Empatados a perseguir
La previa del partido más importante de la jornada, venía marcada por la eliminación del Psg en Europa League. A la decepción europea, se le unían las declaraciones de Javier Pastore restando grandeza a su equipo. En lo puramente deportivo la atención estaba centrada en el duelo Nené-Hazard, pero los flashes apuntaron a Sirigu.
Antoine Kombuaré estaba ante una prueba de fuego con la visita del Lille. El técnico del Psg está en el punto de mira de la directiva y de la afición tras un comienzo irregular de temporada, y mucho más tras el fracaso europeo. Por si no fuera poco, a mitad de semana Javier Pastore, se despachaba con unas declaraciones en las que indicaba que "se está entrenando para jugar en un grande". Tenían los dos conjuntos la posibilidad de acabar el partido encabezando la tabla, pero ninguno lo logró.
En cuanto el colegiado señaló el inicio, ambos equipos trataron de imponer un ritmo rápido a sus acciones, ofreciendo un buen espectáculo con ocasiones en ambas porterías. Empezó dominando el Lille gracias al esquema presentado por Rudi Garcia: un 4-5-1 que más bien era un 4-3-2-1 en el que Eden Hazard y Joe Cole tenían libertad de movimientos. Con la aportación de los medios y la movilidad de Moussa Sow, la defensa del Psg se veía superada y esto le costó una peligrosa tarjeta a Zoumana Camara (min. 8).
Antes de que se cumpliera el primer cuarto de hora, tuvo el Lille en las botas de Florent Balmont la primera gran ocasión, pero su disparo se marchó alto. Esta acción espoleó a los jugadores del Psg, que acto seguido respondieron con una gran jugada protagonizada por Nené que terminó en saque de esquina. El propio brasileño sacó el córner e intentó sorprender con un lanzamiento directo, pero Mickäel Landreau atento despejó el balón.
En el minuto 19 Kevin Gameiro pudo abrir el marcador. Tras un gran pase en largo de Pastore, el delantero de Senlis controló el balón con el pecho y empalmó, pero cuando la grada ya gritaba el gol, su tiró salió desviado. El Lille que hasta ese momento había sido el dueño de la posesión y del juego, fue perdiendo el control del mismo ayudado en gran parte por la llamativa "ausencia" de Hazard que pasó prácticamente desapercibido.
Se llegó al descanso sin grandes oportunidades por parte de ambos, pero con el equipo parisino habiendo tomado el control del juego y del ritmo, aunque no así de la posesión. Las estadísticas que ofrecía la web oficial de Ligue1 revelaba un asombroso 40-60 en cuanto a la posesión de la pelota, si bien es cierto que el Lille acumulaba una gran cantidad de pases en su propio campo y retrasaba el balón una y otra vez para empezar de nuevo.
La segunda parte empezó con el ritmo rápido que imponía el equipo local y con una gran oportunidad de Pastore que definió mal. Kombouaré introdujo un cambio táctico con un intercambio de bandas entre Jérémy Menez y Mathieu Bodmer. El técnico Neocaledonio había observado los problemas que había tenido Mathieu Debuchy en banda derecha durante la primera parte y quiso aprovechar la velocidad de Menez para atacar por ese flanco.
Con el cambio táctico, Kombouaré consiguió el efecto deseado dando una mayor presencia a sus hombres de ataque que dispusieron de varias ocasiones para hacer algún gol, pero también provocó que Rudi García retrasara a Rio Mavuba, y esto terminó de romper el partido. Con el dominio de los capitalinos volcados al ataque, cada balón recuperado por el Lille suponía una peligrosa contra.
La tuvo Joe Cole en el mínuto 58, pero su remate de espuela lo desvió Ceará a córner; en el saque del mismo tuvo que emplearse a fondo Sirigu para despejar de puños un remate de cabeza de Béira. Así pasaban los minutos, con el dominio del Psg y las siempre peligrosas contras del Lille.
Rudi Garcia dio entrada a Dimitri Payet en el minuto 67 por un desafortunado Joe Cole (Cole que tan bien empezó la temporada, empieza a recordarnos cada vez más al jugador que estuvo en el Liverpool en vez de aquel que tanto asombró en el Chelsea) y lo agradeció el Lille, que estiró sus líneas y se sacudió el empuje local.
Jérémy Menez tuvo la oportunidad de darle los tres puntos a los locales (min. 72), tras una gran internada esta vez por su banda natural, esperaban al remate tanto Nené como Gameiro, pero Menez falló en el pase. Fue la última del Psg antes de que Kombouare hiciese dos cambios extraños retirando a Pastore y Gameiro y dando entrada a Guillaume Hoarau y a Sylvain Armand que actuó como segunda punta, prescindiendo de Mevlüt Erdinç. Respondió una vez más el Lille con otra clara de Chedjou que despejó a córner Sirigu.
Rudi Garcia que había dado entrada a Benoit Pedretti, estuvo a punto de llevarse los tres puntos en dos claras ocasiones de Béria (min. 79) y Jelen (min. 92), pero la primera se marchó por poco, y en la segunda intervino de manera eficaz nuevamente Sirigu.
Con este empate ambos equipos están obligados a seguir persiguiendo al Montpellier, aunque en el caso del Psg sólo el average le separa del liderato. Ahora tanto Psg como Lille ya sin competiciones europeas deben centrarse en una Liga en la que se ha apretado mucho la cabeza de la tabla con Montpellier, Psg, Lille y O.Lyon alineados por este orden en un margen de dos puntos.



