decayó. El Bastia seguía intentándolo más que sus rivales pero el tándem T. Silva, Sakho y Sirigu desbarataban todas las ocasiones locales.

El PSG continuaba con su ley del mínimo esfuerzo, esperando cazar un contragolpe para cerrar el partido. De esta manera llego el tercer gol, a falta de un cuarto de hora de partido. Buena galopada de Nene y mejor pase para Matuidi, que batió con facilidad al guardameta rival. Ibrahimovic fue el encargado de sellar la goleada de su equipo ya en el tiempo de descuento. El sueco aprovechó un buen balón a la espalda de la defensa, que pidió fuera de juego, para batir con calidad a Novaes.

Cuarta derrota consecutiva para el Bastia, que mereció bastante más en la primera parte pero acabó desinflándose. Sin embargo el equipo fue capaz de plantar cara gran parte del partido a uno de los más poderosos de la liga, si no el que más, lo que insuflará moral a los jugadores y aficionados en su lucha por eludir el descenso.

Tres puntos más para el equipo de Ancelotti, que suma su tercera victoria consecutiva y se mantiene invicto. Mejoró en la segunda parte, pero la pobre imagen del conjunto en la primera mitad no debe haber gustado mucho a su entrenador y aficionados. Sin embargo, ante un partido difícil, el PSG sacó la pegada que se le supone a una plantilla de su nivel para resolver la situación.