Locura en el Metropolle

Lille y Girondins ofrecieron a los espectadores un recital de fútbol y goles. Ludovic Obraniak regresaba al que fue su estadio hasta hace apenas un mes y se convirtió en el más listo de un partido de auténtica locura donde prácticamente no existió el control sobre el juego.

Locura en el Metropolle
Lille
4
5
Girondins
Lille: Landreau; Debuchy, Rozehnal (Digne, min. 61), Chedjou, Béria; Balmont (Bruno, min. 52), Mavuba (C), Pedretti, Hazard, Payet (Cole, min. 52); Roux.
Girondins: Carrasso; Mariano, Ciani, Henrique, Planus, Trémoulinas; Plasil (C) (Sertic, min. 68), Nguemo, Obraniak; Gouffran (Jussiê, min. 78), Maurice-Belay (Marange, min. 86).
MARCADOR: 0-1, min. 02, Maurice-Belay. 1-1, min. 08, Rozehnal. 1-2, min. 17, Obraniak. 1-3, min. 50, Maurice-Belay. 1-4, min. 60, Gouffran. 2-4, min. 65, Hazard. 3-4, min. 75, Debuchy. 4-4, min. 89, Roux. 4-5, min. 92, Obraniak.
ÁRBITRO: Fredy Fautrel (FRA). Amonestó a Ciani (min.42), Henrique (min. 44), Pedretti (min.77), Obraniak (min. 86) y a Sertic (min. 90+1).
INCIDENCIAS: 23ª jornada de la Ligue1. Estadio Métropole, 17256 espectadores.

El partido se presentaba interesante para ambos contendientes a tenor de los resultados acontecidos en la tarde del Sábado. El Lille conocía el tropiezo del Lyon y la victoria del Montpellier y quería consolidarse en la tercera plaza, el Girondins también era conocedor de los tropiezos de Lorient y St.Etienne para presentarse como alternativa a zona Uefa.

Rudi Garcia apostaba por su clásico 4-5-1 ó 4-2-3-1 según se vea; por su parte Francis Gillot ofrecía para su alineación titular un 4-4-2.

No dio tiempo prácticamente a repasar las alineaciones cuando en la primera llegada del Girondins, Obraniak disparaba a portería, el rechaze de Landreau lo recogía Maurice-Belay y adelantaba a los visitantes. No hubo tiempo para mucho más, ya que cinco minutos después, Rozehnal se aporvechaba de un lío en el área visitante para poner el empate en el marcador.

El trepidante inicio de partido lo completaba Obraniak apenas pasado el primer cuarto de hora de partido para adelantar de nuevo al Girondins aprovechando una buena triangulación entre Maurice-Belay y Gouffran para conectar un buen disparo desde fuera del área.

No se vino abajo el Lille y empezó a buscar el empate imprimiendo un ritmo alto al partido y tuvo dos buenas ocasiones para hacerlo antes del descanso.

En la primera de ellas, Nolan Roux desperdició la posibilidad con un remate de cabeza demasiado blando cuando tenía todo a su favor, en la segunda oportunidad, Eden Hazard que no había aparecido mucho, lanzó una falta directa que apunto estuvo de sorprender a Carrasso (min.44).

La segunda parte tuvo exactamente el mismo inicio de la primera, es decir 1-2 para los visitantes en 15 minutos. El Lille salió decidido a empatar cuanto antes y separó demasiado sus líneas, esto lo aprovechó el Girondins que en dos contras (min. 50 y 60) parecía que sentanciaba el partido. Sin embargo con el partido ya roto (1-4) empezó el recital de Hazard.

En el minuto 60 el jugador Belga lanzaba magistralmente una falta ante la que nada podía hacer el meta visitante, colocaba el 2-4 y daba alas a los de Rudi Garcia para intentar la machada. A partir de ese minuto el Lille se tiró con todo al ataque e incomprensiblemente el Girondins renunció al contragolpe y se replegó atrás.

Una tras otra se fueron sucediendo las ocasiones en la meta visitante, hasta que en una de sus muchas internadas por el flanco derecho, Mathieu Debuchy, recibía un balón colgado al borde del área, controlaba y empalmaba el balón sin dejarlo caer. Un aténtico golazo para soñar con la remontada (min. 75).

Con este marcador, se replegó aún más el Girondins cambiando a un delantero como Gouffran por un centrocampista como Jussie. El cambio no le sirvió a Gillot, ya que el Lille seguía teniendo el balón y las ocasiones. LLegando al final del tiempo reglamentario, Nolan Roux justificaba su fichaje con una buena definición ante la portería colocando el que parecía definitivo 4-4.

Por increible que pareciese, el Lille había remontado 3 goles en contra en 30 minutos, o el Girondins desperciaba dicha renta a favor según se quiera ver. Pero lo más increible, fue que en el tiempo de descuento y tras más de 30 minutos renunciando al ataque, el equipo visitante fabricase una jugada para que su hombre más destacado hoy, Obraniak anotase el definitivo 4-5 en el tiempo de descuento.

Con este resultado el Lille se distancia demasiado de los puestos de acceso directo a Champions (10 puntos) y el Girondins presenta su candidatura a pelear por una plaza en la Europa League.